
Editorial de la revista La Tarea No. 0
Al encontrarnos en los umbrales de un cambio educativo a fondo se hace
necesario reflexionar y formular nuevas propuestas sobre el papel que deberá jugar en él
los maestros. En Jalisco es imperativo que la aplicación del nuevo modelo impulsado
a partir del Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica
permita que el magisterio se constituya en protagonista principal, pero no sujetándolo al
tradicional rol de sostener sobre sus espaldas la ejecución obligada de todo el proyecto
educativo a partir de su abrumador trabajo en el aula. Se trata de que convierta también
en diseñador y modelador de lo que será su propio entorno, es decir, redefinir su
función; dejar de considerarlo como un sujeto pasivo sólo apto para asignar la
responsabilidad en carga de trabajo, y reconocerle el cambio su capacidad de incidir en
los nuevos enfoques y en la construcción del particular proceso que necesariamente
deberá ser impulsado.
Por ello, lo primero por reivindicar es el concepto del trabajo
magisterial como un elemento de cultura construido colectivamente; esta noción además de
romper con los tradicionales parámetros que le han asignado a la labor docente una
naturaleza estrecha y manipuladora magisterio como entrega, como sacrificio, como
vocación y sumisión, configura un perfil que lo redimensione, en cuanto que el maestro
es ante todo un trabajador intelectual que en su ejercicio cotidiano va encarando una
función educativa, social, politica y laboral. En este sentido, el maestro crea y recrea
a través de su práctica docente y de todo lo que acontece a su alrededor una cultura
magisterial, una cultura de y para la escuela pública.
Conforme a este sentido se inscribe el surgimiento de esta revista. Los
cambios actuales en la sociedad ubican a los trabajadores de la educación ante la
necesidad de construir su propia identidad cultural; desplegar su acción en torno a una
actitud que revalorice su labor y les permita ser interlocutores permanentes en la
gestión educativa al aportar su propia reflexión y participación.
Por ello, la revista la
tarea se ofrece como un foro donde puedan converger diversas expresiones
del acontecer educativo, tanto de una plantilla plural de colaboradores permanentes, como
de la participación directa de los maestros en servicio. Para esto último hemos
diseñado la estructura de la revista como un vehí culo de espacios abiertos y diversos
en donde, a través de nuestro auspicio y promoción, se anime la colaboración de
nuestros compañeros maestros. Ofrecemos la tarea para que la hagan suya como un
instrumento de expresión y de análisis permanente, que promueva la discusión y el
diálogo dentro y fuera de sus páginas. Su propia existencia y carácter deberá dar
cobertura y será una secuela natural la realización de conferencias, seminarios, mesas
redondas, foros y eventos culturales.
la tarea,
revista de la Sección 47 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación,
también es una plataforma que alimentará el debate de las ideas y la discusión
inteligente: la opinión plural y abierta del magisterio y de quién tenga algo que
aportar a la tarea educativa.
Conforme a sus fines, la tarea desplegará diversas opciones para el
acercamiento al quehacer educativo. Una sección será destinada para abordar lo que
constituye el centro mismo de la vida escolar: la vida cotidiana del maestro a partir de
su propio hábitat, el salón de clase, la escuela, la comunidad que lo rodea, en fin,
todo el entorno expresado en la vida diaria, valores, mitos, costumbres, problemas y
responsabilidades.
Otro ámbito está pensado para la parte teórica de la problemática
de la educación en sus diferentes renglones: pedagógico, psicológico, cultura
política, etcétera, es decir, en la reflexión y discución de lo escolar pensado en los
marcos de las ciencias. Es tarea ineludible el debate a fondo y serio del carácter del
proceso educativo tratando de abarcar el mayor número de matices.
Una mirada retrospectiva pero pensada en lo que constituye nuestro
porvenir, es otro aspecto que la tarea recogerá al tratar las historias personales y los
procesos mismos de los que ha sido históricamente la educación en Jalisco. Un espacio
más se referirá a los aspectos propios de la cultura, intentando ofrecer por una parte
manifestaciones que expresen un lenguaje que se identifique con el perfil del maestro
lector; pero también será una cobertura para incitarlos a la creación.
Una útima cuestión, pero no menos valedera que las otras pues
intentará contener el carácter solemne que la
tarea pudiese asumir, es una sección dedicada a observar con humor,
con ironía y regocijo aconteceres propios y ajenos.
Esta es la tarea
y nos corresponde a todos hacerla.