(fragmentos)
I
Te descubres toda en movimiento
en tus manos huecas gotea el sentimiento de lo humano
en tus labios fijos irrumpen las voces de los Otros
tus ojos están vacíos no de obscuridad y de sonidos
en tu mirada contemplamos
nacer el mundo
III
Abstracta
sin forma y contenido
converges en el deletreo
de las consonantes que te forman
V
Los cuerpos se unen en la humedad de la noche
las manos ascienden a tocar el fuego del aire
los besos se llaman al unir las bocas
así tú
separas uniendo
en apariencias lo visible.
VII
Navegas en los signos de tu cuerpo
toda tú toda entera.
El la orilla las olas rompen
nuestra pobre inmensidad.
XIII
En la casualidad eres un silogismo perfecto.
El hombre, iluso,
corre perdido en tu laberinto.
XXIX
Abres la herida
para iniciar el rumbo, doloroso, al placer.
XXXIV
Cuando sońamos te alzas ligera mientras
nuestro cuerpo
ingrávido, atraviesa la noche.
Cuando despertamos, dejas caerte toda
y el cuerpo se nos hunde con el peso. |