En ti es todo lo que miras*
Con la mirada cosemos el mundo
o lo deshilamos.
Deshilamos la cascada.
Tejemos el horizonte.
Un árbol necesita un ojo sostenido.
La nube una ojeada lentamente rápida.
Para un bosque hace falta un día completo
o un
instante de contemplación absoluta.
Para un pájaro la oreja ve.
Y una parvada desaparece en el parpadeo.