
Las cuatro estaciones del
profesor
(Del libro inédito Héroes, Premio Nacional de Poesía
Ramón López Velarde, 1994)
* Coordinador de Extensión y Difusión del Departamento de Estudios Literarios (DEL) de la Universidad de Guadalajara (UDG).Luis Medina Gutiérrez*
1
No es difícil su ruedo,
suelo hallarlo
pegado a los pies de una muchacha
que es su sombra.
Con la voz de maestro
tejiendo como un artrópodo,
eco en el salón;
con el ansia del caballero
que llega tarde a la cita,
solo, como el ruido de la lanza
ante el puente levadizo de dos piernas cruzadas,
y la fosa que lo separa de esas princesas,
con sus joyas de cuadernos y lápices.
2
Corre con el papalote gris de un camión;
camina por llanos negros,
entre toreros de lumbre,
bajo una carpa de luciérnagas;
mira la sarna en las paredes del vecindario,
las costras de niños en el patio,
las puertas heridas de gente,
y la cosecha levantada
de acero y cristal.
3
Lo escupe el taxi,
la lluvia tira una limosna de agua
sigue el goteo a escondidas,
a la plaza que huye,
a la catedral que corre
tras una mirada de años,
a un espejo que lleva de cara
enfrentado a un aparador:
el combate es desigual,
la vitrina lo vence,
devolviéndole
el paredón de siempre a su alma.
4
El viajero de hora completa
y aritmética mala,
admite no saber sumar
los números del trabajo
y el costo de los ojos.
Mira el minuto sobre su casa y aroma
y palpa el portafolio,
está seguro de haber recogido los trabajos,
de haber aplicado los exámenes,
de
encontrar a su esposa
partida
en arrugas y regaños.
Convencido de que mañana,
Cronos lo espera en su pupitre.