
La educación abierta y a distancia como una alternativa de actualización dentro de los nuevos cambios de la educación básica
Enrique Lozano González*
* Profesor normalista, licenciado en matemáticas y asesor de la Unidad
142, de la UPN.
Los términos nodales del presente trabajo son: cambio, educación
básica, actualización y medios de comunicación. Estos se entenderán respectivamente
como: la involucración o inserción de nuevos elementos o paradigmas reemplazantes de
otros, considerados inoperantes o inadecuados en el momento de sus sustitución; la
ubicación de los ámbitos escolares: preescolar, primaria y secundaria; las acciones
organizadas por el Estado para proporcionar la información y formación necesaria para
los tiempos actuales, en este caso en el campo educativo básico y; el conjunto de apoyos
técnicos contenedores de información y facilitadores del acortamiento de distancias
entre la fuente y sus destinatarios.
El eje directriz a abordar es la búsqueda de alternativas viables y
eficaces para lograr una mejor actualización de los docentes de educación básica, a
partir de los nuevos cambios involucrados en tal competencia pensando como propuesta
alternante la introducción de algunos medios de comunicación para esa situación.
El Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica
(ANMEB), firmado por las autoridades de la Secretaria de la Educación Pública, los
gobernadores de los estados y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación en el
año de 1992, presentó oficialmente los lineamientos cambiantes que se sucederían en la
escuela básica.
Entre las principales novedades se preveía la presentación de planes
y programas cuyo contenido curricular se constituiría de manera radicalmente diferente a
los entonces llevadas a cabo, por ello el mismo acuerdo destacaba la necesidad imperiosa
de actualizar a los docentes en servicio, precisamente en tales cambios, ya que en tiempos
previamente marcados las formas tradicionales de método y contenido escolar se verían
totalmente transformadas.
Lo que se instrumentó para satisfacer la necesidad anterior fue crear
un Programa Emergente de Actualización Magisterial (PEAM, 1992) que posteriormente se
transformó en el Programa de Actualización Magisterial (PAM, 1993): éstos se basaron
principalmente en espacios y tiempos definidos, es decir, se determinaron sedes fijas en
las cuales se citó a un cierto número de docentes, los mismos que recibirían la
actualización por parte de multiplicadores, que apoyados con material impreso y
posteriormente mediante la transmisión directa por televisión y videos, se pretendía
cumplir los propósitos de la actualización magisterial comprendidos dentro de la
educación básica.
Lo cerrado de los tiempos y espacios dados para la actualización de
los docentes trajo consigo, a nuestro juicio, una serie de problemáticas:
La movilización del grueso magisterial desgastó e involucró
la inversión de tiempo, precisamente para organizar a un numeroso ejército de
capacitadores y capacitados, lo que originó mover geográficamente a muchos de sus
lugares de origen, especialmente en las zonas foráneas.
La información transmitida se descontextualizaba al darse de
manera homogeneizada en una sede dada, pues al ser impartida a un conglomerado muy
heterogéneo por sus distintos y diferentes contextos docentes.
La constante intermediación de capacitadores para capacitadores
terminó en muchos de los casos haciendo una caricatura de lo que en esencia se pretendía
transmitir e informar.
El material impreso o audiovisual en muchos casos llegó a sus
destinatarios por problemas de distancia o burocracia. Y en el caso de su llegada oportuna
no ajustaba el tiempo para un análisis exhaustivo y profundo de los mismos.
La ausencia real de una comunicación de la base magisterial
hacia los diseñadores curriculares, ya que los capacitadores se limitaban a reproducir la
información.
En la actualidad se expresa que el Programa de Actualización va a ser
permanente, pero paradójicamente se habla aún de tiempos y espacios ya que, por ejemplo,
el Consejo Estatal Técnico de la Educación pretende lanzar una iniciativa de
actualización magisterial a través de 144 centros que por vía satélite apoyarán a los
maestros en su preparación académica, sin dudar de lo trascendental de esta noticia y de
su intencionalidad positiva, creemos que si no se aprovecha de los errores observados en
los programas de actualización anteriores, se seguirán cometiendo los ya señalados u
otros. La alternativa que proponemos pretende ser una complementación de lo hecho hasta
hoy y que permita salvar los obstáculos ya citados: utilizar metodologías aplicadas en
la educación abierta y a distancia.
El programa de Actualización debe ser de verdad permanente, por lo
tanto se deben romper esquemas de organización de tipo cerrado y encaminarnos hacia
sistemas de tipo abierto y a distancia.
Los sistemas abiertos y a distancia poseen en sí una filosofía
educativa, la cual pensamos puede ser útil para superar las problemáticas previamente
enunciadas, de forma general, son:
No organizan sus aprendizajes basados en esquemas cerrados de
tiempo y espacio.
Tienen como propósito la formación de actitudes para el
autoaprendizaje, la autoevaluación y la autogestión.
Rompen con sistemas de comunicación unilaterales o
mediatizados.
Buscan la democratización, cobertura y calidad de los
aprendizajes.
Se apoyan en el trabajo asesorial y fundamentalmente en los
medios de comunicación (televisión, radio, medios impresos, teléfono, ordenadores, etc.
La propuesta operativa en sí consiste en que las autoridades
educativas y sindicales respectivas, en todas sus jurisdicciones, organicen un programa
permanente de actualización en el cual, mes a mes, al año se transmitan los lineamientos
cambiantes que se desean abordar, más aquellos que los docentes reclamen, esto podría
lograrse sistematizando tiempos acordes o reuniones de tipo colegiado, académicas o
técnicas que cada centro escolar básico determinen libremente, es decir, al no haber
limitaciones de tiempos en las actualizaciones, la escuela con su plantilla de maestros
puede jerarquizar actividades escolares.
La ruptura de los tiempos y espacios se logra con el auxilio de los
medios de comunicación, ya que, por ejemplo, el ponente, exponente, especialista,
expositor, conferenciante o quien sea la fuente de información, pueda directamente ser
transmitida nacional o regionalmente por televisión, radio o vía satélite; creemos que
los dos primeros medios son muy prácticos por su popularidad, sin subestimar claro al
ordenador, la televisión por cable o la comunicación vía satélite.
La transmisión de información por razones prácticas puede
organizarse en horarios establecidos, con las condicionante de que ésta sea recibida y
elaborada en las escuelas, insistimos en el lugar "escuela o centro de trabajo",
porque creemos que es ese el espacio preciso de discusión y análisis de la
actualización, ya que cada centro escolar tiene una situación especial, diferente a
otros, y la información recibida debe reacomodarse a éstas.
Lo anterior se logra si cada escuela posee, desde el inicio del año,
de la programación de transmisiones previamente calendarizadas y de una guía de estudio
donde, de manera clara y precisa, contenga los propósitos, ejes problematizadores, ejes
de análisis y líneas de evaluación, que le permitan realizar un proceso constructivo de
la información y a la vez la ejecución de actividades analíticas-sintéticas para que
se logre extraer de la emisión por televisión, radio, u otros medios, conocimientos más
reflexivos y a la vez los adecue a sus necesidades, previa discusión con sus compañeros
docentes.
La comunicación bilateral es fundamental para enriquecer la búsqueda
de la actualización educativa, por ende, la utilización de otros medios de comunicación
como la carta, el teléfono, el fax, el correo, etc. podrían ser instrumentos
valiosísimos, pues en una transmisión directa por radio, por ejemplo, los radioescuchas
podrían enviar sus preguntas o comentarios expeditamente. Al poseer un centro de
transmisión de información, éste podría recibir toda correspondencia enviada de manera
tradicional o electrónica, con el fin de calibrar la penetración de sus programas de
actualización, y a la vez readecuarlos a las necesidades que le sean sugeridas por los
mismos destinatarios.
Por último, se propone la creación de una Dirección de
Actualización Magisterial de la Educación Básica, para que organice y aproveche las
bondades de un sistema educativo abierto y a distancia, con el fin de lograr cobertura y
apertura de la actualización magisterial con los nuevos cambios en la Educación Básica.