Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación

No. 7

(siete)

SECCIÓN

páginas

de la 30 a la 31 de 64

... el rollo

Guadalajara, México - Diciembre de 1995

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La educación abierta y a distancia como una alternativa de actualización dentro de los nuevos cambios de la educación básica

Enrique Lozano González*

* Profesor normalista, licenciado en matemáticas y asesor de la Unidad 142, de la UPN.

Los términos nodales del presente trabajo son: cambio, educación básica, actualización y medios de comunicación. Estos se entenderán respectivamente como: la involucración o inserción de nuevos elementos o paradigmas reemplazantes de otros, considerados inoperantes o inadecuados en el momento de sus sustitución; la ubicación de los ámbitos escolares: preescolar, primaria y secundaria; las acciones organizadas por el Estado para proporcionar la información y formación necesaria para los tiempos actuales, en este caso en el campo educativo básico y; el conjunto de apoyos técnicos contenedores de información y facilitadores del acortamiento de distancias entre la fuente y sus destinatarios.

El eje directriz a abordar es la búsqueda de alternativas viables y eficaces para lograr una mejor actualización de los docentes de educación básica, a partir de los nuevos cambios involucrados en tal competencia pensando como propuesta alternante la introducción de algunos medios de comunicación para esa situación.

El Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica (ANMEB), firmado por las autoridades de la Secretaria de la Educación Pública, los gobernadores de los estados y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación en el año de 1992, presentó oficialmente los lineamientos cambiantes que se sucederían en la escuela básica.

Entre las principales novedades se preveía la presentación de planes y programas cuyo contenido curricular se constituiría de manera radicalmente diferente a los entonces llevadas a cabo, por ello el mismo acuerdo destacaba la necesidad imperiosa de actualizar a los docentes en servicio, precisamente en tales cambios, ya que en tiempos previamente marcados las formas tradicionales de método y contenido escolar se verían totalmente transformadas.

Lo que se instrumentó para satisfacer la necesidad anterior fue crear un Programa Emergente de Actualización Magisterial (PEAM, 1992) que posteriormente se transformó en el Programa de Actualización Magisterial (PAM, 1993): éstos se basaron principalmente en espacios y tiempos definidos, es decir, se determinaron sedes fijas en las cuales se citó a un cierto número de docentes, los mismos que recibirían la actualización por parte de multiplicadores, que apoyados con material impreso y posteriormente mediante la transmisión directa por televisión y videos, se pretendía cumplir los propósitos de la actualización magisterial comprendidos dentro de la educación básica.

Lo cerrado de los tiempos y espacios dados para la actualización de los docentes trajo consigo, a nuestro juicio, una serie de problemáticas:

  • La movilización del grueso magisterial desgastó e involucró la inversión de tiempo, precisamente para organizar a un numeroso ejército de capacitadores y capacitados, lo que originó mover geográficamente a muchos de sus lugares de origen, especialmente en las zonas foráneas.

  • La información transmitida se descontextualizaba al darse de manera homogeneizada en una sede dada, pues al ser impartida a un conglomerado muy heterogéneo por sus distintos y diferentes contextos docentes.

  • La constante intermediación de capacitadores para capacitadores terminó en muchos de los casos haciendo una caricatura de lo que en esencia se pretendía transmitir e informar.

  • El material impreso o audiovisual en muchos casos llegó a sus destinatarios por problemas de distancia o burocracia. Y en el caso de su llegada oportuna no ajustaba el tiempo para un análisis exhaustivo y profundo de los mismos.

  • La ausencia real de una comunicación de la base magisterial hacia los diseñadores curriculares, ya que los capacitadores se limitaban a reproducir la información.

En la actualidad se expresa que el Programa de Actualización va a ser permanente, pero paradójicamente se habla aún de tiempos y espacios ya que, por ejemplo, el Consejo Estatal Técnico de la Educación pretende lanzar una iniciativa de actualización magisterial a través de 144 centros que por vía satélite apoyarán a los maestros en su preparación académica, sin dudar de lo trascendental de esta noticia y de su intencionalidad positiva, creemos que si no se aprovecha de los errores observados en los programas de actualización anteriores, se seguirán cometiendo los ya señalados u otros. La alternativa que proponemos pretende ser una complementación de lo hecho hasta hoy y que permita salvar los obstáculos ya citados: utilizar metodologías aplicadas en la educación abierta y a distancia.

El programa de Actualización debe ser de verdad permanente, por lo tanto se deben romper esquemas de organización de tipo cerrado y encaminarnos hacia sistemas de tipo abierto y a distancia.

Los sistemas abiertos y a distancia poseen en sí una filosofía educativa, la cual pensamos puede ser útil para superar las problemáticas previamente enunciadas, de forma general, son:

  • No organizan sus aprendizajes basados en esquemas cerrados de tiempo y espacio.

  • Tienen como propósito la formación de actitudes para el autoaprendizaje, la autoevaluación y la autogestión.

  • Rompen con sistemas de comunicación unilaterales o mediatizados.

  • Buscan la democratización, cobertura y calidad de los aprendizajes.

  • Se apoyan en el trabajo asesorial y fundamentalmente en los medios de comunicación (televisión, radio, medios impresos, teléfono, ordenadores, etc.

La propuesta operativa en sí consiste en que las autoridades educativas y sindicales respectivas, en todas sus jurisdicciones, organicen un programa permanente de actualización en el cual, mes a mes, al año se transmitan los lineamientos cambiantes que se desean abordar, más aquellos que los docentes reclamen, esto podría lograrse sistematizando tiempos acordes o reuniones de tipo colegiado, académicas o técnicas que cada centro escolar básico determinen libremente, es decir, al no haber limitaciones de tiempos en las actualizaciones, la escuela con su plantilla de maestros puede jerarquizar actividades escolares.

La ruptura de los tiempos y espacios se logra con el auxilio de los medios de comunicación, ya que, por ejemplo, el ponente, exponente, especialista, expositor, conferenciante o quien sea la fuente de información, pueda directamente ser transmitida nacional o regionalmente por televisión, radio o vía satélite; creemos que los dos primeros medios son muy prácticos por su popularidad, sin subestimar claro al ordenador, la televisión por cable o la comunicación vía satélite.

La transmisión de información por razones prácticas puede organizarse en horarios establecidos, con las condicionante de que ésta sea recibida y elaborada en las escuelas, insistimos en el lugar "escuela o centro de trabajo", porque creemos que es ese el espacio preciso de discusión y análisis de la actualización, ya que cada centro escolar tiene una situación especial, diferente a otros, y la información recibida debe reacomodarse a éstas.

Lo anterior se logra si cada escuela posee, desde el inicio del año, de la programación de transmisiones previamente calendarizadas y de una guía de estudio donde, de manera clara y precisa, contenga los propósitos, ejes problematizadores, ejes de análisis y líneas de evaluación, que le permitan realizar un proceso constructivo de la información y a la vez la ejecución de actividades analíticas-sintéticas para que se logre extraer de la emisión por televisión, radio, u otros medios, conocimientos más reflexivos y a la vez los adecue a sus necesidades, previa discusión con sus compañeros docentes.

La comunicación bilateral es fundamental para enriquecer la búsqueda de la actualización educativa, por ende, la utilización de otros medios de comunicación como la carta, el teléfono, el fax, el correo, etc. podrían ser instrumentos valiosísimos, pues en una transmisión directa por radio, por ejemplo, los radioescuchas podrían enviar sus preguntas o comentarios expeditamente. Al poseer un centro de transmisión de información, éste podría recibir toda correspondencia enviada de manera tradicional o electrónica, con el fin de calibrar la penetración de sus programas de actualización, y a la vez readecuarlos a las necesidades que le sean sugeridas por los mismos destinatarios.

Por último, se propone la creación de una Dirección de Actualización Magisterial de la Educación Básica, para que organice y aproveche las bondades de un sistema educativo abierto y a distancia, con el fin de lograr cobertura y apertura de la actualización magisterial con los nuevos cambios en la Educación Básica.

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