Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación

No. 7

(siete)

SECCIÓN

páginas

de la 57 a la 57 de 64

... el rollo

Guadalajara, México - Diciembre de 1995

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El diplomado en historia de Jalisco

Sonia Ibarra Ibarra*

* Investigadora de El Colegio de Jalisco.

y Oscar García Carmona**

** Coordinador de Extensión de El Colegio de Jalisco.

Con base en que la educación es un proceso permanente y global que se da en todo momento y lugar de la vida social, El Colegio de Jalisco, desde hace un año, ofrece diplomados en Historia de Jalisco con diversas modalidades de estudio, dirigido a personas interesadas en la historia local, maestros, cronistas e investigadores. Sus propósitos son: contribuir a la formación de investigadores; reconstruir la historia jalisciense; coadyuvar a la incorporación de contenidos regionales en los programas educativos y reforzar la identidad regional.

Este diplomado nació como respuesta a una necesidad de capacitación laboral y educación complementaria, fundamentado en que la enseñanza de la historia regional jalisciense, es un compromiso con el medio ambiente que nos ha contextualizado. Nació también de una preocupación por generar los espacios necesarios donde los jaliscienses podamos contestarnos quiénes somos y así reencontrarnos, perfeccionando el conocimiento que se tiene de la realidad histórica.

Había existido una tendencia de enseñar una historia única, uniforme y nacional, que provocó un fenómeno centralizante. De ahí que con este tipo de diplomados se busque dar a conocer una visión integral, menos centralizada del devenir histórico de nuestra región e incrementar el conocimiento que se tiene de los diferentes terruños de la entidad.

La enseñanza de la historia regional es un proceso que facilita el logro del aprendizaje de las diversas formas del movimiento de la sociedad, desempeñando un carácter fundamental en la formación de la conciencia, al permitir a los moradores de ese espacio la comprensión de su realidad presente.

Nuevas orientaciones han implicado el surgimiento de una serie de reformas que ofrecen la oportunidad de aprehender el conocimiento de la historia y la geografía regionales.

Parece ser que finalmente se comprendió que la unidad de la historia en un país en el que hay tantos pueblos diferentes con tan distintas trayectorias históricas, no puede expresarse en la uniformidad. Por lo que pensar en el conocimiento de la historia de Jalisco por los jaliscienses, es pensar en la difusión de las cosas que les son propias, es estar consciente de nuestro yo social, es recuperar el conocimiento espiritual de nuestra sociedad y colaborar a definir o reforzar la identidad jalisciense.

Este fue y ha sido el punto de partida para la toma de posición en la defensa y difusión de la enseñanza de la historia de Jalisco, a quienes más interesados debieran estar: los jaliscienses.

Las regiones deben ser estudiadas y enseñadas, los maestros establecemos que no se puede promover lo que no se ama profundamente y para ser enseñado debe ser aprendido. El desarrollo de las regiones puede ser entendido siempre y cuando se enseñen los orígenes de sus procesos de conformación y su proyección ulterior, su propio movimiento histórico, y la forma en que en cada una de esas partes lo nacional se particulariza.

Enseñar la historia de una región no es simplemente provincialismo, es tomar conciencia de nuestra pertenencia a una comunidad cultural, a una población; es afrontar la tarea del historiador y docente de lo particular concreto; es cotejar el todo con la parte; es establecer la especificidad de una formación económico social, localizada en un espacio social concreto y relacionarla con una pretendida o real homogeneidad nacional.

Cabe destacar que con todo esto se pretende ampliar el espectro de los estudios históricos hacia una mayor participación social e intentar ayudar a la sistematización del conocimiento histórico.

A la fecha, más de medio millar de jaliscienses ha cursado ya dicho diplomado y poseen un documento que los acredita, más que nada, como estudiosos de su terruño. Diploma que combina perfectamente con las distintas ocupaciones, profesiones, sectas y corrientes políticas. Amas de casa, ingenieros, cronistas, estudiantes, economistas, funcionarios, historiadores, jubilados, profesores, etc., han recorrido de nueva cuenta, el camino de la historia de Jalisco. En este ciclo escolar, 190 profesores de educación secundaria se han sumado a la lista, pues la introducción de la materia optativa de historia y geografía de Jalisco ha puesto de manifiesto el vacío que existe al respecto. Otros tantos están en espera de que el diplomado se convierta en un curso de Actualización Permanente.

De esta manera se abrió el hermetismo de las historias regionales y locales, en una acción recíproca que podrá expresar la profundización del conocimiento, por el hombre. Puesto que, nosotros mismos somos los mismos que nuestros antepasados, siendo al mismo tiempo otros que ellos porque tenemos nuestra originalidad particular y somos irremplazablemente nosotros mismos.

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