
Puente, un gran puente
Miguel Reynoso
Porque una caracola vive por sus giros
que le van haciendo casa para ser,
miniatura, rodadora de las olas,
casa de los ecos pero voz del mar.
Puente, un gran puente para empezar.
Quien termina en cierta forma inicia
como el pino que se prolonga hacia adentro,
como la rosa caracol
que ha segregado el misterio
para decirse a queda voz en la flor del oído.
Oleaje de no terminar jamás,
recomenzar es el naipe de los términos:
¿Quién desea en realidad alcanzar el último fruto?
¿Quién termina de poner en verdad la primera piedra?
Continuar es otra forma de abrir las puertas,
el dejar claros abiertos donde se asomen los días
que no serán nuestros
como estos que ya no lo son.
Marchar, recomenzar y marchar;
reconocer que hoy hemos terminado
sólo para volver a empezar.