
¿Educación especial o apoyo psicopedagógico?
María Ortega Díaz*
* Asesora integrante del Equipo Técnico de la Dirección de
Secundarias de la SE.
Es práctica frecuente en los maestros normalistas, señalar como
candidatos de educación especial a niños que no lo requieren (quienes en su mayoría,
deberían ser atendidos por el mismo docente en el aula), desligándose de esta manera del
compromiso profesional que se tiene con este tipo de niños.
Es justo reconocer que los maestros no son del todo culpables de dicha
situación, ya que desde su formación en las escuelas Normales, es evidente la falta de
una adecuada capacitación psicopedagógica que les permita elaborar diagnósticos
acertados al respecto; de igual manera, el desconocimiento del desarrollo del niño y de
sus más frecuentes alteraciones, limita en gran medida la oportuna detección, así como
la prevención y tratamiento de estos niños.
En mis 22 años de servicio en la educación de nuestro estado y
gracias a la oportunidad que he tenido al haber participado en varios niveles educativos
(desde preescolar hasta la Normal Superior), he podido constatar que el divorcio entre la
teoría y la práctica, tan común en nuestras instituciones formadoras y/o capacitadoras
de docentes, ha generado una aversión, en los maestros, a todos aquellos fundamentos
teóricos que puedan servirles para la atención y manejo de niños que requieren apoyo
psicopedagógico.
Pero, ¿cuál es la diferencia entre niños que requieren educación
especial y los que únicamente necesitan apoyo psicopedagógico?, ¿qué debemos entender
por educación especial y que por apoyo psicopedagógico?, ¿el maestro de grupo puede y/o
debe participar en la atención de los niños con problemas psicopedagógicos?
El presente trabajo busca responder a los cuestionamientos anteriores,
presentando al mismo tiempo, propuestas que intentan disminuir el índice de niños
canalizados a educación especial que no lo requieren.
1. ¿Cuál es la diferencia entre niños que requieren educación especial y los
que únicamente necesitan apoyo psicopedagógico?
Los niños que requieren educación especial, según José Cueli y
colaboradores, son aquellos "cuyo desarrollo cognoscitivo y sensorial, cuyas
dificultades de aprendizaje y de ajuste social dificultan, con respecto al medio que
viven, su independencia personal, económica y social y su integración educativa, laboral
y social (problemas perceptuales, daño cerebral, disfunción cerebral mínima, afasia de
desarrollo, etc.)".1
Los niños que necesitan apoyo psicopedagógico son aquellos con
problemas de aprendizaje que "tienen deficiencias en uno o más de los procesos
psicológicos básicos involucrados en la comprensión o uso del lenguaje oral o escrito.
Se manifiestan en dificultades al escuchar, pensar, hablar, escribir, usar la ortografía
y resolver problemas aritméticos (entre otros), no se incluyen problemas visuales,
auditivos, motrices, retraso mental, problemas emocionales y de privación
ambiental".2
2. ¿Qué debemos entender por educación especial y qué por
apoyo psicopedagógico?
La educación especial, "tiene por finalidad preparar, mediante el tratamiento
educativo adecuado, a todos los deficientes e inadaptados para su incorporación, tan
plena como sea posible, a la vida social y a un sistema de trabajo que les permita
servirse a sí mismos y a ser útiles a la sociedad.
Las finalidades generales de la educación especial, se pueden
concretar en:
Lograr un máximo desarrollo de las capacidades.
Integrar la personalidad global.
Preparar al sujeto para su incorporación a la vida
laboral".3
Por su parte, la finalidad del apoyo psicopedagógico, es brindarle al
alumno con problemas de aprendizaje, aquellos elementos que requiera, dentro del aula y el
hogar, tendientes a fortalecer procesos psicológicos y subsanar deficiencias académicas
que sean necesarios para su mejor desempeño.
Las finalidades generales del apoyo psicopedagógico son:
Detección, prevención, atención y/o canalización de
problemas psicopedagógicos que interfieran en el proceso enseñanza-aprendizaje y/o en el
desarrollo integral del educando.
3. ¿El maestro de grupo puede y/o debe participar en la
atención de niños con problemas psicopedagógicos?
En los perfiles de desempeño del Consejo Nacional Técnico de la Educación (CONALTE),4 se consideran entre otros aspectos, al profesor como el
responsable de conducir el proceso enseñanza-aprendizaje, en beneficio y búsqueda del
desarrollo integral del educando (requisito establecido en el art. 3º constitucional);
bajo tal consideración, los niños con problemas psicopedagógicos son responsabilidad
del maestro de grupo, por lo cual debe participar en la atención de los mismos.
En cuanto a si el maestro de grupo puede participar en la atención de
niños con problemas psicopedagógicos, resulta fácil decir que no es posible "sólo
con gis y buenos deseos" (parafraseando al profesor Moncayo), cumplir
satisfactoriamente con una tarea que requiere de una preparación psicopedagógica
(alteraciones en el desarrollo, diagnóstico, tratamiento y modificación de conducta,
etc.) de la cual carecen en gran medida los egresados de las escuelas Normales, aún
cuando una actitud de aceptación de la persona y su situación, por parte del profesor,
es un principio básico que le permite al docente analizar la situación y ver qué puede
ir haciendo en tanto el niño está bajo su atención.
Por razones de espacio, no es posible analizar otras grandes
incongruencias en la formación de docentes (desconocimiento de planes y programas de
estudio del nivel en que se pretende participar, así como de la metodología de
investigación, diseño curricular, etc.), por lo que a continuación se señalan algunas
propuestas que intentan facilitar al docente su intervención en problemas
psicopedagógicos:
I. En instituciones formadoras de docentes:
Establecer talleres curriculares sobre:
a). Alteraciones en el desarrollo del educando.
b). Instrumentos de diagnóstico.
c). Programas y técnicas de modificación de conducta.
Incluir en los períodos de observación de la práctica docente y prácticas
intensivas:
a). Investigaciones y observaciones de problemas psicopedagógicos.
b). Detección y atención de problemas psicopedagógicos.
II. Para docentes en servicio:
Establecimiento de Equipos Interdisciplinarios de Intervención Psicopedagógica
(EIIP), de la Dirección de Psicopedagogía de la S. E., en cada zona escolar del área
metropolitana para la capacitación, orientación y asesoría del personal docente
correspondiente.
Establecimiento de un Sistema de Educación a Distancia (SEAD), para la
capacitación, orientación y asesoría de docentes en zonas foráneas.
Diseño en la Dirección de Psicopedagogía,con aportaciones de docentes en
servicio, de un documento similar a la Propuesta para el Aprendizaje de la Lecto Escritura
y las Matemáticas (PALEM), que brinde a los docentes, orientaciones básicas para la
detección, prevención, atención y canalización de problemas psicopedagógicos.
III. Para las autoridades educativas:
Establecimiento de espacios curriculares en planes y programas de estudio de las
escuelas Normales para la formación psicopedagógica.
Incorporación en los programas de capacitación permanente del magisterio,
fundamentos psicopedagógicos.
Notas
1. Cueli, José (Coordinador). "Valores y
metas de la educación en México", en: Papeles de Educación 1. SEP/Ediciones
de La Jornada. México, 1992.
2. Ibid.
3. Ibid.
4. Secretaría de Educación Pública. Perfiles de
desempeño del CONALTE. SEP. México, 1992.