Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación

No. 6

(seis)

SECCIÓN

páginas

de la 16 a la 19 de 60

... el rollo

Guadalajara, México - Marzo de 1995

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La Dirección de Psicopedagogía de la Secretaría de Educación de Jalisco

Antecedentes Históricos y perspectiva

Francisco Rafael Millán Vega*

* Profesor-asesor de la UPN, Unidad Tlaquepaque; y de la ENSJ. Es coordinador de investigación de la Dirección de Psicopedagogía de la Secretaría de Educación Jalisco (sej).

Al Dr. Enrique García Ruiz, in memoriam.

En este breve recuento histórico de la labor psicopedagógica en el estado de Jalisco, interesa responder las siguientes cuestiones:

¿Cómo se ha ido institucionalizando en el sistema de educación pública de Jalisco el trabajo psicopedagógico?, y derivada de esa primera pregunta: ¿cuáles han sido los énfasis de dicha labor en algunas de sus etapas de desarrollo institucional?

Una de las primeras reivindicaciones que trataron de concretizar los gobiernos surgidos del proceso revolucionario de 1910 fue la educación, entendida ésta como un proceso de escolarización, de aumento de escuelas y, sobre todo, de alumnos asistentes a ellas, es ahí donde empiezan a manifestarse preocupaciones que tenían que ver con aquellos alumnos que no lograban adaptarse al ámbito áulico ya sea porque no acataban el orden y disciplina impuesto por el maestro o porque su rendimiento o actuar estaba por debajo del ritmo de trabajo de la mayoría del grupo. A estos problemas se les buscó atender junto con los de aquellas personas que estaban en situación especial llámense éstos huérfanos, presos o con algún tipo de déficit. Desde esas preocupaciones se van conformando los inicios de la labor psicopedagógica en Jalisco.

Es el 1º de octubre de 1935 cuando se crea legalmente la Dirección de Instituciones Especiales de la Dirección de Educación Primaria, Especial y Normal del Estado, el director de ésta, el profesor y licenciado Salvador Gálvez nombró como responsable de aquella al entonces profesor normalista Enrique García Ruiz.(1)

Cuatro años después, la Ley Orgánica de Educación Primaria, Especial y Normal del Estado, de 1939, da origen a la Oficina de Investigación Psicopedagógica, a la cual correspondía:

"Artículo 113: Estudiar las condiciones físicas, mentales o psicopedagógicas de los alumnos, así como los factores sociales que pueden influir en aquellos, proponer medidas psicotécnicas según el resultado de sus estudios; llevar un registro científico de sus labores y dirigir a los maestros en los trabajos que sobre estos aspectos tengan que desarrollar".(2)

En ese mismo año (30 de diciembre de 1939), se decreta la Ley Orgánica de los Servicios Culturales del Estado, cuyos preceptos ratifican y amplían la importancia de la investigación psicopedagógica, y para el efecto, en el artículo 75 se asigna a la Oficina de Psicopedagogía el estudio de:

"Las condiciones físicas, mentales o pedagógicas de los alumnos así como los factores sociales que puedan influir en aquellos; al efecto se establecerán las siguientes secciones: Psicofisiología, Psicometría y Paidografía las que propondrán medidas psicotécnicas según el resultado de sus estudios".(3)

Ya para ese entonces se perfilaban acciones profesionales de apoyo a la docencia, dándole importancia, cuando menos discursivamente, a las tareas de investigación así como de difusión y extensión; por lo que el artículo 76 dictaba que en su organización y funcionamiento el Instituto de Psicopedagogía debía procurar:

"que sus investigaciones se hagan extensivas a los diversos medios escolares del Estado, con el fin de atender eficientemente el servicio educativo".(4)

Para el año de 1945, relata el doctor Enrique García Ruiz:

"logramos la estructuración del Instituto de Psicopedagogía para que cubriera sus cuatro funciones: asistencia social, docencia, investigación y divulgación".(5)

También en esas fechas se le asignó a la institución el encargo de elaborar las pruebas semestrales y finales de las escuelas primarias estatales.

Poco a poco se va perfilando la tarea psicopedagógica en el ámbito de la educación oficial; en medio de los avatares y cambios de rumbo que la política educativa nacional vive en aquellas épocas, la necesidad de este tipo de tareas se sigue manifestando en la legislación local, el 28 de marzo de 1947 se reforma la Ley Orgánica de los Servicios Culturales del Estado y la tarea educativa bajo la responsabilidad del Departamento Cultural se organiza en cinco dependencias:

"Artículo 4º:

  1. Dirección de Cultura Popular y Artística.

  2. Dirección de Cultura Física.

  3. Dirección de Educación Preescolar y Primaria.

  4. Dirección de Educación Secundaria y Normal.

  5. Instituto de Psicopedagogía."(6)

A éste último se le asigna, en el capítulo vigésimo segundo de dicha Ley, lo que a la letra dice:

"Artículo 135: Corresponde al Instituto de Psicopedagogía estudiar las condiciones físicas, mentales o pedagógicas de los alumnos así como los factores sociales y biológicos que pueden influir en el desarrollo; será el centro creador y elaborador de todas las actividades científicas y pedagógicas que tengan relación con la aplicación de doctrinas y técnicas educacionales que rijan las escuelas dependientes del Departamento Cultural; se encargará de elaborar los planes de trabajo, programas y pruebas, y de la valoración de unas y otras de tal modo que la planificación del trabajo escolar se funde en el conocimiento científico de las realidades humanas y económico-sociales del medio jalisciense".(7)

El precepto legal anterior, manifiesta para su tiempo, una moderna perspectiva pues nos permite observar una visión escolar y del alumno que cada vez se fue afinando y ampliando en un planteamiento que sólo se queda en lo individual y escolar sino que va también a lo social; podríamos encontrar en estos elementos el germen de la propuesta de trabajo que a partir de 1978 se plantea en los Gabinetes de Psicopedagogía, en los cuales se conformaron equipos de trabajo con una propuesta metodológica de acción multidisciplinaria.

En los años cincuentas destaca la producción editorial del Instituto de Psicopedagogía con una clara tendencia a difundir, hacia el magisterio en servicio, información que apoyase su práctica docente, destaca en este esfuerzo de difusión, la labor de la profesora Atala Apodaca, quien como producto de sus investigaciones expresaba a los enseñantes:

"La instrucción y la educación aprovechan a todos, pero hay desigualdades intelectuales y orgánicas que excluyen la rigidez de un programa y reclaman gran movilidad en horarios y asuntos de acuerdo con estados de espíritu, tanto del alumno como del maestro, y períodos de reposo o de juego que permitan renovar la voluntad y la atención. En todos los instantes la actitud del maestro será observar, en lugar de teorizar; oír en lugar de hablar, y en lugar de suficiencia, mostrar tanta curiosidad y titubeo como el niño.

Este cambio de orientación sólo puede tener un elemento indispensable, el maestro, que ante todo, no podrá estar aislado, necesita el contacto con los compañeros que piensan como él; la conexión con los padres que tengan confianza..."(8)

La maestra Apodaca, autora también entre otros más, de un trabajo que sugería al profesor de grupo como conocer a sus alumnos(9) recibió el apoyo oficial para difundir sus propuestas como se muestra en la circular 30365 del 14 de agosto de 1957, expedida por el licenciado José Parres Arias y el doctor Enrique García Ruiz, jefe del Departamento Cultural y director del Instituto de Psicopedagogía respectivamente; en dicho comunicado se informaba del folleto, se pedía su revisión en forma colegiada, se instruía a inspectores y directores para que explicaran y orientaran, y terminaba ofreciendo como estímulo a los profesores la expedición de notas meritorias.(10)

Quizá sea 1967, el momento de mayor brillantez académico-profesional, cuando la institución obtiene los tres lugares del Premio Jalisco "por su trabajo de Investigación científica",(11) distinción que desde 1953 otorga el Gobierno de Jalisco, la cual fue entregada por el entonces gobernador constitucional del Estado, lic. Francisco Medina Ascencio; cabe destacar aquí, que dicho premio fue declarado desierto los tres años precedentes. En el conjunto de investigaciones premiadas, la Profra. Consuelo Rodríguez Romero enumera las referidas a dificultades para aprender a leer, deserción escolar, experiencias de trabajo en educación especial, el trabajo social como apoyo a la interacción efectiva entre la escuela y la comunidad, clínica de conducta, orientación vocacional y pruebas pedagógicas.(12) En ese fructífero período dirigió la institución el doctor Héctor García Álvarez, quien tuvo el tino de consolidar, apoyar y difundir una tarea que requirió varios años de esfuerzo antes de ser conocida y reconocida.

En 1978 se inicia en la institución un período de crecimiento cuantitativo, gracias al apoyo del lic. Flavio Romero de Velasco y del Profr. Ramón García Ruiz, mandatario de la entidad y jefe del Departamento de Educación Pública respectivamente; en ese período se multiplico varias veces la plantilla de personal, la que inicialmente era de 8 personas, y que pasó a fines de 1978 a alrededor de 75 trabajadores, llegando en 1981 a contabilizar cerca de 400 empleados. Dicho personal se distribuía en cuatro núcleos de acción:

  1. El edificio central organizado en quince secciones especializadas (trabajo social y relaciones públicas; asistencia e investigación biomédica; psicotecnia y psicometría; problemática infantil y juvenil y clínica de conducta; rehabilitación psicomotriz; psicoterapia; psicopedagogía y educación especial; organización escolar; orientación vocacional y profesional; teoría y práctica del aprendizaje; docencia, investigación y estudios especiales; material y taller didáctico; antropología social y cultural; archivo, estadística, representación gráfica y divulgación; psicología.(13)

  2. Las escuelas especiales, recién reincorporadas.

  3. Las escuelas experimentales, y

  4. Los gabinetes psicopedagógicos.

La propuesta de trabajo de mayor avanzada fue la de los Gabinetes, la cual se explicitó como interdisciplinaria, enfatizando la labor especializada y científica, en cuatro campos disciplinares (lo médico, lo psicológico, lo pedagógico y lo social), con un objetivo común: los sujetos de la educación (alumnos, docentes, padres). En el inicio de esa reorganización, acompañaron al doctor García Ruiz en la dirección de la institución, la Profra. Alicia Bañuelos Mojarro como directora adjunta; el médico y psiquiatra Vicente Teófilo Muñoz Camacho como subdirector y el lic. en psicología Pascual García Zepeda.

Aproximadamente en 1981 se promovió una reorganización de la institución, proponiéndose una Coordinación General, una Unidad de Apoyo y Servicios Especiales (UNASE), y cinco áreas, siendo éstas:

  • Asistencial.

  • Educación Especial.

  • Organización Escolar.

  • Investigación y

  • Orientación Vocacional.

Esta forma de trabajo sufrió en los siguientes once años un sinnúmero de agregados, variantes, recortes, desprendimientos y traslados que no fueron del todo comunicados al personal, ni explicitados oficialmente. Situación ésta que requiere de un análisis más detenido y profundo que rebasa las pretensiones de este esbozo histórico, sólo destacaremos algunos hechos muy evidentes: el personal logra en 1981 la integración de su propia representación sindical, la Delegación D-II-33, y en 1982, ésta logra cambiar los nombramientos de los trabajadores a técnicos-docentes, pues antes estaban clasificados como administrativos. Para 1982 la institución cambia su sede, del 7º piso de la torre de educación en la Av. Alcalde, pasa a ocupar su propio edificio en el centro de la ciudad (Donato Guerra Nº 295). En 1984 se crea una nueva representación sindical, al escindirse de la Delegación Sindical D-II-33, los trabajadores de las escuelas especiales y experimentales a quienes se agrupa en la Delegación D-III-6. Para 1988, la jefatura del Departamento de Educación Pública decide reintegrar a las escuelas experimentales a las zonas escolares regulares. En 1990 se crea la Dirección de Educación Especial del Estado y las escuelas especiales pasan a su jurisdicción.

Después de cincuenta y ocho años de iniciadas institucionalmente las labores psicopedagógicas, casi en su totalidad bajo la dirección del doctor Enrique García Ruiz, éste se retira en 1992.

Desde 1992, la institución está bajo la responsabilidad del licenciado en psicología Sebastián Acevedo Núñez, y su Equipo de Apoyo, situación que permite la posibilidad de retomar la actitud científica, crítica, activa y propositiva que ha caracterizado a la mayoría del personal de la ahora denominada Dirección de Psicopedagogía. Así, se ha puesto en marcha el nuevo proyecto institucional,(14) del cual podemos destacar algunos logros en el ciclo 1993-1994, período de su implementación:

  • Permitió ampliar la cobertura de atención, incluyendo a escuelas de preescolar, primaria y secundaria, apoyando inclusive a escuelas del antes sistema federal.

  • Desde el Departamento de Planeación se propuso un modelo de atención para los Equipos Interdisciplinarios de Intervención Psicopedagógica (EIIP);(15) también de la Coordinación Técnica, pero de su Departamento de Capacitación se implementaron distintos cursos sobre "Grupos Operativos" y otros temas.

  • Se reorganizó la Coordinación de Investigación buscando elaborar y difundir productos de su trabajo; uno de sus primeros objetivos de estudio ha sido la propia práctica de los profesionales de psicopedagogía,(16) además se concluyó una investigación que nos muestra, entre otras cosas, que los profesores entienden y significan de variadas y distintas maneras los contenidos de un mismo curso de capacitación.(17) Se tienen también trabajos en proceso, por ejemplo, acerca de la salud de los docentes(18) y de las políticas de admisión de la Universidad de Guadalajara.(19) Todas estas investigaciones fueron difundidas durante el 1er. Encuentro Estatal de Investigación Educativa.

  • En el Área de Extensión y Difusión, entre otras tareas se está editando un Boletín Interno del que podemos señalar un gran acierto al dar voz al mismo personal, quien se expresa libremente con respecto al proceso de trabajo implementado.(20)

  • Como cierre del periodo 1993-1994, la Coordinación General presidió un proceso de autoevaluación institucional con todo el personal; para esta labor se apoyó en el Departamento de Planeación de la Coordinación Técnica y en un equipo conformado por personal de las distintas coordinaciones; los resultados obtenidos orientarán los cambios para el período 1994-1995. Y, el Departamento de Planeación continua profundizando en el análisis de los resultados obtenidos.

  • Desde la Coordinación de Recursos Humanos se ha revisado críticamente la estructura y las formas de operación propuestas en el Proyecto Institucional 1993, reorganizándose la estructura para operar en el ciclo 1994-1995.

  • Una labor muy ardua ha sido la implementada por el personal de los EIIP, sobre todo considerando la década perdida (1983-1992), que en cuestiones de capacitación, vinculación interinstitucional, investigación, salarios, etc. vivió la institución; este anquilosamiento junto con la nueva forma de trabajo que implicó la renovación (la natural resistencia al cambio, las diferencias políticas, el afectamiento de privilegios o la necesaria modificación de rutinas, son algunos de los hechos presentes en dicho proceso de renovación), así como las dificultades de tipo material, sobre todo, han hecho difícil esta transición hacia una modernización de las labores psicopedagógicas.

Sin embargo y gracias al esfuerzo de los trabajadores principalmente, Psicopedagogía ha reorganizado su tarea y está en ese proceso de construcción y/o reconstrucción de sus prácticas; la tarea se ha diferenciado aún más de la Educación Especial, entendida ésta como la atención centrada en grupos con problemática muy específica y casi permanentes; y se ha centrado –la labor psicopedagógica– en la atención y estudio de los problemas que interfieren el proceso de trabajo de una clase regular o las de toda la organización escolar, enfatizándose el papel que directivos y profesores tienen en la conformación, pero también en la corrección de dichas problemáticas.

El personal de Psicopedagogía, históricamente crítico, ha retomado y está discutiendo y reflexionando sobre su materia de trabajo de manera permanente, aquí los tiempos son largos y lo mejor de Psicopedagogía está por venir, la historia no concluye, ahí la siguen haciendo quienes intervienen en ese trabajo que parece ser transformador. Lo más importante es que ya se instaló el proceso institucional que puede facilitar la creación y recreación crítica y permanente de las prácticas psicopedagógicas, los frutos ya empiezan a verse, los mejores no deben tardar ya, para bien de todos.

 

Notas

1. GARCÍA R., Enrique. Palabras iniciales. En Cuadernos Psicopedagógicos, Nº 1, enero de 1980. Publicación del Instituto de Psicopedagogía. Guadalajara. p. 6.

2. Ley Orgánica de Educación Primaria, Especial y Normal del Estado (1939), Decreto Nº 4489 bis. En GARCÍA C., Oscar. Legislación y Estructura Orgánica de la Educación Pública de Jalisco 1903-1983, Tomo II. Serie Leyes y Reglamentos Nº 4. Breviarios del DEP. Jalisco, 1985. p. 12-30.

3. Ley Orgánica de Educación Primaria, Especial y Normal del Estado (1939), Decreto Nº 4489 bis. En GARCÍA C., Oscar. Legislación y Estructura Orgánica de la Educación Pública de Jalisco 1903-1983, Tomo II. Serie Leyes y Reglamentos Nº 4. Breviarios del DEP. Jalisco, 1985. p. 12-30.

4. Ídem. p. 13-20.

5. GARCÍA R., Enrique. Op. cit. p. 8.

6. Reforma de la Ley Orgánica de los Servicios Culturales del Estado (1947), Decreto Nº 5235. En GARCÍA C. Oscar. Op. cit. p. 14-20.

7. Ídem. p. 14-36.

8. APODACA, Atala. Trabajo Preliminar del maestro-ficha escolar. Departamento Cultural del Estado. Instituto de Psicopedagogía. Guadalajara, 1957. 15 p.

9. APODACA, Atala. Globalización de la Enseñanza. Departamento Cultural del Estado. Instituto de Psicopedagogía. Guadalajara, México, 1953. p. 9 y 10.

10. En APODACA, Atala. Trabajo preliminar... p. 3.

11. Pergamino del Premio Jalisco (1er. lugar). Gobierno de Jalisco, Guadalajara, 25 de marzo de 1968. Copia impresa en: RODRÍGUEZ R. Consuelo. Boletín Nº 7. Por el que obtuvo el Premio Jalisco 1967, el Instituto de Psicopedagogía. Instituto de Psicopedagogía, DEP. noviembre de 1968. p. 13.

12. RODRÍGUEZ R. Consuelo. Op. cit. 14 p.

13. Informe oficial: Estado actual del Instituto de Psicopedagogía. En Cuadernos Psicopedagógicos, Nº 1. Op. cit. p. 21-24.

14. Instituto de Psicopedagogía. Proyecto de reestructuración institucional. Versión preliminar, revisada por todo el personal. Guadalajara, marzo de 1993. 193 p.

15. Departamento de Planeación de la Coordinación Técnica de la Dirección de Psicopedagogía. Modelo de Intervención Psicopedagógica en escuelas de educación básica. (folleto), marzo de 1994. 13 p.

16. MILLÁN V., Francisco. Et al. Estudio de la Práctica Psicopedagógica. Ponencia presentada en el "1er. Encuentro Estatal de Investigación Educativa". Guadalajara, julio de 1994. 14 p. Trabajo elaborado por el Equipo de Investigación de la Dirección de psicopedagogía.

17. LUÉVANOS Y MILLÁN. Los cursos de capacitación y actualización pedagógica, su incidencia en la práctica docente desde la opinión de los maestros de las escuelas primarias estatales. Tesis de Maestría en Investigación Educativa. Centro de Investigaciones Pedagógicas y Sociales (CIPS). Secretaría de Educación. Guadalajara, julio de 1994. 194 p.

18. IBARRA Y MARTÍNEZ. Naturaleza y condiciones de trabajo como causa de alteración física-psicológica en profesores de educación primaria. Psicopedagogía-UDI. Ponencia para el 1er. Encuentro de Investigación Educativa. Julio de 1994.

19. GUZMÁN, Eva. Política de admisión de estudiantes en la Universidad de Guadalajara, en el nivel de licenciatura. Coordinación de Investigación de la Dirección de Psicopedagogía. Ponencia para el 1er. Encuentro de Investigación Educativa. Julio de l994.

20. Ver en los boletines 1, 2 y 3, todos de 1994, la sección "Desde los Equipos".

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