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Guadalajara, México - Marzo de 1995 |
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No sin adiós Alberto Meillón En una palabra Esa palabra es la luz que íbamos a sentir Saliéndose tan íntimamente empolvada de nuestra piel Es por ello que todo será dicho En una palabra Como ya lo fue dicha Cuando se hizo la luz en la luna
Noche repentina Llega de una lluvia anterior a nosostros mismos Canta su corazón como viajero de otros sueños Y sólo vemos cómo llora el viento Algo azul desgarrador en la noche repentina
Lo escrito en la hoja El drama diario de si soy ó no soy tiempo Que me haga vivir la amarga libertad del dulce canto ¿Será esa paradoja de vida el drama voraz drama conmigo mismo? ¿Yo quién soy ardiendo ahora Oscuro? Sin temor a volver a lo escrito en la hoja caída algun día
Dicen a coro Ha muerto la piedra pesada sin eco Diciendo a coro este quemado asombro de cosas Bajo el polvo innegable de ninguna parte Como ardiente solitario el sol raya al mundo de silencio
Amores diarios Sueños son todos mis sueños Con lupa y casi todo más invisibles en la memoria Nosotros vocerío de cristal pisando innecesarias llamas De perfil durante la noche del delirio Más la vaquita con la luna de queso del mundo Pidiendo casi nada Moribunda Aunque de otros pesares me río A pesar de los amores diarios Sueños son todos tus sueños
Ojos en paz Salgo de mi caracol con un pie a flor de arena Con los ojos en paz líquidos abiertos vivientes Salgo únicamente a escuchar el viento que mueve pensamientos
Flores del silencio Algunos hombres sobreviven por lo deseado Pero no miran fabular esos paisajes arrobados desde lo eterno Llevándonos hacia donde nacen todavía Las últimas flores del silencio ardiente en sí desnudo
Callados Callados desangraron sus soledades para amarse sin destino Callados fantásticamente impidiendo la noche a sus carnes a oscuras Callados dejaron sus almas Encendidos como los primeros fuegos del cielo
No sin adiós Una parvada de palabras en voz silenciosa Cruza la tierra como un infinito minuto de cisnes tristes No sin adiós Los vuelos y todos con amor Sobre los cráteres vacíos del tiempo Hemos apalabrado que aquí la vida no para. |
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