
El civismo en los programas emergentes
Mercedes
Palencia Villa*
*
Asesora de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), Unidad 141, Guadalajara,
Jal.
En los
actuales programas estructurados nos encontramos con la novedad de que el área
de ciencias sociales se reestructuraría en tres materias como son: Historia,
Civismo y Geografía. Los libros nuevos, sobre estas asignaturas, tienen
la peculiaridad de que en la portada de los mismos, aparece la imagen de la
"patria", como en antiguos libros de texto y coincidentemente con
las mismas áreas respectivas.
Lo
anterior hizo pensar a muchos compañeros que se retrocedería a
esos libros de los años 60 y que, por consiguiente, los libros
posteriores a éstos habían sido un fracaso. Sin embargo, me parece
interesante abocarnos a un análisis del civismo en los libros actuales,
lo cual nos aportaría de manera significativa algunos elementos para
reflexionar sobre dichos cambios en al educación.
En
los actuales programas, en el área de civismo existe un párrafo
que manifiesta de manera central el sentido de la impartición de esta
materia:
La educación cívica tiene una peculiaridad que la hace única en la enseñanza primaria: es una materia cuyo propósito básico no es sólo la transmisión de un cuerpo de conocimientos, sino también algo más complejo y más sutil que involucra acciones, comportamientos, actitudes, apreciaciones valorativas, emociones y sentimientos.1
En
este sentido suena interesante mencionar el "civismo", como "una
práctica" más que un puñado de conocimientos acerca
de los símbolos patrios, el respeto a los mismos y las garantías
individuales memorizadas para recitarlas en un día de la bandera y olvidarlas
en las actividades más elementales de la vida cotidiana. Asimismo, me
parece importante mencionar que este programa nos habla de la actitud de los
maestros hacia la impartición de esta materia, argumentando que aquí
no funciona "haz lo que te digo que hagas y no lo que me veas hacer".2
De
tal manera que, la guía propone como material principal de trabajo "
la convivencia cotidiana del salón de clases", a esta instancia
de trabajo se le llama "momentos vivenciales", los cuales se generan
en la experiencia de cada contexto grupal y social en que el grupo se encuentra,
y la manera de resolver dichos conflictos cotidianos, que serán los cimientos
básicos para el aprendizaje del civismo.
Asimismo,
la guía nos aporta una serie de conceptos como son: orden, respeto, democracia
y norma en base a experiencias cotidianas; de tal manera, no podemos hablar
de "respeto", si no existe un rompimiento con la relación entre
autoridad-poder y no puede haber democracia si no existe un vínculo de
comunicación entre el maestro y los alumnos.
El ABC
de los Derechos Humanos
Este texto que se encuentra en el paquete de programas emergentes, es el material
de apoyo para el desarrollo de esta materia, en él existe una parte introductoria
que aporta la justificación de la enseñanza de los derechos humanos,
actividades iniciales, hasta llegar a la Declaración Universal de los
Derechos Humanos, concluyendo con los derechos de los niños.
En
líneas iniciales dedicadas a preescolar y primer ciclo de educación
primaria dice "debe procurar fomentar sentimientos de confianza y tolerancia";
en este sentido existe una serie de actividades en las cuales el principal objetivo
es lograr una "autoestima" de los niños, ya que se argumenta
es el primer eslabón indispensable para el respeto hacia los demás,
sentirse respetado, querido y aceptado, sentimientos que sólo "viviéndolos"
se aprenden.
Después
de esta primera etapa, sigue la que corresponde a iniciar a los niños
en el "debate", instancia necesaria para la construcción de
normas convincentes para todos los integrantes del grupo, con base a los términos
de derechos y obligaciones", de tal manera, que el respeto se inicia en
una correspondencia de acciones entre maestros-alumnos.
Declaración
de los derechos de los niños (1959)
Finalmente, viene
la declaración de los derechos humanos y del niño con dos versiones,
"texto original" y "lenguaje corriente", lo que nos indica
que es necesario trasladar el lenguaje legislativo al que utiliza el niño
cotidianamente.
Es
interesante señalar, que se aconseja realizar un análisis grupal
de cada uno de los derechos de los niños, en el cual puedan debatir y
relacionarlos con la realidad en que viven.
En
este sentido, si se llevara a cabo el análisis de este texto en más
de una ocasión, podrían cuestionarse los siguientes derechos,
al contrastarse con su situación social-económica en que viven,
como son:
...
La sociedad y las autoridades públicas tendrán la obligación
de cuidar especialmente a los niños sin familia o que carezcan de medios
adecuados de subsistencia. Para el mantenimiento de los hijos de familia numerosas
conviene conceder subsidios estatales o de otra índole.
No
deberá permitirse al niño trabajar antes de una edad mínima
adecuada; en ningún caso se le dedicará ni se le permitirá
que se dedique a ocupación o empleo alguno que pueda perjudicar su
salud, educación o impedir su desarrollo físico, mental o moral.3
Llevar
a cabo dichos debates ¿podría constituir una instancia real de vinculación
entre la escuela y la sociedad? ¿los maestros podríamos mantenernos
ajenos a los problemas cotidianos de los niños?
Creo
que esta experiencia sólo puede ser valorada en la medida en que se vuelva
"realidad" en nuestra aula escolar, sólo entonces podríamos
hablar de la capacidad de los niños para emitir "juicios",
y dejaríamos de tratarlos como "seres no pensantes".
Trascendencia
de la enseñanza del civismo
La relación con la autoridad y las posibilidades de diálogo con
este "personaje" que puede ser encarnado inicialmente por los "los
padres", y después por "los maestros", son las instancias
de relación con el mundo que tiene el niño y en base a estas vivencias
formará sus actitudes ciudadanas en el futuro.
En la escuela el niño no sólo aprende
conocimientos sino que aprende lo más importante, a "saber relacionarse
con la autoridad", como nos dice Ruth Paradise:
La maestra es quien siempre da las pistas, las órdenes, ella decide, ella define la actividad. Los alumnos tienen que seguirla, buscar las pistas que da, contestar lo que ella quiere, aunque esto contradiga su experiencia... adquieren práctica en leer la figura autoritaria, en darle lo que quiere sin que ésta lo pida explícitamente.4
Esta actitud
de aprender a buscar las pistas de autoridad y darle lo que ella pide sin respingar,
lo hemos vivido desde la más tierna infancia y ha sido la base de una
sociedad "antidemocrática".
Esta
materia trasciende los muros de la escuela hasta llegar hasta la construcción
de una verdadera "democracia", por lo que resulta ser "la materia"
que trasciende la vida cotidiana del niño y descubre instrumentos de
expresión y diálogo en una sociedad.
Asimismo,
si lleváramos a cabo dicho instrumento no podríamos ser sólo
"democráticos" en momentos vivenciales de la vida cotidiana
de la escuela, sino que cambiaría la relación entre maestro-alumno,
y en consecuencia, no podríamos cambiar nuestra "actitud" en
matemáticas, ciencias sociales o naturales. De tal manera, que este manual
que en los programas emergentes surge como un apoyo a la iniciación del
civismo, llega a ser la columna vertebral que trasciende en el cambio radical
de la metodología tradicional, convirtiéndose en una Didáctica
Crítica.
Sin
embargo, estas propuestas que son de suma importancia y trascendencia, no han
tenido eco en los cursos de capacitación del magisterio y para muestra
un "botón", ya que en los paquetes del primer ciclo no se encuentra
el ABC de los derechos humanos, a pesar de que en dicho instructivo se
encuentran indicaciones pertinentes para este ciclo escolar. Asimismo, en dicho
documento existen argumentos teóricos respecto a la importancia de empezar
a proporcionar en el niño un "autoestima", como instancia previa
y necesaria para encontrarle sentido respetándose a sí mismo,
para poder respetar a los demás.
Notas
1. Guía didáctica
de civismo, tercer grado. SEP. p. 6.
2. Idem. p. 6.
3. ABC de los Derechos Humanos, pp.
54 y 55.
4.
Antología UPN: "La sociedad y el trabajo en la práctica
docente". p. 143.