
Supervisión y Proyecto Escolar, una experiencia de gestión pedagógica
Marco
Iván Vallejo Martínez*
* Asesor de la Universidad Pedagógica Nacional
(UPN), Unidad 141, Guadalajara; secretario técnico de la Inspección
General de la Zona Escolar No. 6 de la Dirección de Educación
Secundaria Técnica. Correo del coautor: marcoivan71@hotmail.com
Rosa Marta Martínez Aguilar**
** Inspectora general de la Zona Escolar No. 6 de la
Dirección de Educación Secundaria Técnica.
Marco Iván Vallejo Corro***
*** Inspector general de la Zona Escolar No. 15 de la
Dirección de Educación Secundaria Técnica.
En la octava
edición del Simposium de Educación de la Cátedra "Paulo
Freire", se nos concedió la oportunidad de presentar una ponencia
titulada: "La supervisión escolar como proceso de gestión
institucional participativa, evaluación crítica e investigación-acción",
trabajo que posteriormente fue publicado en la revista Educar de la Secretaría
de Educación Jalisco,1 y que constituía
el planteamiento del problema y parte del marco teórico de un proyecto
de gestión pedagógica y de investigación, el cual se ha
trabajado en los ciclos escolares 1999-2000 y 2000-2001. Esencialmente se propone
encaminar la supervisión escolar hacia una labor de gestión pedagógica
fundamentada en la corriente del análisis institucional y con un enfoque
participativo, el ejercicio de una evaluación dialéctico-crítica,
cuantitativa-cualitativa y contextuada, en un proceso dinamizado por proyectos
de investigación-acción.
Actualmente se tienen avances en el diseño,
implementación y recuperación de la experiencia; precisamente
lo que en esta ocasión se desea compartir, asumiendo la posición,
no de expertos, sino de "prácticos", como lo conceptualiza
John Elliot,2 profesionales que a partir
de la acción y de la reflexión recuperan elementos empíricos
y teóricos para mejorar su práctica profesional.
La experiencia de gestión e investigación
referida se ha llevado a cabo al interior del Proyecto de Desarrollo Educativo
(PDE) de la Dirección de Educación Secundaria Técnica (DEST)
en Jalisco, de hecho el marco teórico del protocolo original de esta
investigación sirvió como base para el marco teórico del
proyecto de desarrollo y a partir de ahí, estos procesos han avanzado
paralelamente, retroalimentándose con elementos teóricos, metodológicos
y empíricos, en especial en lo que respecta a la propuesta del "Proyecto
Escolar", como "estrategia metodológica organizativo-formativa
mediante la cual la comunidad educativa (institución) determina sus propósitos
y metas comunes y genera compromisos compartidos desde una perspectiva holística
y situacional, con un enfoque participativo y democrático".3
La iniciativa se implementó en la Zona
Escolar No. 6 de la Dirección de Educación Secundaria Técnica,
la cual esta integrada por ocho escuelas ubicadas en siete municipios: Zapotlán
el Grande, Gómez Farías, Zapotiltic, Copala, San Gabriel, Zapotitlán
de Vadillo y Tonila, en el estado de Jalisco.
La propuesta de intervención se ha concretado
en el diseño, operación y evaluación de talleres, a través
de los cuales se ha proporcionado a las comunidades educativas correspondientes,
elementos teórico-metodológicos y actividades para motivar y facilitar
la elaboración y seguimiento de sus respectivos proyectos escolares.
Hasta la fecha se han llevado a cabo ocho talleres
subsecuentes, cuatro en el ciclo escolar 1999-2000 y cuatro en el ciclo 2000-2001,
experiencia de la que se dará cuenta, como aportación empírica
al campo, en el cuerpo del presente artículo.
Estrategia
metodológica general
La idea directiva de la experiencia de gestión y de investigación
referida fue evolucionando; a partir del Proyecto de Desarrollo Educativo de
la Dirección de Educación Secundaria Técnica, se incorporó
la propuesta teórico metodológica del Proyecto Escolar, de manera
que el propósito general se estableció como: innovar la práctica
educativa de la Supervisión Escolar en la Zona Escolar núm. 6,
de la DEST, a través de un proceso de gestión pedagógica
que motive y apoye el diseño, operación y evaluación del
Proyecto Escolar.
La estrategia metodológica implementada
puede resumirse en los siguientes puntos:
1. Conformación del equipo promotor,
integrado por la inspectora de la Zona Escolar, su auxiliar técnico,
un inspector externo, el jefe de enseñanza de enlace y el representante
del nivel en la Unidad Regional de Servicios Educativos (URSE).
2. Negociación de entrada, esto
es, el plantear la propuesta al Consejo Técnico de Zona, integrado por
los directores de las escuelas correspondientes, aprovechando el marco del Proyecto
de Desarrollo Educativo.
3. Diseño de Talleres a nivel de
equipo promotor y del Consejo Técnico de Zona. El diseño curricular
de los talleres fue elaborado en primera instancia por el secretario técnico
de la Zona y la inspectora general, después fue puesto a consideración
de los otros miembros del equipo promotor y el Consejo Técnico de Zona,
quienes a su vez lo presentaban a los Consejos Técnicos Escolares respectivos.
4. Operación de talleres con las
comunidades educativas o los consejos técnicos escolares, dependiendo
de la estrategia acordada.
5. Recuperación de la experiencia
mediante video, registro de observación participante y encuestas de evaluación
contestadas por los participantes.
6. Análisis y discusión de
la experiencia.
7. Conclusiones y diseño de acciones
subsecuentes. De forma que el diseño, operación, recuperación,
análisis, conclusiones y replanteamiento se establecieron como las fases
internas de los ciclos de gestión pedagógica e investigación-acción.
Por limitaciones de espacio, de cada taller solo
se precisan los objetivos, se describe la dinámica de trabajo general
y se recuperan algunos comentarios y reflexiones sobre el proceso y sus resultados.
La experiencia
en el ciclo escolar 1999-2000
Taller No. 1: "Presentación y análisis del
Proyecto de Desarrollo Educativo 1999-2000".
Este taller se llevo a cabo, entre noviembre y diciembre de 1999 en cada
una de las escuelas, su objetivo fue presentar al personal escolar el PDE
1999-2000, para su análisis como propuesta teórico-metodológica
y operativa que permita fortalecer la construcción o reactivación
del Proyecto Escolar.
Las actividades centrales del taller consistieron
en el análisis y discusión del marco teórico y planteamiento
del problema en pequeños grupos, para posteriormente socializar el trabajo
en plenaria.
Para los ejercicios de análisis y discusión
en pequeños grupos, se utilizó un formato o matriz de análisis
con cinco columnas, una para cada uno de los siguientes elementos: 1). Punto
de discusión o interés, 2). Críticas, 3). Propuestas, 4).
Compromisos y responsables y, 5). Conclusiones. Formato que se llenó
de forma horizontal, de manera que, ante el surgimiento de una crítica,
esta se acompañara de una propuesta, compromisos, y se establecieran
conclusiones.
La intención era involucrar a personas
de todos los estamentos de la comunidad escolar: personal del plantel, representantes
de los alumnos y de los padres de familia; sin embargo, en la mayoría
de los casos participó únicamente personal escolar, sólo
en dos escuelas se involucraron alumnos y padres de familia.
Mediante este taller los participantes se
introdujeron en el campo teórico y metodológico de la gestión
y el Proyecto Escolar, reconocieron la problemática de la Educación
Secundaria Técnica, en lo general, y la vincularon con la situación
vivida en su centro de trabajo; asimismo, se manifestaron expresiones de aprobación
de la propuesta. Llamó la atención, sin embargo, la falta del
establecimiento de compromisos claros y personales; a pesar de esto, se considera
que se dio el primer paso en la sensibilización de los participantes.
Taller No. 2: "Caracterización Situacional".
Este taller se realizó durante el mes de enero de 2000, para él
se establecieron tres objetivos:
1. Caracterizar la situación actual del
plantel como elemento para el diagnóstico situacional, captar la problemática
escolar y las propuestas para su solución.
2. Seleccionar el o los problemas prioritarios
para convertirlos en líneas de acción del Proyecto Escolar, sobre
la base de criterios de factibilidad de solución, desde las posibilidades
de intervención de la comunidad escolar.
3. Integrar una comisión representativa
para la estructuración y redacción del Proyecto Escolar y definir
fecha de presentación del documento que lo contenga.
Como primer actividad, el director del plantel
dio a conocer el informe sobre los productos y resultados del taller anterior.
Se plantearon las siguientes preguntas eje o generadoras:
a). ¿Qué problemas vivo en mi trabajo
diario?
b). ¿Cómo creo que se podrían
solucionar dichos problemas?
c). ¿Cómo podría yo contribuir
en la solución de los problemas escolares?
La primer pregunta se planteó con la intención
de recuperar la problemática general de la institución, la segunda
pretendió el obtener elementos para el diseño de estrategias de
solución y la tercera buscó establecer compromisos de trabajo
por parte de los participantes.
Las preguntas se trabajaron en los ámbitos
personal, grupal y escolar. En un primer momento se les solicitó a los
participantes que contestaran las preguntas en forma individual; después
se formaron grupos de acuerdo a la función o rol de los participantes:
personal administrativo, personal de servicios educativos complementarios, personal
de apoyo, docentes por academias, alumnos y padres de familia; en este ámbito,
se les solicitó socializarán sus respuestas, identificarán
problemas comunes, los priorizaran sobre la base de su importancia y factibilidad
de solución, seleccionaran uno o dos y que esbozaran una estrategia de
solución.
Posteriormente se realizó una plenaria
en la que cada equipo presentó su trabajo; después de la discución,
se eligieron 1 ó 2 problemas para convertirlos en líneas de acción
para el Proyecto Escolar 1999-2000.
Enseguida se integró, de manera voluntaria
y consensuada una comisión representativa, a ellos les fueron entregados
los productos grupales para la estructuración y redacción del
proyecto.
Como resultado de este taller, en general, las
diferentes comunidades educativas manifestaron como principales problemas:
Malas relaciones humanas entre el personal
escolar.
Falta de disciplina y responsabilidad de
los alumnos.
Altos índices de reprobación
y deserción.
Bajo aprovechamiento escolar.
Falta de planeación didáctica
y carencia de estrategias pedagógicas efectivas.
En el análisis posterior de la experiencia,
se reconoció que los talleres permitieron un acercamiento a la problemática
general de cada escuela, pero sólo a escala de problemas "sentidos"
y donde la mayoría de los fenómenos señalados son problemas
"efecto", por ejemplo: la indisciplina y los problemas de aprovechamiento
de los alumnos son fuertemente influenciados o determinados por la falta de
planeación didáctica y por estrategias pedagógicas inadecuadas;
a pesar de lo anterior, y debido al avance de los trabajos, se decidió
proseguir y realizar los ajustes pertinentes con posterioridad.
Aunado a lo anterior, al revisar los proyectos
escolares4 elaborados por las comisiones
designadas, se detectaron problemas en cuanto a elementos técnicos de
planeación: fue frecuente la confusión o no-distinción
entre propósitos, objetivos, metas y actividades; además, se evidenció
la falta de especificidad de algunas acciones y la indefinición de responsables,
tiempos, recursos y forma de evaluación. Ante esta problemática
se consideró pertinente diseñar e implementar un tercer taller
que pudiera aportar elementos de concreción en la planeación.
Taller No. 3: "Elaboración y/o Reformulación
de Planes de Trabajo 1999-2000".
En este taller se plantearon tres objetivos:
1. Acordar de manera colegiada los elementos mínimos
de los planes de trabajo por área, y consensuar sobre los formatos que
los contengan.
2. Elaborar y/o reformular los planes de trabajo
por área conforme al Proyecto Escolar 99-00 y a los criterios acordados
para ello.
3. Reflexionar y consensuar sobre los criterios,
instrumentos y momentos de evaluación de los planes de trabajo y del
Proyecto Escolar.
Primeramente, en plenaria, se realizaron algunas
consideraciones en torno a los planes de trabajo, después se hizo un
consenso sobre los formatos de los planes de trabajo por área y, posteriormente,
se formaron equipos de trabajo por área para que se elaboraran y/o reformularan
los planes de trabajo.
Debido a falta de tiempo, quedaron pendientes
la socialización de los planes de trabajo y el consenso sobre los criterios,
instrumentos y momentos de evaluación de los planes de trabajo individuales,
por área y del Proyecto Escolar, actividades que se propuso fueran realizadas
con posterioridad.
En cuanto a los elementos mínimos de los
planes de trabajo, se estableció que, independientemente del formato,
los planes de trabajo deberían responder por lo menos a las siguientes
preguntas:
¿Qué se va a realizar?
¿Cómo se va realizar?
¿Cuándo se va a realizar?
¿Quién lo va a realizar?
¿Con qué lo va a realizar?
¿Cómo y cuándo se va
a evaluar?
Cuestiones que corresponden a los siguientes elementos:
1). Línea de acción, 2). Objetivos, 3). Actividades, 4). Fechas
de realización, 5). Responsables, 6). Recursos, 7). Forma y fecha de
evaluación.
Respecto de este último punto, se discutió
y acordó que las fechas de evaluación fueran impostergables, aún
cuando de antemano se perciba que los avances sean mínimos o nulos; sí
este fuera el caso, habría que explicar los motivos.
Los meses de mayo y junio estuvieron dedicados
a la ejecución y seguimiento de los planes de trabajo, individuales y
por área, en cada uno de los planteles.
A finales de junio y principios de julio, a punto
de concluir el ciclo escolar, se consideró pertinente el implementar
un cuarto taller para la definición de los criterios y metodología
de evaluación.
Taller No. 4: "Bases para la Evaluación Interna
del Proyecto Escolar 99-00".
El objetivo de este taller fue acordar, colegiadamente, los códigos
comunes y estrategias a seguir para la evaluación interna del Proyecto
Escolar.
Los trabajos de este taller se iniciaron con una
dinámica en la que los participantes evocaron las vivencias y contenidos
de cada una de las etapas del PDE y del Proyecto Escolar. Después, en
forma grupal, se realizó un análisis de la lectura "Fases
y componentes de un estudio de evaluación",5
actividad que permitió reflexionar sobre la importancia de planear la
fase de evaluación.
Como punto central del taller se trabajó
en la construcción de códigos comunes y en el diseño de
estrategias para la evaluación interna del Proyecto Escolar. Para esta
actividad se plantearon las siguientes preguntas que sirvieron como guía:
¿qué vamos a entender por evaluación?, ¿qué vamos
a evaluar?, ¿cuáles van a ser nuestras categorías de análisis
y/o indicadores de calidad?, ¿para qué vamos a evaluar y para qué
no?, ¿quién va a evaluar?, ¿cómo vamos a evaluar, con
qué técnicas y con qué instrumentos?, ¿cuándo
vamos a evaluar?
Los participantes hicieron hincapié en
señalar "para qué no se va evaluar", construyéndose
un marco ético para el uso de la información generada y se consenso
sobre la importancia de la participación de todos en el proceso de evaluación.
Se propuso, de forma general, la siguiente estrategia
para la evaluación interna del proyecto escolar: a). Autoevaluación,
en el plano personal, de la operatización de los planes de trabajo individuales.
b). Coevaluación, a escala grupal, de los alcances de los planes de trabajo
por área. c). Coevaluación, en el ámbito escolar, de los
logros y dificultades en la operatización de planes de trabajo individuales,
por área, y del Proyecto Escolar.
Paralelamente a la evaluación interna de
los proyectos escolares en la Zona núm. 6, el Consejo Asesor Técnico
Estatal (CATE) de la DEST realizó una evaluación de los alcances
y dificultades de la puesta en práctica del PDE 99-00; para realizar
esta evaluación se diseñó e implementó un cuestionario,
el cual tenía la finalidad de identificar los logros y obstáculos
presentados por las diferentes instituciones educativas en el diseño,
operación y evaluación del Proyecto Escolar. Los resultados obtenidos
sirvieron de base para la elaboración del PDE en su etapa 2000-2001.
Este nuevo planteamiento permitió continuar
con el trabajo iniciado en la Zona núm. 6 y, de esta forma, dar seguimiento
al proceso de investigación y al trabajo de gestión pedagógica
de la Supervisión.
La experiencia
en el ciclo escolar 2000-2001
Taller No. 5: "Diseño del Anteproyecto Escolar 2000-2001".
Este taller se llevó a cabo el 18 de agosto de 2000, antes de que
se publicara y difundiera el Proyecto de Desarrollo Educativo 00-01; sin embargo,
el presente ejercicio se consideró pertinente para iniciar los trabajos
a la par del ciclo escolar.
En este taller se plantearon los objetivos siguientes:
Recuperar, de manera breve, las actividades
realizadas en el ciclo escolar pasado en torno al Proyecto de Desarrollo Educativo
de la DEST.
Realizar un análisis comparativo
de las propuestas metodológicas de la Dirección General de Educación
Secundaria Técnica (DGEST) y del gobierno de Guanajuato para el diseño,
seguimiento y evaluación del Proyecto Escolar.
Elaboración por el Consejo Técnico
Escolar del plan previo del diagnóstico para el diseño, operación
y evaluación del diagnóstico y del Proyecto Escolar.
Este taller se llevó a cabo con la participación
de los consejos técnicos escolares de todas las escuelas que conforman
la Zona núm. 6.
La dinámica de trabajo consistió
en recuperar, en plenaria, el proceso del PDE vivido en su etapa 99-00; después
se realizó el análisis comparativo de las propuestas de la DGEST6
y del gobierno de Guanajuato,7 esto a través
del análisis y discusión, en pequeños grupos, de una de
las etapas propuesta en ambos documentos, para el desarrollo del
Proyecto Escolar; trabajo que se presentó enseguida y se discutió
en plenaria.
Después, los participantes se agruparon
por consejos técnicos escolares y elaboraron el anteproyecto escolar
2000-2001, considerando las siguientes fases: 1). Preparación, 2). Diagnóstico,
3). Diseño general, 4). Elaboración de planes de trabajo individuales
y por área. 5). Operación y seguimiento, 6). Evaluación
final y reformulación; señalando para cada fase: fechas, responsables,
estrategia general de trabajo, recursos, estrategia de evaluación y fecha
de evaluación. Este trabajo permitió esbozar las grandes acciones
de ese ciclo escolar.
Taller No. 6: "Análisis del Proyecto de Desarrollo
Educativo 2000-2001".
En el mes de octubre se realizó el taller para dar a conocer y analizar
el PDE 00-01. En este taller se establecieron dos objetivos:
1. Analizar el Proyecto de Desarrollo Educativo
2000-2001.
2. Establecer compromisos de trabajo para la implementación
del Proyecto de Desarrollo Educativo.
La dinámica de trabajo consistió
en la realización de una lectura grupal de la introducción
del documento y en la revisión de los resultados y conclusiones de la
evaluación del PDE 99-00; después, se realizó la presentación
del planteamiento del problema y, por equipos, se analizó el marco
teórico-metodológico. En una plenaria se realizaron los
comentarios generales del documento y, posteriormente, se realizó la
lectura del Plan de Trabajo. Como resultado de las actividades anteriores se
elaboró la reformulación del cronograma de trabajo
del Proyecto Escolar.
En los días posteriores al taller, se vivió
en cada escuela un proceso autogestivo de evaluación diagnóstica
en torno al logro de los propósitos educativos de la educación
secundaria técnica; después de ello, se elaboraron los planes
de trabajo individuales y por área.
Como aportación teórica y empírica
del proceso vivido en la Zona núm. 6, en el marco teórico-metodológico
del PDE 00-01 se proponen tres niveles mínimos de concreción del
proyecto escolar: el proyecto educativo, el proyecto curricular y los planes
de trabajo.
En relación con lo anterior, Joaquín
Gairín8 establece que el proyecto
educativo nos permite planear objetivos educativos de carácter general
y que, siendo de naturaleza ideológica, estructural y organizativa, favorece
el principio de identidad, los propósitos institucionales y la realización
del organigrama general; en este proyecto participa la comunidad educativa.
El proyecto curricular, por su parte, permite delimitar las estrategias
de intervención educativa; siendo de naturaleza técnico-didáctica
propicia la elaboración de objetivos y contenidos por áreas o
ciclos, y el establecimiento de criterios metodológicos y de evaluación;
en este proyecto participa el profesorado y el personal de apoyo técnico-pedagógico.
Es importante señalar que debe existir
congruencia entre los objetivos planteados en el proyecto educativo y
la concreción de estos objetivos en el proyecto curricular, y
una estrecha vinculación entre la programación y/o los planes
de trabajo individuales y por área, señalando con claridad la
participación de los integrantes de la comunidad educativa.
Por otra parte, el proceso metodológico
propuesto en el PDE 00-01 para la implementación del Proyecto Escolar
consta de seis etapas, las cuales guardan una relación dialéctica
y favorecen un proceso sistemático de trabajo e investigación.
Las etapas propuestas9 son:
Preparación. Implica obtener
elementos teórico-metodológicos que nos permitan dar inicio a
la elaboración del Proyecto Escolar.
Diagnóstico. Nos permite
realizar una evaluación situacional de la institución.
Diseño. Es la elaboración
del documento, señalando propósitos, acciones, tiempos, compromisos,
etc.
Construcción de la viabilidad.
Es la obtención de los recursos y apoyos necesarios para poder implementar
el proyecto.
Operación y seguimiento.
Es la ejecución del proyecto y sus planes de trabajo.
Evaluación. Se refiere al
proceso de recuperación y significación permanentes del proceso
del proyecto.
Etapas o fases que se consideraron en el desarrollo
de los proyectos escolares de los planteles que integran la Zona Escolar núm.
6.
Taller No. 7: "Evaluación Parcial del Proyecto
Escolar 00-01".
En el mes de marzo se llevó a la práctica un taller de evaluación
parcial, cuyo objetivo fue el evaluar los alcances del Proyecto Escolar 2000-2001,
con base en las categorías de análisis: planeación,
participación, ejecución e impacto.
Estas categorías, de naturaleza cualitativa,
surgieron de las vivencias del proceso mismo de investigación y gestión,
y como elementos propios del Proyecto Escolar.
Se clarificaron primeramente, cada una de las
categorías, estableciendo cuestiones mínimas a responder:
a). Planeación: ¿cómo
se planea?, ¿quiénes?, ¿desde qué paradigma?, etc.
b). Participación, entendida como:
"el poder tomar parte activa en la elaboración y desarrollo del
proceso educativo, tanto a nivel microsocial como macrosocial, de todos los
que intervienen en el proceso educativo";10
¿quiénes participan?, ¿en qué nivel?, ¿quiénes
toman las decisiones?, etc.
c). Ejecución. Como el desarrollo
de las acciones establecidas en los planes de trabajo del Proyecto Escolar y
la recuperación de las experiencias vividas durante su realización;
de las acciones y actividades planeadas ¿cuáles se han realizado?,
¿qué resultados se obtuvieron?, ¿cuáles acciones y actividades
no se han realizado?, ¿por qué?, etc.
d). Impacto: el análisis, discusión
y conclusiones del efecto de las acciones del Proyecto Escolar en la realidad
cotidiana de la escuela, a partir de los juicios de valor de los principales
actores de la comunidad escolar: maestros, alumnos y padres de familia.
Como ámbitos mínimos de la realidad
cotidiana escolar, conviene considerar el impacto del proyecto escolar en:
1. El trabajo en el aula y las formas de enseñanza
(proceso enseñanza-aprendizaje).
2. La organización y funcionamiento de
la escuela, incluyendo la actualización del personal y la planeación
de los espacios y tiempos para el trabajo conjunto.
3. La relación entre la escuela, las familias
de los alumnos y la comunidad.11
En la realización del ejercicio de evaluación,
se conformaron pequeños equipos para trabajar cada una de las categorías
conforme una ficha técnica diseñada exprofeso; dichas fichas,
básicamente contenían una serie de preguntas o elementos orientadores.
Estos trabajos se socializaron y discutieron en plenaria.
Entre este taller de evaluación parcial
y el final del ciclo escolar, las escuelas continuaron el desarrollo del Proyecto
Escolar y la ejecución de los planes de trabajo.
Taller No. 8: "Evaluación Final del Proyecto
de Desarrollo Educativo y del Proyecto Escolar 2000-2001".
Este último taller se llevó a cabo en junio de 2001 y tuvo
como objetivo el obtener elementos que permitieran valorar los alcances logrados
en el Proyecto de Desarrollo Educativo y en el Proyecto Escolar, en su etapa
2000-2001, ello para fundamentar su replanteamiento hacia el ciclo escolar 2001-2002.
En un primer momento se llevó a cabo una
lectura grupal del texto "La evaluación camino a la calidad";12
posteriormente se realizó el análisis del impacto del Proyecto
Escolar en los principales ámbitos institucionales y en relación
con las líneas de intervención del PDE.
Para analizar el impacto en los principales ámbitos
institucionales se elaboró una matriz en la que se evaluaron el trabajo
áulico, la organización y funcionamiento escolar y, la relación
escuela-comunidad; se formaron cinco equipos: directivos y administrativos,
servicios educativos complementarios, docentes, alumnos y padres de familia;
cada equipo emitió juicios de valor sobre los ámbitos de impacto,
mismos que se socializaron en una plenaria.
Para el análisis del impacto del Proyecto
Escolar con respecto a los ámbitos de intervención del PDE (desarrollo
profesional, modelo curricular de educación tecnológica, servicios
educativos complementarios y fracaso escolar) se utilizó otra matriz
en la que se señalaron las acciones realizadas, sus resultados y las
medidas a considerar para el siguiente ciclo escolar.
Primeras
conclusiones
La supervisión escolar, como la función directiva en lo general,
enfrenta hoy el gran reto de reorientarse y actualizarse para corresponderse
con las reformas curriculares, los cambios organizacionales y la actualización
docente, llevados a cabo en años recientes, de forma que se convierta
en un estamento con una repercusión más directa y significativa
sobre los procesos institucionales de las escuelas, con énfasis en la
organización escolar, la vinculación escuela-comunidad y, muy
especialmente, en los procesos de enseñanza-aprendizaje y el logro de
los propósitos educativos del estrato correspondiente.13
Una alternativa es la orientación de la
supervisión escolar hacia un proceso de gestión pedagógica
participativa, empleando como estrategias centrales la promoción, asesoría
y coordinación del diseño, y la operación y evaluación
de los proyectos escolares.
Con base en la integración de los trabajos
de supervisión y operación del Proyecto Escolar, la función
supervisora puede transformarse en un proceso de:
a). Colaboración.
b). Evaluación institucional.
c). Investigación.
d). Formación permanente.
A). La supervisión escolar como proceso de colaboración implica:
1. Intercambiar conocimientos y experiencias
con otros supervisores;
2. Integrar equipos técnicos de supervisión;
3. Trabajar colegiadamente con el Consejo Técnico
de Zona y los Consejos Técnicos Escolares; y
4. Vincularse con los Comités de Padres
de Familia, los Comités Estudiantiles y los Consejos Escolares de Participación
Social.
B). La supervisión escolar como proceso de evaluación institucional.
No una evaluación estandarizada basada en instrumentos cerrados,
con una posición jerárquica superior, externa, neutral, fiscalizadora;
sino una evaluación contextuada fundamentada en técnicas cuantitativas,
pero también cualitativas, asumiendo una postura colegiada y comprometida.
C). La supervisión escolar como proceso de investigación.
No limitarse a realizar un proceso de gestión y evaluación,
tampoco conformarse con problematizar y describir, sino atreverse a intervenir,
a descubrir, a innovar, a transformar.
D). La supervisión escolar como proceso de formación permanente.
En primera instancia, del supervisor y del equipo de supervisión;
y en segundo lugar, de los miembros del Consejo Técnico de Zona y de
las comunidades escolares en lo general, mediante su participación en
los talleres y actividades para la operación del Proyecto Escolar.
Con respecto al Proyecto Escolar, hay que decir
que se constituye en una propuesta viable con sólido fundamento teórico
y metodológico, que empíricamente ha demostrado lograr dinamizar
la actuación de una comunidad escolar y mejorar la calidad del servicio
educativo.
Es necesario precisar que el Proyecto Escolar
no es un documento o una serie de documentos, sino un proceso vivencial de planeación,
pero sobre todo de ejecución y evaluación de acciones intencionadas
hacia la mejora de la calidad de la educación que la escuela ofrece;
es decir, un proceso de gestión pedagógica en constante recuperación,
significación, cuestionamiento y replanteamiento.
La metodología de operación del
Proyecto Escolar, basada en el diseño, implementación y evaluación
de talleres autogestivos a través del trabajo conjunto y coordinado del
Equipo de Supervisión, del Consejo Técnico de Zona, de los consejos
técnicos escolares y la comunidad escolar en general, ha demostrado ser
una estrategia pertinente, viable y eficaz.
Se trató de una estrategia que motivó
la investigación documental y con ello la obtención de referentes
teóricos y metodológicos en torno a la Gestión, la Supervisión
y el Proyecto Escolar. Y mucho más valioso aún, de un proceso
que ha permitido imaginar, diseñar, ensayar, tener aciertos y cometer
errores, pero sobre todo: vivir una práctica educativa capaz de concretar
la propuesta, aprender y avanzar en la construcción de una cultura de
participación y sentar las bases para una nueva forma de realizar la
labor de la Supervisión Escolar.
Esta metodología de operación del
Proyecto Escolar y de la Supervisión Escolar, exige de los supervisores
la adquisición o recuperación de habilidades concretas para la
investigación, el autoestudio, el diseño curricular, la asesoría,
la docencia, el liderazgo, la evaluación, etc.
Todo lo anterior es sorteable, si se cuenta primero
con una valiente actitud de autocrítica y superación.
Notas
1.
Marco Iván Vallejo Martínez y Marco Iván Vallejo Corro.
"La Supervisión Escolar como un proceso de gestión institucional
participativa, evaluación crítica e investigación-acción",
en: Educar (Nueva época), núm. 16, Secretaría de
Educación Jalisco, Guadalajara, enero/marzo de 2001. pp. 48-54.
2. John Elliott. El cambio educativo desde
la investigación-acción. Ed. Morata. Madrid, 1993.
3. Modificado de: SEP, "Programa de
Desarrollo Educativo 1995-2000". México, 1996. pp. 43-44.
4. En este momento nos referimos como proyectos
escolares, a los documentos que contienen los planteamientos formales de cada
escuela.
5. Ma. Antonia Casanova Rodríguez
(et al.). "Fases y componentes de un estudio de evaluación",
en: Evaluación y seguimiento. UPN. México, 1997. pp. 281-284.
6. Miguel Acevedo. (et al.). Criterios
de orientación para el diseño, operación, seguimiento y
evaluación del Proyecto Escolar en la educación secundaria técnica.
Dirección General de Educación Secundaria Técnica. México,
1998.
7. Armando Gómez Villalpando. (et
al.). "Guía operativa para la elaboración del proyecto
escolar", en: El Proyecto Escolar. Secretaría de Educación
del Gobierno de Guanajuato. Guanajuato, México, 1995.
8. Joaquín Gairín Sallán.
"El Proyecto Escolar como compromiso que hay que concretar", en: Memorias
del Seminario de Análisis sobre política educativa. Fundación
SNTE. México, 1994.
9. Estrategia metodológica que integra
varias propuestas en torno al desarrollo del Proyecto Escolar.
10. J. J. Sánchez de Horcajo. La
gestión participativa en la enseñanza. Ed. Narcea. Madrid,
1977. pp. 17.
11. SEP. El Proyecto Escolar. Una estrategia
para transformar nuestra escuela (Cuadernos para transformar nuestra escuela),
núm. 3. México, DF., 1999. [2da. Edición].
12. Rosario Rodríguez Mendoza. (et
al.). "La evaluación camino a la calidad", en: Instrumento
de evaluación final del Proyecto de Desarrollo Educativo 2000-2001.
Dirección de Educación Secundaria Técnica. Guadalajara,
Jalisco, junio de 2001.
13. Idem.