Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación

No.

15

(quince)

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de la 47 a la 53 de 144

... el rollo

Guadalajara, México - Junio de 2001

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Un acercamiento etnográfico a la educación sexual en una Telesecundaria rural

Gabriela Rodríguez*

* Antropóloga Social, Presidenta de AFLUENTES, S. C.

La educación sexual que se está viviendo en las comunidades rurales está inmersa dentro de los procesos de construcción de sentido social relacionados con el cortejo y la sexualidad, y son parte una disputa de poder entre jóvenes y viejos. En las nuevas generaciones están ocurriendo transformaciones importantes que se presentan como un proceso de apropiación selectiva de símbolos y estilos urbanos de vida, de ofertas culturales ajenas y propias –en términos de Guillermo Bonfil(1)–. De permanencias que sostienen la necesidad de la indulgencia de los santos, las creencias mágicas, así como la recreación de ritos contemporáneos para conservar la salud y apoyar los ciclos de la vida y de la tierra.

Las campañas de planificación familiar, los procesos migratorios, la escuela telesecundaria y las industrias culturales (la música, el cine y la televisión) están propiciando transformaciones y combinaciones culturales complejas en el cortejo, la sexualidad y la vida reproductiva de las nuevas generaciones.

En esta presentación abordaré parte de un estudio etnográfico realizado al sur del estado de Puebla,(2) en una comunidad de mil 50 habitantes dedicados a la producción de la caña de azúcar. Se pretende ilustrar de qué manera se interpretan los mensajes de planeación familiar y las experiencias de educación sexual en función de los servicios, las condiciones materiales y las representaciones sobre la maternidad, la paternidad predominantes.

En el pueblo estudiado el hecho de no tener hijos es impensable, pues tenerlos es "una ley de la vida". La maternidad se vive como la responsabilidad de cuidar y cubrir a los hijos y la paternidad como la responsabilidad del sostén económico. Estas funciones justifican actitudes humillantes hacia quienes no las cumplen, refuerzan la distribución drástica de espacios femeninos y masculinos, y favorecen una mayor cercanía de las madres con los hijos y una distancia de estos últimos con sus padres. Desde esta concepción, el discurso de la planificación familiar y el modelo de familia menos numerosa ha permeado en la localidad desde los ochenta, ya que desde entonces el sector salud ha llevado el mensaje a las comunidades, principalmente cuando se atienden las mujeres de parto. El argumento más convincente ha sido el peso económico de los hijos; tal vez por eso la anticoncepción fue inicialmente más aceptada entre los padres de familia responsables del "sostén económico", que entre las madres, cuyo valor se reconoce al tener hijos y dedicarse a ellos. Las mujeres ponen en riesgo su prestigio social al usar anticonceptivos, práctica de mujeres desobligadas que se dedican a divertirse en vez de responder a sus obligaciones maternas.

El discurso eclesial sobre los anticonceptivos ha dejado también una huella en la población que resulta notable entre las mujeres. Aunque la gran mayoría de las madres utilizan métodos anticonceptivos para espaciar y dejar de tener hijos (pastillas, DIU y salpingoclacia), todavía circula la idea de que "no están limpias" al utilizarlos. Ellas no pueden comulgar mientras los usan y algunas los consideran causales de sus problemas maritales y hasta de la violencia doméstica, actos que pueden interpretarse como consecuencias por "haber desobedecido a Dios".

El modelo de familia pequeña del que hablan los migrantes que van y vienen a California (una quinta parte de la población) ha influido también en la planificación familiar. Todos y todas las migrantes coinciden en señalar como un avance el hecho de que "allá se tienen menos hijos", aunque se valora con ambigüedad el hecho de que "allá" se informe tan abiertamente en las escuelas sobre las prácticas preventivas.

Entre los principales hallazgos que más sorprendieron en este estudio a los investigadores es el claro reconocimiento de lo juvenil. La existencia de una etapa claramente expresada en las representaciones de los informantes de todas las generaciones, una diferenciación nítida entre un estadio de dependencia infantil y otro de autonomía adulta que se apoya en pautas sexuales, normas institucionales escolares, retraso de responsabilidades laborales e inducción a la migración, marcadores en que se distingue a los jóvenes de otros grupos de edad. Se construyen imágenes, atributos y prácticas culturales específicamente asociadas a los jóvenes.

Como espacio institucionalizado para los jóvenes, la escuela secundaria, es un nuevo espacio que favorece el encuentro y el noviazgo entre los jóvenes de ambos sexos. La presencia del noviazgo así como sus transformaciones están reconocidos en las maestras, quienes se mueven en una posición ambivalente para prohibir y al mismo tiempo tolerar, además ellas tienen claro que hay que promover la idea de postergar la edad de las uniones conyugales.

Directora de la escuela: Hoy los jóvenes tienen mucha prisa, prefieren irse con el novio que seguir viniendo a la escuela. Aunque tienen prohibido tener novio o novia, nos damos cuenta de que son novios en secreto cuando terminan, cuando se pelean. Entre los cuadernos nos encontramos también con sus poemas de amor.

La escuela ha sido la oportunidad para abrir noviazgos no terminales, sin miras a la conyugalidad. A pesar de estar prohibido, todos y todas nos hablan de múltiples noviazgos entre compañeros de la escuela que contrastan con las historias del único amor de su vida, que nos narraron sus abuelos y padres. Los noviazgos comienzan como juegos a las edades de 11-12 años y se viven como "pasa-rato" o "para vivir la vida" términos textuales con que los informantes lo caracterizan y que repetidamente escuchamos en los relatos de hombres jóvenes y adultos, y, aún entre las mujeres más jóvenes: "nos hicimos novios como una diversión".

Los estudiantes se las arreglan para verse y hablarse. Nos dice Gloria, una chica de 15 años que ya ha tenido tres novios: Cuando las maestras nos "cachan" nos empiezan a dar consejos: que todavía no es tiempo para nosotros, que ahorita hay que dedicarse más a los estudios y ya después habrá tiempo para otras cosas.

La escuela lleva también una esperanza de mejoría y un modelo ajeno de plan de vida hacia la formación superior que poco tiene que ver con las condiciones de los jóvenes. Las maestras están induciendo un modelo de decisiones individuales y vocacionales que en ocasiones se opone al proyecto familiar que los padres han decidido para sus hijos e hijas, la migración, el trabajo o el matrimonio temprano. Hay una gran participación e inversión comunitaria en el ritual de paso que se dramatiza en la graduación de la secundaria.

El gran movimiento comunitario alrededor de la fiesta de graduación de la secundaria confirma la importancia cultural de este espacio social y la significación casi liminal de todo un periodo en que se detiene el status de los jóvenes y las jóvenes: los tres años de estudios. Se da una gran importancia al vestido que lucirán los graduados en esa ocasión, se discute ampliamente entre las maestras y las madres de familia, las voces de las jóvenes y los jóvenes, no son muy escuchadas. La ceremonia nos recuerda las fiestas de 15 años de las comunidades urbanas. En esta ocasión las mujeres lograron convencer a sus mamás de usar el modelo propuesto por la maestra: un vestido negro, largo y escotado con una abertura atrás hasta las corvas. Pero los muchachos se tuvieron que poner una corbata roja de moño y una banda en la cintura a pesar de sus reclamos durante los ensayos, nos dice Ángel (15 años) "no queremos ir así, vamos a parecer meseros... así nos vistieron en la primaria". Pero la respuesta de la directora fue contundente: "Si quieren el papel (se refiere al certificado de la secundaria) tienen que obedecer".

Se trata de un ritual de pasaje, un ritual de separación, transición e incorporación en términos de Van Gennep(3), una ceremonia cuyo fin esencial es permitir al individuo pasar de una posición definida a otra igualmente definida. La ceremonia incluye tres eventos: el religioso, el cívico y el social.

El evento religioso consiste en una misa en la que cada uno de los graduados y las graduadas van acompañadas de dos o tres padrinos, todos van muy bien arreglados, las mujeres llevan vestidos y regalos florales, los varones adultos van con camisa de cuello y sombrero. En la generación de los jóvenes que habían sido nuestros informantes durante ese año, los investigadores fuimos invitados por la directora de la escuela para participar como padrinos de video, y además cada uno fuimos madrina y padrino de dos de los graduados. En la misa nos llama la atención que comulgan todas las jóvenes graduadas pero no los varones "nosotros no tenemos pecados", dijo uno de ellos con risa burlona.

De la Iglesia bajan en parejas hacia la escuela para seguir con el rito secular en el patio escolar. La ceremonia cívica comienza en un mediodía caluroso, las y los graduados de gala marchando lentamente van apareciendo uno a uno en el patio al cruzar un gran arco elaborado con globos blancos y negros, representando la frontera entre una etapa liminal que termina y una nueva posición ante la comunidad. Con pasos lentos y elegantes, cabeza agachada y manos entrelazadas en la espalda (en señal que evoca duelo) dan vuelta a todo el patio para ser observados prácticamente por todo el poblado que se ha dado cita en el patio de la telesecundaria.

Después vienen piezas de oratoria grupal en que recitan poemas de agradecimiento a las maestras y de tristeza por la despedida a la escuela. Con Ray Coniff como música de fondo, arranca toda una obra cuyo contenido, previamente seleccionado y dirigido por las maestras, se convierte en un ritual de autoelogio que busca dignificar a la escuela, textualmente, como "el templo del saber":

Una generación se despide.

Te dice, "adiós queridísima escuela".

Una mirada a sus corredores,

a su patio y a sus salones de clase

y un apretón de manos a los profesores

y un suspiro hondo que del pecho nace.

 

Sólo tres años convivimos en tu seno

descubriendo la sabiduría creadora

para lograr una raza triunfadora.

Fueron tres etapas que, como escalones,

subimos con esfuerzo infinito.

 

Partiremos por otros derroteros

dejando tu recuerdo cual bandera.

De tu emblema seremos escuderos

como caballeros sin fronteras.

 

Las figuras de los profesores

con sus regaños y sus consejos

surgirán como fieles defensores

para librarnos de los malos hábitos.

Amada escuela... templo del saber,

iremos a buscar los senderos del mundo.

 

Al desierto ignoto trataremos de vencer.

Nos hundiremos en el abismo profundo.

Tu seguirás de pie y siempre alerta

recibiendo en tu seno nuevas esperanzas

para sembrar a la juventud despierta.

 

Eres faro que brilla en el mar incierto

alumbrando el puerto de nuestro destino.

Eres un oasis que, a mitad del desierto,

mitigas la sed de quien busca el camino.

 

Una generación se despide

y te dice "adiós, queridísima escuela".

Más tarde nos enteramos que se trataba del poema "Despedida escolar" de Dionisio Ortiz Martínez, el cual había tenido que ser memorizado en las semanas anteriores por todos los estudiantes. Muchas horas de clase se han desplazado para poder realizar los ensayos, en las últimas semanas, mientras las ondas televisivas de la SEP enviaban clases de química, inglés y otras materias, los estudiantes y las maestras practicaban un par de horas diarias para que nada fallara en la graduación.

Durante la presentación todos los muchachos parecían muy preocupados por hacer bien el espectáculo, mostraban rostro serio y un involucramiento emocional intenso. Cuando terminaron y mientras el compañero investigador les tomaba fotografías con sus padrinos, les preguntó si se sentían tristes. Uno sonríe y el otro le empuja la cabeza al compañero "¡dentro de tres horas eres libre!".

El día culmina con múltiples fiestas en cada una de las casas con las familias de los y las debutantes. Esta ceremonia promueve muy directamente el valor de la escuela como saber y permite a los y las jóvenes pasar de una posición de estudiantes a otra posición de adultos-jóvenes. A partir de esta fecha, los padres van a tener mayores exigencias para que trabajen los varones en el campo, y una expectativa ambigua hacia las mujeres: se les pide que colaboren mas sustancialmente en las labores domésticas. Hay también una posición ambivalente hacia ellas: Se les prohíbe tener novio pero al mismo tiempo las actitudes parecen estar esperando que consigan un buen compañero para casarse. A nosotros nos llamó mucho la atención el cambio en el arreglo de las muchachas después de graduarse. Pareciera que después de ese episodio ellas tienen permiso de pintarse, vestirse y peinarse como señoritas, usar tacones, medias, etcétera.

Todo parece indicar que la secundaria tiene un significado de formación terminal, por lo general en la comunidad no detectamos hombres que hayan cursando educación media superior o universitaria y son muy contadas las jóvenes que están interesadas o deciden hacer la preparatoria. Estos pocos enfrentan la duda u oposición de los padres por los gastos que implica y por las escasas perspectivas de poder avanzar y mantener los estudios universitarios. Durante el año y medio que visitamos la comunidad sólo nos enteramos de una persona graduada con estudios universitarios, se trata de un ingeniero agrónomo que ya no vive en el poblado pero tiene una casa de las más grandes y lujosas.

En la población estudiada, hace apenas veinte años que los jóvenes empiezan a estudiar la secundaria en las comunidades cercanas y hace 15 años que se abrió la Telesecundaria local, a la cual asisten casi la mitad de los y las jóvenes del pueblo. En los últimos años hay una tendencia a una mayor participación femenina en la educación secundaria que se atribuye a la crisis económica y a la más temprana incorporación de los varones al trabajo.(4)

La importancia de la Escuela se magnifica en esta comunidad, toda vez que es la única institución pública con presencia cotidiana; las instituciones de salud (IMSS, Solidaridad y SSA) llegan ocasionalmente en jornadas móviles y aún los representantes de la Iglesia sólo van a dar misa y a confesar los domingos, o acuden eventualmente a las ceremonias religiosas más importantes (la fiesta del santo patrón, la virgen de Guadalupe, la graduación o las bodas).

Escuela Telesecundaria
Certificados de secundaria 1981-1996
(5)

Generación

Hombres

Mujeres

Total

84-85

9

7

16

85-86

8

10

18

86-87

8

5

13

87-88

3

6

9

88-89

6

9

15

90-91

4

10

14

91-92

5

7

12

92-93

5

8

13

93-94

4

7

11

94-95

8

10

18

95-96

8

14

22

Totales

77

99

176

 

Migrar se constituye en otro referente del cierre de una etapa juvenil que se ha convertido en el escenario que rodea la idea de futuro de los y las jóvenes.(6) La emigración de los jóvenes ocurre generalmente después de obtener el diploma de la secundaria y está directamente vinculada a la necesidad de trabajar. La gran mayoría de los y las jóvenes con quienes se tuvo contacto por más de un año se imaginan que dentro de algunos años estarán viviendo fuera del pueblo; ellos se ven trabajando en una fábrica en México, en Veracruz o de jornaleros y meseros en California; ellas se ven como empleadas domésticas en alguna ciudad "trabajando en casas" o bien en los Estados Unidos trabajando junto con sus hermanos o con el marido migrante. Pero en todo caso salir es avanzar, arriesgarse para mejorar; quedarse es darse por vencido y sobrevivir. Los que se van, se casan más tarde; quieren conocer la vida, disfrutar de su juventud y ensayar; los que se quedan tienen menos capacidad de riesgo y de búsqueda.

 

La educación sexual

En términos de la educación sexual, la escuela es el único agente que está difundiendo información científica a las mujeres jóvenes y que complementa los saberes empíricos que los varones obtienen en conversaciones con parientes y migrantes de California.

Entre los padres de familia hay un gran interés y aprobación porque se dé más información en la escuela. El presidente de la Asociación de Padres de Familia de la telesecundaria afirmaba al final de una reunión en que hablamos sobre el SIDA:

Esto de hablarles de educación sexual le sirve a los jovencitos aunque luego se hacen pasar por inocentes. Informarlos y darles educación sexual es un grito a tiempo.

Otro de los padres de familia que ha sido además juez de paz en la comunidad, afirmaba:

Y ora ve, ora es diferente. Ve que, hay información en los libros exactamente… Por eso vienen ya las carátulas al... este, en los libros de primaria. Yo, cuando yo estudié no venían esos ¡no, no se sabía! Nomás se sabía lo que es de acá para acá ...(señala de la cintura para arriba)... pero de las cosas para abajo ya no. Y hoy nuevamente con mis hijos cuando empezaron, empecé a ver los libros, pos siempre me ha gustado estudiar, digo ¡ay, no pos ya, ya viene con acción!, tanto lo que es la sensualidá, viene pintado ya lo que es la mujer, el hombre, de una vez decir lo ¡que es! y ya por eso... este... la niñez, pos ¡ya sabe! Sí, y está bien por una parte, ¿cómo ve? Para que así ¡vean lo que pus significa! ... lo que es, este... la sensualidá.

Pero aunque ya hay nuevos contenidos en los libros, la educación directiva de las maestras así como sus concepciones pedagógicas en cuanto al poder de la información y sus propias actitudes hacia la sexualidad están muy relacionadas con su dificultad para orientar adecuadamente a las y los estudiantes en el aula. En una ocasión, cuando conversábamos con la directora de la escuela empezó a comentar con otra de las mamás algo sobre una de las estudiantes que se embarazó. Con voz muy baja hablaron de una chica de 14 años que se embarazó, aparentemente como resultado del abuso de un hermano mayor:

... era una chica muy llevada... como ansiosa –agrega–, ¡qué va a hacer ella, si ni la secundaria terminó! Ahora les piden la secundaria hasta para ser sirvientas... Yo como le he dicho, aquí ya saben de métodos, los han visto todos, hasta como usar un condón les explican en las televisiones. Ellas ya saben todo... todo... que si el DIU, que el diafragma, que las inyecciones... ya si se embarazan, de veras es porque...

En las actividades pedagógicas, es muy evidente una actitud represora hacia la participación activa y crítica, al juego, al noviazgo, a los acercamientos corporales y hasta a las formas de moverse y de vestir. En clase no se propicia una atmósfera participativa que favorezca el diálogo ni el intercambio de las necesidades o inquietudes sexuales de los estudiantes.

Los contenidos de la educación sexual se incluyen como parte de la materia de Orientación Educativa, están casi totalmente enfocados a la reproducción aunque también se abordan las enfermedades de transmisión sexual y el SIDA. Las maestras parecen muy satisfechas, tanto con los programas videograbados que llegan como de su actividad educativa, aunque reconocen que han recibido muy poca capacitación en estos temas.

Los muchachos lo saben todo y lo han visto todo, hasta como se meten los espermatozoides en el óvulo –nos dice la maestra de tercero–. Han venido doctores de Matamoros con películas hechas en Cuetzalan sobre educación sexual: les enseñan a no casarse temprano y cuándo tener relaciones sexuales. Se han pasado con los tres grupos juntos: pero los jóvenes se cohíben, se acercan muy morbosamente el tema. Se ríen y –como yo les digo–: deben tomarlo en serio. Ellos confunden lo que es el sexo. Yo les digo, el sexo es lo masculino y lo femenino, no es lo que ellos piensan.

En la clase de Orientación sexual suelen estar muy atentos, pero no contestan preguntas. En tercer año es lo que más les atrae: "ni parpadean… Aquí se van con el novio a los 14-15 años y están en un error, piensan que llegar a 19 sin casarse es ser solterón". Además, en realidad, ellos nos rebasan con sus preguntas.

A pesar de las grandes dificultades con el tema por parte de las maestras, hemos constatado que la poca información que se maneja en el aula es de un gran valor local y ha sido muy bien utilizada por los y las estudiantes. Hay también una contrastante ignorancia entre quienes no asisten a la secundaria, particularmente las mujeres, no tienen idea de que de los procesos fisiológicos y apenas difusamente han escuchado algo sobre los dispositivos preventivos.

Las y los estudiantes de la Telesecundaria manejan un cierto lenguaje para hablar del cuerpo, de la fisiología y de las medidas preventivas que no tienen quienes no asistieron a la secundaria. Pero como la enseñanza es muy puntual y no cuentan con mayores recursos para ampliar el conocimiento en estos temas, la recepción entre los jóvenes es muy confusa e imprecisa. Los y las estudiantes no distinguen los efectos de prevención de embarazos indeseados y la transmisión del VIH, como si ambos riesgos pudiesen evitarse lo mismo con el uso del condón como con pastillas o inyectables hormonales. Han incorporado en su léxico los términos de "heterosexualidad" y "homosexualidad" como equivalentes a "tener una sola pareja" o "ser promiscuos", respectivamente, o llaman así "a quienes tienen sangre infectada".

Gloria por ejemplo, una chica del tercer año de secundaria sabe que tiene lagunas de información respecto a las relaciones sexuales.

No sé bien, porque… más bien nos han hablado de la unión y todo, pero no nos dicen cómo un, este... se une, el aparato del hombre con el aparato de la mujer, y, este... y ahí ocurre que se, este... ¿cómo se llama?, se forma un óvulo y éste se va desarrollando, y ya hasta después, ya se dan cuenta de que tienen un bebé.

Esperanza, otra chica de la escuela secundaria ha aplicado el conocimiento que aprendió en la escuela y en las películas, y aunque no le parecía mucho al novio que ella supiera tanto, ella fue quien le explicó a él cómo actúa y como podía utilizarse el condón. Se refiere a un condón que le robó a su mamá, la promotora de salud de la comunidad.

Pues yo ahí revisé la fecha del empaque, luego a veces busco que tiene abreviado todo eso, ajá, ahí me fijé y todo. Cuando le dije la primera vez –dice–, y ¿qué es eso? No pues eso se lo ponen –le digo–, para que los espermatozoides no pasen y no provoquen un embarazo. Dice !ah!, y ya así, después le... él casi no sabía nada, nada de esto, ni que uno reglaba ni nada de eso y hasta que una vez le comenté de todo eso, dice: !ah, sí!, no, yo no sabía nada de eso. Dice: !ah!, pues está bien que sepas mucho, pero ni tanto tampoco, dice. Le digo: no pues sí, un poco más o menos. Yo, o sea, sabía, pues ahí nos daban clases en la escuela y ahí le mirábamos cómo le hacían y todo eso, ponían el video y ahí mirábamos.

En la comunidad estudiada besarse o abrazarse son actos que ya no ponen en juego la dignidad de las mujeres, pero las relaciones genitales en el noviazgo son transgresiones que contradicen directamente las regulaciones imperantes. Sin embargo algunas jóvenes las están ensayando pese al riesgo de perder el prestigio y la posibilidad de conseguir un buen marido. Con las nuevas prácticas coexiste la idea del "amor limpio" , se trata de un concepto que circula entre adultos y aún entre los jóvenes; se refiere a la entrega total por amor, acto que está justificada por el triunfo de la pasión sobre la voluntad, y como no es planeada debe estar libre del uso de cualquier anticonceptivo o preservativo.

La iniciación en los prostíbulos se considera un medio de aprendizaje sexual entre los jóvenes y es una prueba de autonomía y libertad que tiene que ver con la identidad adulta masculina: "a los veinte años me hice hombre, me dilaté mucho". –nos decía uno de los informantes–. Se trata de una experiencia peligrosa, pues se tiene miedo a posibles broncas y a la experiencia de la primera vez, los acompañantes (primos, tíos, amigos) son sustanciales porque ayudan a "darse valor". Entre los muchachos más jóvenes se espera que las "mujeres del 'cabaré'" induzcan el acto, hagan juegos y "lleven las riendas del amor"; piensan que con ellas puede obtener un placer más profundo que con las novias o futuras esposas.

El tema del embarazo entre jóvenes suele relacionarse con relaciones premaritales que precipitan uniones conyugales y matrimonios, y en algunos casos remiten a casos de incesto, pues algunas historias de muchachas embarazadas por sus padrastros y hermanos mayores andan en boca de todo el mundo.

La posibilidad de tener relaciones sexuales entre jóvenes evitando un embarazo forma parte del imaginario de las y los jóvenes de la comunidad estudiada, por la información que tienen de la escuela, por lo que han visto que ocurre en otros poblados y ciudades, así como por el contenido de la música que escuchan y lo que ven en la televisión. Sin embargo, esta posibilidad aún no se incorpora ampliamente a las prácticas sexuales. Entre los varones y muy enfáticamente entre las muchachas hay un gran interés por saber cómo utilizar el condón, pero aún son pocas las parejas que han recurrido a su uso.

Es un hecho que se está abriendo brecha en cuanto a nuevos estilos de noviazgo y vida sexual juvenil, y es probable que en el mediano plazo reconstruyan pautas más preventivas que se conviertan en modelo a seguir para la extensión de esas prácticas. Pero por el momento quienes están ensayando prácticas sexuales protegidas dentro del noviazgo son unas cuantas parejas que están muy solas, y que no cuentan con ningún apoyo institucional ni comunitario para ejercer responsablemente esa libertad sexual. Y sin embargo se han protegido con condón en sus ensayos sexuales lo cual no necesariamente significa que se casen más tarde o posterguen mucho la maternidad y paternidad. En el siguiente año del trabajo de campo, dos de las principales jóvenes informantes que habían utilizado el condón en prácticas coitales con sus respectivos novios, cinco y seis meses después decidieron fugarse con otros que se las llevaron fuera del pueblo para iniciar la vida conyugal y embarazarse casi de inmediato. De esta manera, el condón evitó embarazos no deseados durante la soltería, después la vida conyugal y el inicio de la reproducción ocurren casi simultáneamente, como dos fenómenos que siguen siendo inseparables en el imaginario de las parejas jóvenes de este poblado.

Pero aún circunscrito este dispositivo en los ensayos sexuales premaritales, el condón o preservativo es realmente inaccesible para ellas y aún para los varones jóvenes, por su alto costo y la imposibilidad de solicitarlos en los expendios locales atendidos por la tía o la comadre de la mamá.

El aborto tiene una connotación de pecado y hasta de crimen entre todos y todas las informantes, pero se reconoce como una práctica ancestral y aún hasta la fecha se manejan eficientemente plantas abortivas que se combinan con medicamentos para regular la menstruación. Un caso de aborto provocado que experimentó una de las jóvenes informantes que pudimos seguir en el trabajo de campo, nos mostró cuan estigmatizada puede ser una mujer por hacerlo y sobre todo, cuán relacionado está ese hecho con el prestigio de una señorita, ya que su madre y su tía la hicieron abortar contra su voluntad, al grado de cargar con la culpa de un acto considerado criminal y pecaminoso, antes que enfrentar un hijo "ilegítimo" en la familia y cargar con el "fracaso" que impide considerarla una mujer casadera.

El hecho de que a veces se recurra al aborto pero no a los anticonceptivos, apoya la hipótesis según la cual hay una subordinación de las regulaciones religiosas a las necesidades pragmáticas de prestigio y alianza que prevalecen en esta comunidad rural.

Visto desde un ángulo más amplio, el embarazo juvenil es parte de un ciclo de vida que suele concretarse después de terminar la secundaria, ante la falta de mejores oportunidades. Puesto que las opciones de vida de las y los jóvenes del campo no han cambiado sustancialmente, al terminar la secundaria ellos planean incorporarse a algún trabajo local, en las ciudades o en "el otro lado" , y ellas no tienen mas opción que pensar en casarse o unirse y comenzar a formar familia, por lo que pudimos constatar las jóvenes no encuentran buenas razones para posponer la vida conyugal ni el embarazo. Sólo excepcionalmente piensan en continuar estudiando a nivel superior; expectativa está presente entre algunas cuantas de las mujeres que han vivido alguna temporada fuera de la comunidad y que no fue expresado por ninguno de los varones informantes.

Las precarias condiciones económicas son un poderoso freno para postergar las uniones y la paternidad, pues no tiene gran sentido alargar un noviazgo y evitar los embarazos. Por el contrario la familia impulsa a las jovencitas a unirse o casarse una vez terminada la secundaria para resolver el sostenimiento futuro, realmente nadie las apoya para seguir estudiando. También a los hijos varones se les instiga a trabajar, y no les importa que falten mucho a la escuela, pues las necesidades son a veces muy apremiantes, y también se reconoce que ellos deben irse preparando para ser más independientes y aprendan a sostener a una nueva familia que pronto formarán. Desde la visión de esta generación, tener relaciones y embarazarse es el episodio "natural" que todas y todos esperan vivir como etapa subsiguiente a la secundaria y suele ser también una estrategia para acelerar la unión conyugal. La idea de posponer el primer hijo no tiene mayor sentido para ninguno de los involucrados.

 

Notas

1. Guillermo Bonfil, "La teoría del control cultural en el estudio de procesos étnicos", en: Papeles de la Casa Chata, año 2, núm. 3. México, 1987.

2. El estudio se realizó con la colaboración de Benno de Keijzer como investigador asociado, y es parte del programa: Género, familia y salud reproductiva, que coordinó Kathryn Tolbert en The Population Council, Oficinas para América Latina y el Caribe. [En prensa].

3. Van Gennep, A. The Rites of Passage, The University of Chicago Press. Chicago, USA, 1960.

4. Entre 1990 y 1992 se da una ligera disminución de la asistencia a la escuela entre la población de 15 a 24 años, de la cual las mujeres fueron menos afectadas que los hombres, lo anterior puede obedecer a una mayor presión familiar hacia los varones para aportar ingresos al hogar y consecuentemente, a abandonar la escuela para integrarse al mercado de trabajo, en: INEGI/UNIFEM, La mujer mexicana: un balance estadístico al final del siglo XX. México, 1995.

5. Actas escolares de la Telesecundaria, 1981-1996.

6. Los procesos migratorios del campo a la ciudad y a los Estados Unidos viven ocurriendo desde principios de siglo ligados a procesos históricos y económicos distintos; a partir de los ’80 la migración internacional ha aumentado vertiginosamente y se ha relacionado con la crisis económica del campo, Verduzco G., (1997) "Los factores de la migración internacional", en: Demos, carta demográfica sobre México, No. 10.

 

Referencias bibliográficas

BONFIL, G. "La teoría del control cultural en el estudio de procesos étnicos", en: Papeles de la Casa Chata, Año 2, núm. 3. México, 1987.

CASTAÑEDA, X.; Castañeda, Y. y Allen, B. (1996). "Un acercamiento al mundo de la sexualidad de los adolescentes rurales en Morelos y Chiapas", en: Centro de Investigaciones en Salud Poblacional. Instituto Nacional de Salud Pública. [Mecanograma].

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MUMMERT, G. "Cambios en la estructura y organización familiares en un contexto de emigración masculina y trabajo asalariado femenino: estudio de caso en un valle agrícola de Michoacán" (Ponencia para el seminario: Hogares, familias, desigualdad, conflicto, redes solidarias y parentales.). INEGI/SOMADE, 1994.

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VAN Gennep, A. The Rites of Passage. The University of Chicago Press. Chicago, USA, 1960.

VERDUZCO, G. "Los factores de la migración internacional", en: Demos, carta demográfica sobre México, núm. 10, 1997.

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