piztar3.gif (9202 bytes)

Principal | Indice

Vi un colibrí que parecía el viento...
motivaciones para leer poesía de niños

Armando Martínez Moya*
*
Investigador del Centro de Estudios de la Cultura Regional (CECR) de la Universidad de Guadalajara (UDG) y del Instituto Superior de Investigación y Docencia para el Magisterio (ISIDM). Profesor de Universidad Pedagógica Nacional (UPN), Unidad 141, Guadalajara.

De entre lo abrumado que resulta el trabajo con niños, los maestros tienen en cambio recompensas que merecen reconocerse por la riqueza espiritual que representan. Una de ellas son las múltiples experiencias que significan el contacto con los niños pequeños desde el testimonio de su desenfadado comportamiento y formas de pensar y actuar. Ocurrencias más, desatinos menos, los chiquillos plantean en cada circunstancia de su vida escolar, actitudes y visiones cotidianas que son un imaginario de la condición humana.
    Son directos, sus respuestas son rápidas, hacen funcionar su imaginación a la velocidad de la luz. La imagen y representación del mundo que fluye en su cabeza es ingenuo pero agudo y está siempre lleno de colores. Vinculan lo inverosímil y se permiten pitorrearse de la solemnidad. No tienen descanso y usan su elemental lenguaje con potencia y sin escarceos. Los maestros y maestras que mantienen incólume su sensibilidad y percepción en el ajetreo de sus rutinarias jornadas docentes, enriquecen su vida personal valorando y recreando su vínculo con esos seres.
    Trabajar con docentes del nivel preescolar o que tengan a su cargo grupos de primero y segundo de primaria me ha permitido asomarme brevemente a ese universo infantil que sólo ellos tienen oportunidad de palpar con sensibilidad. Es un ámbito que enternece y asombra. Me acerco principalmente cuando la asignatura con la que trabajamos tiene como núcleo cognitivo significar su cotidianidad desde y con los niños.

Canto a la vida1
¿Qué es la literatura?
• Es lo que nos sale del corazón. —Claudia.
• Lo que puedo hacer. —Camilo.
• Es la verdad. —Diego Gilbert.
• Es imaginar. —Marisol, María Julia.
• La frase del amor, el cajón de imaginación. —Minoru.
• Juntar palabras que salen de mi mente y corazón. —Arturo.

    Las experiencias contadas por las educadoras, maestros y maestras en las sesiones del curso, socializar las anécdotas referidas con humor o con afán ejemplificador son oro molido para la recuperación de la vida escolar en nuestras escuelas locales; son también la evidencia de la riqueza y majestuosidad de la función de educar y una muestra contundente para restregarles en la cara a los detractores de los maestros que la profesión docente es la más importante de todas.
    Con la cobertura de los cursos de licenciatura para maestros he venido recopilando con paciencia inaudita testimonios escritos de ellos que refieren su atemperancia o su fragilidad sentimental, narran ahí su acción diaria en las escuelas y muchas veces fuera de ellas, pues su destino personal está aderezado por una indeleble marca que consigna invariablemente –quiérase o no– su condición de profes. De todos estos papeles que tengo por decenas en una gaveta ex profeso y que es una muestra tangible y evocadora de sus días recorridos en cumplimiento de su misión formadora, haré pronto un trabajo que buscará testimoniar desde la evocación espontánea, lo que ha sido esta ruta harto difícil, poco reconocida en esta época de estridencia neoliberal, que es la de ser maestro.
    De entre ese cúmulo de papeles extraigo algunos que como tantos otros merecen la pena que hablen por sí mismos. Se trata ahora de testimonios evocados por maestras con relación a expresiones de sus alumnos en el campo de la literatura; fueron elaborados simplemente para cumplir con actividades que propone la asignatura: La expresión literaria en preescolar, materia de currículo de la UPN, la cual permite paladear y admirar la expresión viva de los niños en su oralidad, en la cortedad de su prosa, en la definición puntual de sus propios mundos.

Colofón
Niños de ciudad cuyas imágenes reflejan su inocultable condición social. Tienen de la naturaleza una visión idílica y mágica porque la conocen de manera intermitente y a través de una ventana ciertamente mágica. Otros testimonios infantiles, precisamente de niños rurales o de poblaciones pequeñas tienen un referente más costumbrista, hablan de las plantas y los animales como algo prendido a ellos, sin el deslumbramiento mítico de los chicos de la urbe. Ya habrá oportunidad de mostrar las representaciones y los matices de su propio imaginario. La oralidad es la suprema creación de los humanos. Jermán Argueta cuenta: Los narradores orales quieren contar ser voz, hablar de sus raíces y de su tradición oral y escrita: ellos son palabra viva abriendo surcos en lo real e imaginario. No quieren ser silencio y olvido.2 Quién mejor que los niños para descubrir la génesis de las palabras. La literatura constituye un vehículo de goce que vincula deseo y expresión. Experiencias primeras en la capacidad de nombrar algo buscando sus cualidades. Sólo los poetas preservan esta cualidad.

Diccionario de la imaginación

• Arturo (7 años)

Hormiga: insecto de trabajo rojo.
Canoa: es un tronco café que va por el agua.
Palma: la palma es como un árbol que tiene cocos.
Cuento: "Esta era una gota que se volvió lluvia y crecieron con ella los árboles y las flores". "Las copas de las hojas están en el océano del aire. Yo vi un colibrí que parecía que era de viento".

• • •

• Denise (7 años)

El gato: es café y tiene ojos muy azules, en las noches no deja dormir, pero el perro entonces ladra.
El elote: es amarillo y muy sabroso con limón y sal.
Los cuatro elementos y yo: "El agua que yo tengo en mi cuerpo son mis lágrimas, mi saliva, el agua está en el mar y en los ríos. La tierra que tengo en mi cuerpo está en mis huesos. El fuego lo tengo en mi corazón, el aire está en todo el mundo y el aire en mis pulmones."

• • •

• Diego Eduardo (7 años)

La playa: es caliente.
El desierto: no tiene agua ni tiene olas.
La idea: no es un foco, me hace pensar.
Lo que yo vi: "Unos pinos que vi, no se mueven con el aire, parecen estrellas. Unas torres que vi, no le dan luz a los aviones. Una montaña que vi, tiene mucha niebla".

• • •

• Diego Gilbert (6 años)

El tiempo: Te ayuda a saber qué hora es. El tiempo se pierde muy fácil. El tiempo está preso en el reloj. El tiempo es muy rápido cuando estás contento.
El mundo según yo: "En el mundo según Diego, la luna viviría en una casa. El sol estaría en el fondo del mar, los aretes serían estrellas, el cabello se volvería serpientes , las hojas se volverían papel, la tele caminaría, el mundo sería cuadrado, los volcanes echarían agua en vez de lava, América sería del tamaño de un ratón, los humanos volarían. Las banderas serían redondas".
Los cuatro elementos: "El agua va por todos los excusados y la tierra ensucia mi corazón, el aire vuela como mi mente y como flash de la película. El fuego me calienta. ¿Dónde encuentro los cuatro elementos? El agua, en el mar, en las lagunas y en los ríos. La tierra la encuentro debajo de mis pies, el aire se encuentra en todos lados, el fuego se encuentra en volcanes y en el sol".

• • •

• Alfonso (7 años)

Cometa: es un rayo de sol que ilumina la noche y cuando llueve no está.

• • •

• Eduardo (7 años)

El lagarto: con su hermoso collar de perlas montadas en luciérnagas, brilla alrededor del sol. Tiene cuchillo de pájaros cantando sin parar.
Calaca:
huesos blancos y divertidos.
Un día de viento en la escuela: las rosas se mueven con el potente viento, con el árbol feliz de tener fuerza con una hermosa fuente decorada con cemento, y un colibrí en el árbol sonriente de florecer para dentro del hermoso patio de la escuela.
La historia del grito que se volvió tormenta: "Érase una vez un anciano que gritó tan fuerte que logró atravesar las nubes y hacer una tormenta, pero el pobre anciano oyó el crujir tan fuerte que gritaba desesperado: ¡auxilio! El anciano gritaba cuando llegó un cazador y ¡pun, pun!, se oyó el disparo".

• • •

• Fabi (7 años)

Estrella: son lucecitas lejanas y brillantes.
Semillas: las semillas se plantan y lucen hermosas.
Toro: el toro es muy bravo y torea a la gente.
Gallo: el gallo cacarañea y su cacarañeo me gusta.
La palma danzarina: "El aire mueve la palma danzarina. La palma danzarina está muy feliz porque el aire mueve las nubes como un barco transformado. Las flores moradas se van cayendo poco a poco, las que se caen se secan. Los árboles quietos, los árboles fríos, y los pájaros se paran arriba".

• • •

• Jacqueline (7 años)

Arcoiris: es como un gas de colores unidos.
Pez: es un tipo de animal que muere fuera del agua.
Grillo: es un insecto que canta en la noche.
Vestido: es un tipo de ropa que las mujeres se ponen.

• • •

• Juan José (8 años)

La semilla viajera: esta es una semilla-niño que va a su casa que es la tierra donde se va a dormir un gran sueño. Cuando el sol la despierte la semilla-niño será un árbol de manzanas.

• • •

• Mayte (7 años)

La amistad: "Mi tristeza es triste cuando no tiene amor. ¿Si yo fuera ángel?"
Tortilla: pelotas de masa que me como con sal y limón.
Caballo: el caballo es café.
Mar: el mar es salado porque Dios lloró en él.
Sol: es caliente, no se puede tocar.

• • •

• María Julia (7 años)

Sombrero: es para que no te quemes la cabeza.
Mariposa: es un animal hermoso y que sus alas son de colores que vuelan.
Luna: es un diamante con la luz del sol en forma de pelota.
Luna y corazón: la luna nos da sueño, la luna es la luz de la noche, la luna a veces está llena de amor, la luna es un adorno en la noche, el corazón nos golpea en nuestro pecho, es rojo, lleva sangre. Es el que se enamora.

• • •

• Marisol (7 años)

Milpa: nace de las plantas y se parece a un arco que da maíz y se puede comer.
Paloma: la paloma es un animal que puede ser gris y blanco, que vuela.
Araña: la araña es un animal que es de ocho patas y su cuerpo es redondo.

Preguntas:
¿Dónde hornea los panes el panadero?:
en el tendedero.
¿Con qué corta la leña el leñador?: con un pasador.
Los árboles: "Los árboles se mueven. Yo vi los árboles bailando, también vi mariposas y las mariposas parecían gotas de alegría y las flores estaban tan bellas que parecían hermosas estrellas y también vi un colibrí, parecía que estaba hecho de aire y el sol se había ido de vacaciones".

• • •

• Minoru (6 años)

Flauta: La melodía del aire que entra a mis oídos.
Pato: ave que nada en los ríos, afuera de la ciudad, en el campo.
Huarache: nos cubre los pies y nos sirve para ir al mar.

Notas
1. Agradezco a las maestras Guillermina Orozco Pointelin y por conducto de ella a Carolina Aranda, por permitirme utilizar los trabajos realizados por los niños de su Taller.
2. Argueta, Jermán. "Las pulsaciones de la oralidad. De cuenteros, escritores, encantamientos y otras variaciones", Colectivo Memoria y Vida Cotidiana, en: Expresión Literaria en Preescolar. Antología Básica. UPN. México, 1994. p. 6.