
Mike Laure, un amor en Chapala
(Las
citas que se presentan en el cuerpo de este trabajo fueron tomadas de entrevistas
realizadas a Mike Laure y publicadas en las revistas México canta, 1965 y Notitas
musicales, 1974).
Jorge Triana*
* Es Presidente de la Comisión de Servicios Audiovisuales de la
Sección 47 del SNTE; coordinador del Festival Internacional de Cine, Video y TV para
Niños "Kalidoscopio"; becario del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de
Jalisco (1999-2000).
Y no es por nada, |

En la actual cultura de masas, son dos los únicos valores que parecen tomarse en cuenta
para hablar de la trascendencia de un artista: su popularidad que puede ser
efímera, pues lo que es hoy un éxito, no tiene garantizada su permanencia en el gusto
popular, y todavía más importante, ser el primero en incorporar un género o
peculiaridad a un ritmo propio.
En Guadalajara surgió un músico que interpretaba muy bien los ritmos
juveniles de su época (el Rock and roll, swing y el A go gó), pero
a pesar de ello sus mayores éxitos los obtuvo con la Cumbia, después de
fusionar varios ritmos y con letras en doble sentido o con un humor muy peculiar. En los
bailes populares, grabaciones musicales (alrededor de 76 discos LP en su carrera),
televisión y centros nocturnos de la capital mexicana, fue donde más se notaron sus
triunfos, mismos que lo llevaron a incursionar hasta en el cine: El agente 00 Sexy
(1967), nos referimos a Mike Laure, quién en realidad se llama Miguel Laure Rubio
y nació un 29 de septiembre de 1937, en El Salto, Jalisco.
"Nací en
El Salto, Jalisco y mi origen es humilde en todos los aspectos: vivíamos muy mal, vestíamos peor y apenas si nos alcanzaba para mal comer. Apenas comenzábamos a hablar y ya trabajábamos, vendí dulces, chicles, pan; también trabajé en el campo, luego fui obrero textil, entre otros muchos trabajos."Cuando tenía 8 años de edad le compraron su primera guitarra y, posteriormente, se hizo un buen baterista. Aprendió a tocar guitarra hawaiiana y el bajo para lanzarse como profesional en un casino de Guadalajara, donde fue descubierto y contratado por una firma disquera.
"Desde pequeño comprendí lo difícil que es vivir. Mi padre murió cuando yo era muy chico, mi mamá siempre estaba enferma, y los únicos ingresos de que disponíamos eran los de mis dos hermanos mayores, que eran ínfimos. Yo fui el más chico, pero nunca tuve niñez."
En la época que surgía el movimiento del Rock and roll, Mike Laure logró fusionar los diversos ritmos provenientes de distintos lugares, creando un sonido muy peculiar con éxitos como "La rajita de canela", "039", "Tabaco mascado", o "La banda borracha", tomando los ritmos primitivos del África y mezclándolos con las influencias cubanas y latinas como la Charanga, el Son, la Rumba, entre otros muchos, creando así un sonido muy característico.
"La afición por la música la heredé de mi madre, ella tocaba diferentes instrumentos, aunque nunca lo hizo profesionalmente, y también todos los miembros de mi familia tocaban algún instrumento".
Miguel Laure Rubio integró su primer grupo musical en 1951 y en 1958 formó el grupo "Los cometas", con sus primos Chelo Rubio (solista), Raúl Rubio (saxofón), José Rubio (batería y coros), Narciso de Anda (acordeón), su hermano Antonio Laure (batería) y Ramón Arreola (guitarra rítmica).
"Desde pequeño me dio por formar grupos musicales con mis hermanos o mis amiguitos, tan pobres como yo. Como no teníamos dinero para comprar instrumentos, los construíamos y así recorrimos todas las tiendas del pueblo cantando. A cambio recibíamos dulces y galletas, frutas o pan, y en ocasiones hasta dinero".
Laure, cantante con voz muy melodiosa, rítmica,
sabrosa (como pocos), trató de sobresalir en su estado natal, Jalisco, sin lograrlo
plenamente. Su nombre verdadero lo cambió por el de "Mike" cuando se presentó
en Laredo, Texas, en su modalidad de cantante de Cha cha chá.
Después de haber incursionado en el Rock and roll (de hecho
ejecutaba covers de éxitos de Bill Halley adaptados al español) y después en el Twist,
no teniendo el éxito esperado, con piezas de su autoría como "Manzanillo
Twist", decidió cambiar al ritmo tropical, siendo la Cumbia la que le
dio más triunfos, el tema "Tiburón, tiburón" y después
"Mazatlán", fueron los primeros que lo colocaron en el gusto del público. Poco
después fue contratado para presentarse a trabajar en la capital de la República, en un
centro de primera, llamando de inmediato la atención del público ya con el nombre Mike
Laure. Realmente no tenía en su haber ningún hit musical, con excepción de
"Tiburón, tiburón" y "Mazatlán".
"En lo personal no me considero un mal artista ni haberle hecho algún perjuicio a otro; sé que tengo varios defectos, como el de no poseer una buena voz, no tener una fuerte personalidad, entre otras cosas, pero lo único que pretendía es agradar al público que gentilmente me escuchaba. Yo toqué y canté lo que más les gustaba, por ejemplo, mi repertorio era bastante variado y eso es una gran ventaja, porque si salía a escena y veía que algunas personas estaban alegres y me pedían determinadas canciones, no tenía ningún motivo para no complacerlos".
El inicio de su carrera lo hizo en Guadalajara donde
comenzó a cantar en clubes exclusivos, siendo contratado por el "Beer Garden"
de Chapala, en donde estuvo tocando mucho tiempo, es por eso que es considerado
oriundo de Chapala.
Laure, desde la Cumbia intercaló una que otra pieza con el A
go gó, resultando una mezcla musical que fue aceptada por su público. No fueron
pocos los que le dijeron que el éxito de sus canciones se debía exclusivamente a que
estaban hechas en ritmo de Cumbia, que tanto gustaba en los días que aparecieron
sus grabaciones. Sin embargo, al poco tiempo, Mike Laure lanzó a la fama nuevas canciones
con las que reafirmó su gran calidad artística, demostrando así que no era la
"llamarada de petate" que muchos suponían.
"Por fortuna llegué a tener muchísimo trabajo, de teatro de revista pasé a centros nocturnos, después de haber filmado algunos programas de televisión, o haber grabado toda la mañana en la compañía disquera Musart. Los fines de semana ya tenía compromisos en fiestas, en salones de baile de provincia. Conocí el teatro, los discos, la televisión, etc., y por ninguno tuve preferencia, porque todos me gustaban mucho y me fue bien actuando en cada uno de ellos".
Otra etapa de Mike Laure y que se une fielmente a
las manifestaciones culturales más populares era su afición a la Lucha Libre, a la que
asistía como aficionado, para presenciar los enfrentamientos que sostenían sus grandes
favoritos como "Ringo" y "El Cachorro" Mendoza, con los que mantiene
una gran amistad. Prueba de ello, es el gusto de la música de Laure por los más famosos
ídolos del pancracio mexicano.
La primera de sus canciones en hacerse famosa fue "Mazatlán",
que alcanzó una gran popularidad en toda la República Mexicana, y no solamente, sino que
traspasó las fronteras llegando a Centro y Sudamérica, desde donde reclamaban la
presencia del cantante. Posteriormente y con la misma fuerza, aparecieron nuevas
grabaciones que vinieron a encadenarse a la lista de éxitos del cantante "de
Chapala"; éstas fueron, entre otras: "039", "No llores" y
"Amor en Chapala"; canciones que por mucho tiempo fueron muy solicitadas en los
programas de radio dedicados a las complacencias.
Al inicio de su carrera, algunos críticos decían que era imperdonable
la audacia de Mike Laure, y no fueron pocos los que se equivocaron, al creer que después
de "Tiburón, tiburón" bajaría totalmente su popularidad. Resultó lo
contrario, ya que fue precisamente en ese tiempo cuando Laure y su orquesta "Los
Cometas" fueron los más solicitados, tanto en la Capital como en el interior, y sus
canciones ocuparon los mejores sitios en el cuadrante de la radio y en las listas de
popularidad. Respecto a sus grabaciones, es por demás mencionar que sus éxitos
predominaron en cualquier fiesta o reunión, ya sea familiar o festejo multitudinario.
"Puedo decir lo bonito que se siente ser aplaudido y conocido; una de mis grandes satisfacciones es haber actuado en Guadalajara, en la Plaza de Toros que se encontraba enfrente del Hospicio Cabañas (hoy Plaza Tapatía) y en grandes casinos. Pero el gusto que tengo, no es por el hecho de haber tocado ahí, sino que esos sitios nunca habían sido llenados a tal grado, por ningún artista, como lo hice en esas presentaciones. Fue algo que me emocionó mucho, por tanta gente que me aplaudía, que me pedía otra y otra canción".
Cuenta la prensa especializada de esa época, que el cantante era muy sencillo; a pesar de ello, el fanatismo por Laure quedó demostrado en más de alguna ocasión por el público, que asistía a sus presentaciones en un teatro de revista donde ocasionalmente tocaba. En alguna ocasión, Mike Laure tuvo un fuerte dolor de muelas y, para calmarlo, tomó un medicamento que lo intoxicó y tuvo que estar en reposo. El primer día que enfermó, el cantante todavía quería salir a actuar, pero al final no pudo. Cuando al público le fue comunicado que esa noche no se presentaría el cantante, estallaron las protestas, amenazaron con quemar el teatro e incluso llegaron a la audacia de introducirse a los camerinos y buscar al cantante que suponían estaría allí. Al convencerse, finalmente, de que no se encontraba allí, todavía siguieron protestando; para remediar esa situación, la empresa tuvo que devolver la mitad de las entradas a cerca de trescientas personas que se negaban a abandonar el lugar sin ver a Mike Laure.
"En esa ocasión de la Plaza de Toros también tuve una huella desagradable: fueron tantas las personas que fueron a verme que hubo muertos, heridos y desaparecidos... Y siento que indirectamente tuve la culpa de aquellos incidentes tan penosos, en contraste con la felicidad que logré cuando pude cumplir una promesa hecha conmigo mismo y con el público tapatío, de que algún día triunfaría para ellos, cosa que creo haber realizado en esa ocasión".
Mike Laure, hasta hace poco continuaba siendo el
mismo de siempre. El éxito no se le subió a la cabeza (pese a que algunos opinen lo
contrario), sigue siendo amable y sencillo con todos. Dicen que le gusta salir, caminar
por las calles y saludar a todo aquel que lo reconoce, siempre dispuesto a autografiar su
foto a quien lo solicite; recién, el 29 de septiembre de 1999, cumplió los 62 años de
edad; hasta ese día gozaba de buena salud y la pasó en la Ciudad de México, donde desde
hace tiempo radica, siempre con una sonrisa amable para aquellos que lo reconocen y se
acuerdan de él. Desde su retiro, en la Ciudad de México, comenta estar muy agradecido
con la vida, por haber logrado una de las carreras más fructíferas en la música popular
bailable de nuestro país.
Así de sencillo seguía siendo cuando se le vio públicamente, lo que
resta ahora es indagar más sobre su vida y su obra, objetivo que tiene el trabajo
documental que se pretende realizar y terminar en julio de 2000. Con la realización de
este documental, se quiere brindar un sincero homenaje a una de las celebridades de la
música tropical nacional y, sobre todo, a un jalisciense, quien a pesar de estar
dentro de un tan reñido campo de trabajo, como lo fue en su época la música tropical,
logró sobresalir entre muchos músicos y cantantes de esa etapa de la historia musical de
México. Sus canciones fueron bailadas por nuestros padres, tíos y hasta abuelos, mucha
gente lo recuerda con gusto y nostalgia y, sobre todo, actualmente al escuchar cualquier
pieza de los nuevos CDs remasterizados, uno no puede evitar moverse al compás de la
música y, por qué no, con esa música y la forma tan peculiar de interpretarla, invita
hasta al más arrítmico a, como popularmente se dice, "mover el bote".