
La gestión de tecnología y el desarrollo de los posgrados
César Santoyo Muñoz*
e Imelda Michel del Toro**
Introducción
Uno de los rasgos más característicos de la sociedad moderna es el aprovechamiento
intensivo del conocimiento, cuya generación y apropiación ha devenido en asunto de la
mayor importancia estratégica. El perfil mismo de nuestra cultura está definido por el
producto de la ciencia y la técnica.
La investigación científica es parte integral del sistema productivo.
La capacidad de generar conocimiento es considerada como esencial, tanto para
producir innovaciones como para aprovechar cabalmente el conocimiento universal, de ahí
que el fortalecimiento de los sistemas de ciencia y tecnología adquiera un papel
fundamental en las políticas de desarrollo.
La evolución actual de las universidades mexicanas les permite ser un
factor constante de promoción y estimulación de la revolución científico-técnica.
Esta realidad las ha convertido en muchos casos en motor impulsor de transformaciones en
su radio de acción y en determinadas áreas de la ciencia y de la innovación
tecnológica. En las universidades, la actividad de ciencia y tecnología tiene como
misión fundamental contribuir al desarrollo económico-social de la nación, mediante la
aplicación y generalización de sus resultados. La transferencia de tecnología de la
universidad a la industria es un fenómeno complejo, teniendo como prerrequisito que la
universidad cuente con un sólido equipo multidisciplinario de investigadores con nivel
competitivo.1 El modelo de educación superior
mexicana tiene en la investigación científica una de sus actividades sustantivas. El
avance sostenido de las investigaciones en las universidades, la formación de doctores
con mayor experiencia, así como el liderazgo que van alcanzando, hacen que se defina
dentro de las estrategias de la educación superior, el desarrollo de la vinculación
docencia-investigación-producción. Para lograr esta integración, entre otros aspectos
importantes, se destaca la creación de formas flexibles de gestión y organización que
permiten cerrar el sistema que, por sus características, en muchos casos han logrado
vincular activamente a la universidad con su entorno productivo; así, fueron creadas las
Unidades de Desarrollo Tecnológico (UDT), tanto en la universidad como en la empresa.
Esta estructura tiene en su concepción el objetivo de acercar, vincular y dar
participación a los productores en el proceso de llevar los resultados de las
investigaciones universitarias a la producción, desarrollar el posgrado y aumentar y
mejorar la formación del estudiante de la licenciatura. En el este trabajo, nos
proponemos el estudio del papel desempeñado, las perspectivas y el análisis de las
posibles estrategias a desarrollar en las unidades de desarrollo tecnológico de los
institutos de educación superior, en su papel como interfaces entre las universidades y
el sector productivo.
Planteamiento del problema
Tanto en la bibliografía consultada, como en el balance realizado después de más de
dos décadas de funcionamiento de las UDT, se han podido identificar, por grupos de
expertos, las siguientes fortalezas:
l. La infraestructura con que cuentan.
2. Mejor preparación del claustro de profesores-investigadores.
3. Avances en la formación integral de los estudiantes en estas
entidades.
4. Posibilidades de utilizar a los estudiantes en acciones de
prácticas profesionales y transferencia de tecnología en los diferentes dimensiones y
unidades productivas.
5. Potencial de las unidades de desarrollo para el trabajo
interdisciplinario.
6. Posibilidad de desarrollar acciones de capacitación y de
vinculación en el sector de la producción y los servicios.
7. La experiencia acumulada en el trabajo interdisciplinario.
8. Conocimiento de los resultados de los estudios realizados en el polo
científico de humanidades, en el sector de ciencia y tecnología, a disposición de las
unidades de investigación.
9. La existencia de una metodología para elaborar y desarrollar planes
de capacitación a cuadros del Estado y del sector de la producción y los servicios.
Estas fortalezas ponen de manifiesto a las unidades de desarrollo como
una forma cualitativamente superior de colaboración entre los institutos de educación
superior y las empresas.
Este análisis tiene su base fundamental en el desarrollo que alcanza
el estudiante en sus hábitos y habilidades y una mejor preparación como profesional en
ciernes, a partir de todas las posibilidades para su inserción en el entorno donde se
desarrolla. El aspecto principal ahora es conocer si esas fortalezas están
suficientemente utilizadas. El primer aspecto que se pone de manifiesto está en el
enfoque parcial que recibe el concepto de la integración
docencia-investigación-producción, dado por muchos autores donde los aspectos de la
producción y la investigación no tienen una incidencia equivalente dentro de esta
triada. Autores como Fernández Viña (et al)2
al abordar estos aspectos del perfeccionamiento de la vinculación
docencia-investigación-producción estudian en detalle y con profundidad todo lo
relacionado con el componente docente; sin embargo, no es así con los otros dos
elementos. Similar situación se encuentra en otros trabajos publicados y no publicados
sobre la temática.3 En el documento
"Opciones de vinculación de las universidades y centros de investigación con la
industria", aprobado por el Consejo Consultivo de Ciencias de la Presidencia de la
República, se señala la falta de un adecuado balance entre las tres actividades más
importantes: la formación del profesional, la investigación científica y la formación
posgraduada.4 Esta conclusión refuerza lo
observado en la bibliografía consultada donde se prioriza el análisis dirigido a
potenciar todo lo relacionado con la docencia.5, 7
El peso del trabajo científico en las Instituciones de Educación
Superior (IES) ha crecido de forma sostenida, obteniéndose resultados de alto nivel,
algunos competitivos internacionalmente. En este desarrollo no han estado ausentes los
estudiantes, que forman parte del potencial científico de las universidades, permitiendo
así, la renovación constante de este potencial. La existencia de grupos y áreas que
trabajan empleando las técnicas más modernas, permiten desarrollar investigaciones que
se expresan en resultados relevantes y competitivos a nivel mundial, con la participación
de los estudiantes de mayor rendimiento académico en estas áreas de excelencia. El
producto de esta vinculación es el cambio de los paradigmas y concepciones de los
estudiantes y de los propios profesores. Esta acción más tutorial de los profesores e
investigadores a grupos más reducidos de posgraduados sobresalientes permite un mayor
compromiso entre ambos, reflejándose en una mejor formación y desarrollo de los
estudiantes. Un estudio de caso que confirma lo anterior lo encontramos en los institutos
y laboratorios que desarrollan sus investigaciones en la tecnología. Estos estudiantes
vinculados a los laboratorios y centros de investigación, entrevistados sobre su trabajo,
coinciden en señalar que:
Poseen un plan de trabajo detallado por etapa.
Son controlados periódicamente por su tutor en muchos casos y,
en dependencia de sus posibilidades científicas, están trabajando para su formación y
posteriormente su posgrado.
Su currículum está ajustado a las perspectivas de su
desarrollo científico futuro.
Participan en las actividades científicas interdisciplinarias.
No obstante, esta situación de liderazgo científico de los
estudiantes y de las radicales transformaciones en la producción, no se ha
producido una transformación equivalente en las UDT.
Tratando de conocer las posibilidades de lograr un cambio en esta
situación existente en las UDT, se realizó por grupos de expertos la identificación de
las principales oportunidades para:
1. Tener acceso al banco de problemas del entorno.
2. Disponibilidad de tecnología en los institutos para su
transferencia.
3. La descentralización y flexibilidad de las IES en la ejecución de
planes de estudio y programas.
4. La demanda de planes de capacitación en las ramas de la producción
y los servicios.
5. El inicio de la recuperación económica del país.
6. Diversificación de las formas organizativas de gestión y de
producción.
7. Apertura del paradigma científico.
8. Diversificación y alternativas de financiamiento.
9. Sistema de Innovación Tecnológica (SIT), gerencia por proyectos.
10. Reactivación estratégica de la vinculación.
11. Papel de las ciencias sociales en la actividad tecnológica.
La UDT es y será una fortaleza de las universidades, enclavadas dentro
de las empresas; para que su acción rinda los frutos esperados dentro de ésta como una
verdadera interface de transferencia, es necesario un cambio total de los paradigmas
existentes. Es por ello que se debe operar un cambio cualitativo y cuantitativo en el
desarrollo de la triada docencia-investigación-producción, reforzándose el equilibrio
entre ellas mediante el conocimiento por parte de los estudiantes y profesores, a través
de la vinculación más directa y la divulgación de los principales resultados de las
investigaciones promisorias que se realizan en los laboratorios del centro. El
establecimiento de un mayor reconocimiento y valoración del trabajo que ejecutan los
alumnos en sus prácticas de vinculación, encargados de evaluar en el campo los
resultados en fase de evaluación a mayor escala, y pasar a una concepción mas tutorial y
participativa de la UDT en la solución de los principales problemas productivos de la
empresa.
Desarrollo del objeto de estudio
Estos no son todos los aspectos que apoyarán el trabajo de la UDT como elemento clave
en la gestión tecnológica. Existe un cuello de botella actualmente entre la universidad
y la empresa, éste se expresa en la falta de identificación adecuada del sistema de
enlace entre el mundo científico y el mundo empresarial. Está claro que solucionando las
imperfecciones existentes en la UDT contribuiremos a eliminarlo. La sola puesta en
contacto del investigador con la empresa es insuficiente para llevar a cabo la
transferencia de tecnología, es por tanto necesario preparar, entrenar y aglutinar las
fuerzas técnicas que representan los profesores y estudiantes de las UDT. Un imperativo
del trabajo, para lograr que las unidades de desarrollo participen activamente en la
gestión tecnológica, es:
a). Se logren resultados acabados desde la perspectiva del cliente.
b). La relación con el cliente (empresa-universidad) sea la gestora de
las soluciones a los problemas de la producción.
c). La existencia de una cultura de resultados.
d). No cejar por las partes hasta la satisfacción de las necesidades
reales, expresadas en producción, nuevos productos, bajos costos, mayor productividad,
etc.
e). La relación empresa-UDT de las IES tiene que producir en la
universidad la vinculación de ésta con los problemas socioeconómicos del entorno de la
empresa, siendo la UDT el lazo de transmisión de estos problemas y el gestor de sus
soluciones.
f). El liderazgo científico en sus principales líneas de
investigación y desarrollo. Se entiende por liderazgo no sólo el reconocimiento social,
sino por la transferencia a la empresa de los resultados, productos y tecnologías de alto
nivel. Este liderazgo también se expresará en el desarrollo científico de los
estudiantes, en el mejoramiento de sus conocimientos y preparación y formación como
profesional.
g). La utilización del trabajo científico estudiantil. Reconocer en
el estudiante sus potencialidades reales para la transferencia activa de los resultados y
una vía más para desarrollar su creatividad iniciativa e independencia. Para lograr
esto, se necesita un trabajo tutorial mayor de los profesores con los estudiantes.
Según Esteva Maraboto; la capacidad de innovar y la creatividad toman
una importancia destacable en este nuevo paradigma, por lo que la creación de hábitos
científicos y una actitud investigativa en el estudiante, a partir de su participación,
será una tendencia importante.6 Por supuesto, los
profesores tienen que tener también estos hábitos y habilidades a partir de su propia
experiencia de investigación.
Conclusiones
Las unidades de desarrollo tecnológico son un excelente lugar para que el estudiante
en grupo colegiado participe y sea parte del proceso de generación de ideas, condición
importante para la formación de un talento innovador en los futuros profesionales. La
participación de los profesionales de la producción como profesores adjuntos, tutores de
los trabajos del curso, etcétera, es un elemento importante a tener en cuenta dentro de
la labor de las unidades de desarrollo tecnológico.
Para lograr la consolidación de la Unidad, es muy importante que
mantenga entre sus principales actividades y objetivos la identificación, mediante
diagnósticos, de la definición de las debilidades y fortalezas de las empresas y la
elaboración de su plan de acción para darle solución a sus necesidades de desarrollo.
La creación de un grupo de gestión tecnológica en la universidad le permitirá a la
empresa tener acceso a la información más actualizada. Este servicio permanente en la
universidad, ayuda al liderazgo de la unidad de desarrollo tecnológico, para ello es
necesario:
Formación de grupos técnicos interdisciplinarios.
Crear una base de datos tecnológica interactiva.
Fortalecer los mecanismos de gestión tecnológica.
Referencias bibliográficas
1.
Medellín, E. "Seminario Taller Iberoamericano de Actualización en Gestión
Tecnológica". La Habana, 20-22 de mayo de 1996. pp. 10-55. [Documento Base].
2.
Fernández Viña, F. La integración docencia-producción-investigación. Universidad
de Camagüey. Cuba, 1990. pp. 8-45.
3.
Esteva M., José Antonio. Opciones de vinculación de las universidades y centros de
investigación con la industria. Consejo Consultivo de Ciencias de la Presidencia de
la República. Gobierno de México. México, 1994. pp. 9-80.
4.
____________________. Idem.
5.
____________________. Idem.
6.
____________________. Idem.
7.
Aréchiga U., Hugo. La Investigación Científica y Tecnológica. ANUIES. México,
1995. pp. 1-30. [Temas de Hoy].
Bibliografía
ANUIES. Nuevas Tecnologías, Nuevas
Profesiones. Generalitat de Catalunya-Institut Catalá de Noves Professions-ANUIES.
México, 1995. [Col. Biblioteca de la Educación Superior].
ARÉCHIGA U., Hugo. La Investigación Científica y Tecnológica. ANUIES, No. 2.
México, 1995. [Temas de Hoy].
ARREDONDO G., Víctor Martiniano. La educación superior y su relación con el sector
productivo. Problemas de formación de recursos humanos para el desarrollo tecnológico y
alternativas de solución. SECOFI-ANUIES. México, 1992.
BANCO Mundial. Higher education the lessons of experince. World Bank. Washington,
1994.
ESTEVA M., José Antonio. Opciones de vinculación de las universidades y centros de
investigación con la industria. Consejo Consultivo de Ciencias de la Presidencia de
la República. México, 1994.
GOULD B., Giacomo. Vinculación universidad-sector productivo. Una Reflexión Sobre la
Planeación y Operación de Programas de Vinculación. ANUIES. México, 1997. [Col.
Biblioteca de la Educación Superior].
MARTÍN Sabina, Elvira. "Retos actuales para la gestión y el financiamiento
de la educación superior", en Revista Cubana de Educación Superior, núm.
2/1999.
MEDELLÍN, E. Transferencia de tecnología de la universidad al sector productivo. IBERGECYT.
La Habana, Mayo de 1996.
MEDELLÍN, E. "Seminario Iberoamericano de Actualización en Gestión
Tecnológica". La Habana, 20-22 de mayo de 1996.
PALLÁN F., Carlos y Ávila G. Gerardo. Estrategias para el impulso de la vinculación
universidad-empresa. ANUIES. México, 1997. [Colección Biblioteca de la Educación
Superior].
PALLÁN F., Carlos y Van der Donckt, Pierre. Evaluación de la calidad y gestión del
cambio. OUI-ANUIES-Universidad de Guanajuato. México, 1995. [Col. Biblioteca de la
Educación Superior].
SÁNCHEZ M., Dolores; Claffey, J1oan; Castañeda, Margarita. Vinculación entre los
sectores académico y productivo en México y Estados Unidos. México, 1996. [Col.
Biblioteca de la Educación Superior].
SANTOYO Muñoz, César. Formación académica en una sociedad tecnológica (Antología).
ISIDM. Guadalajara, México, 1995.
SANTOYO M., César y Michel del Toro Imelda. Gestión Pedagógica (Antología).
Programa Interinstitucional del Doctorado en Educación. Universidad La Salle.
Guadalajara, Febrero de 2000.
SEP. Ciencia. Conocimiento para todos. Proyecto 2061, de la American Association
for the Advancement of Scince. Secretaría de Educación Pública-Biblioteca del
Normalista. México, 1997.
UNESCO. Documento de política para el cambio y el desarrollo de la educación superior.
ED-94WS/30, UNESCO. París, 1995.
UNESCO. Declaración mundial sobre educación superior en el siglo XXI. Visión y
Acción. París, 1998.