Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación

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Guadalajara, México - Septiembre de 2000

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Alternativas para el desarrollo académico de los posgrados

Víctor M. Rosario Muñoz*

* Doctor en Educación Superior. Asesor de la Unidad 141, Guadalajara, de la Universidad Pedagógica Nacional. Profesor-investigador del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), de la Universidad de Guadalajara (UDG).

En 1991, formulé algunas reflexiones en torno a algunos factores importantes para el fortalecimiento académico de los posgrados. En aquella ocasión los resultados que se compartieron fueron producto de un proceso de reestructuración curricular del programa de maestría en madera, celulosa y papel del Instituto de Madera, Celulosa y Papel (IMCyP) de la Universidad de Guadalajara, proceso que permitió que el programa fuera nuevamente admitido en el padrón de excelencia del CONACYT, con el nombre de maestría en Ciencias en Celulosa y Papel.(1)

Lo valioso de esta experiencia lo representó la estrategia metodológica que permitió, inclusive, el cambio estructural del Instituto, se desarrolló con el involucramiento total de directivos, investigadores y docentes a través de seminarios-talleres y talleres vivenciales, lo que significó la construcción de valores en torno al trabajo académico como fueron: el sentido de pertenencia al nuevo programa; la conformación de equipos de investigación; la generación de líneas de investigación a partir de los nuevos ejes curriculares de la maestría; la vinculación docencia, investigación y servicios; el trabajo colegiado como mediación para el pensar y hacer del investigador, entre otros.

En el período que va de 1992 a 1999, he coordinado equipos de trabajo para el diseño y reestructuración curricular de programas de licenciatura, diplomados y maestrías en la Universidad Pedagógica Nacional y Universidad de Guadalajara, más que como experto, sí como coordinador de procesos mediante la metodología derivada de la investigación-acción, con la inclusión de los actores institucionales internos y con actores externos (egresados, empleadores, representantes de sectores sociales y productivos).

Por lo anterior, la recuperación y sistematización de las experiencias en torno a procesos curriculares en el nivel del posgrado, es una tarea que permite teorizar la práctica y socializar procesos y productos que aporten para el diseño de nuevas intervenciones.

En el caso específico, la experiencia evaluativa en el IMCyP pretende evidenciar que las acciones académicas para la formación de recursos humanos de alta calidad se ubican en el nivel de la innovación,(2) cuando el campo de lo educativo, como objeto de estudio, se analiza con la participación de los profesores investigadores. Este proceso debe considerar, entre otros: a). La historia profesional de los actores; b). La diversidad de sus prácticas académicas; c). Su formación académica; d). Sus costumbres, valores y concepciones.

Lo anterior en el contexto del trabajo colegiado, expresado en espacios de intercambio de experiencias, sistematización y confrontación para la transformación de concepciones y prácticas del personal académico.

Las transformaciones educativas y de las estructuras académicas de las instituciones no se logran rápidamente, son producto de procesos y dinámicas que de manera ascendente intervienen en el quehacer de los sujetos y de las formas reales de organización de la institución.

En este sentido, se conceptualiza a la realidad educativa como dinámica, histórica, cambiante y compleja, por lo que los procesos de evaluación institucional son la oportunidad para que los actores teoricen sus procesos y productos académicos. Es así como el desarrollo académico de los posgrados exige, de las Instituciones de Educación Superior (IES), una evaluación permanente que rompa con el estatismo de sus funciones sustantivas, así como los argumentos referidos a que lo que se ha instituido durante años, no es posible cambiarlo; o expresiones en el sentido de que las organizaciones verticales no permiten llevar procesos de transformación en las dependencias, o algunas descripciones respecto a que la implementación de prácticas diferentes sucumben con las prácticas hegemónicas de carácter normativo.

Estas y otras ideas se escuchan en los espacios académicos y han alimentado las resistencias de los actores, el rezago en la formación y actualización del personal académico y, muchas veces, la ausencia de una productividad real y permanente en los ámbitos científico-tecnológico y de las ciencias humanas.

La innovación educativa implica, fundamentalmente, la ruptura de estructuras académico-administrativas anquilosadas, el cambio de actitud de los actores y, sobre todo, la exigencia de elevar la calidad académica de los posgrados.

Algunos criterios para el desarrollo académico son:

  1. La sistematización de las prácticas institucionales.

  2. La vinculación docencia-investigación.

  3. La evaluación y el seguimiento de los posgrados.

  4. La investigación desarrollada por equipos inter y multidisciplinarios, así como interinstituciones.

  5. La vinculación del quehacer académico de los profesores-investigadores con el sector productivo.

  6. La incorporación de los estudiantes de posgrado en los proyectos de investigación y su vinculación con los sectores del mundo de trabajo.

  7. El trabajo colegiado.

 

1). La sistematización de las prácticas institucionales

La sistematización es el proceso mediante el cual se articulan las experiencias institucionales, expresándose conceptualmente de acuerdo con la lógica presente en la práctica académica; es decir, como se observa y se vive en el quehacer educativo cotidiano.

El proceso de sistematizar, como acto de construcción de conocimiento, lo lleva a cabo el personal académico de la institución participante en estos procesos, convirtiéndose en una operación que se genera desde dentro. Las acciones se desarrollan en espacios intensos de intercambio y confrontación de ideas, concepciones, experiencias y expectativas, a través de talleres vivenciales.

La sistematización implica reconstrucción, análisis, interpretación y transformación de una realidad institucional concreta.

La reconstrucción de las prácticas institucionales identifica y describe, entre otros: las relaciones sociales que se generan y caracterizan en la dependencia, las contradicciones, los deberes y acciones de los actores (autoridades, personal académico, estudiantes y auxiliares) las actividades que desarrollan los participantes en forma grupal e individual, el rol de los actores, los productos académicos, los conflictos, crisis, angustias, las lógicas de producción, las interacciones sujeto-sujeto, sujeto-grupo, subgrupo-subgrupo, etcétera.(3)

El análisis de las prácticas institucionales permite la identificación de los hechos, procesos y productos que caracterizan a la dependencia en el espacio y en el tiempo en el que se lleva a cabo la intervención. Se observa la génesis de los problemas, los obstáculos, ausencias, debilidades y problemáticas presentes en la práctica y las potencialidades así como las oportunidades para su desarrollo.

El análisis e interpretación de las prácticas institucionales, permite reconocer sus componentes (contenidos) para promover nuevas prácticas. Para ello se señalan los ejes temáticos que vertebran las prácticas de la dependencia, las constantes observadas, las ausencias, así como la visión totalizadora de las funciones sustantivas de la institución, las cuales se jerarquizan constituyéndose en líneas de trabajo prioritarias para el desarrollo académico.

La interpretación se realiza de manera grupal, contextualizada en el conocimiento e impacto interno y externo de los procesos y productos que genera la dependencia universitaria. Algunas consecuencias de este momento son: la necesidad de una reorganización académica integral, el análisis del campo profesional, la evaluación de los productos de formación de los estudiantes y el seguimiento de los egresados, la incorporación de sabáticos, de profesores investigadores en la industria o de los profesionales industriales a la institución, entre otros.

En síntesis, los profesores en esta etapa construyen el valor de la anticipación es decir, la posibilidad de establecer políticas, estrategias y proyectos en un plan de desarrollo académico que dinamice y oriente críticamente el quehacer educativo de las instituciones.

 

2). La vinculación docencia-investigación

Las actividades sustantivas de docencia e investigación son espacios para la producción y recreación de conocimientos. Son actividades que históricamente se han desarrollado desvinculadas entre sí; se ha avanzado poco en la integración de los dos procesos académicos.

Algunas preguntas que surgen en este punto son: ¿cómo desarrollar la vinculación docencia-investigación?, ¿desde dónde acceder a su construcción?, ¿quién debe realizar y en qué aspectos, la vinculación docencia-investigación?

Algunas ideas que apoyan la construcción de esta relación son:

  1. Una primera aproximación la representan los ejes curriculares que conforman los planes de estudio. "El eje curricular es el espacio que articula los campos del conocimiento en el plan de estudios y en el que se precisan áreas disciplinares, mismas que relacionadas con los otros ejes en un marco de interdisciplinariedad, concretan la formación que el participante obtendrá al concluir su proceso. Las líneas y proyectos de investigación que se derivan de cada eje curricular, aportan al campo del conocimiento del eje, generándose nuevas explicaciones teóricas sobre algún fenómeno en cuestión".

  2. Proyectos de investigación generados a partir del análisis de los contenidos de aprendizaje por parte de estudiantes y profesores. La docencia como práctica social, histórica, interactiva e irrepetible se construye por sujetos concretos que ponen en juego sus conocimientos, creencias, sentimientos y prácticas, desarrollándose un quehacer cotidiano, desde nuestra óptica, centrado en el aprendizaje más que en la enseñanza, en los procesos más que en los productos, en las mediaciones más que en el privilegio del discurso hablado por el profesor. En efecto, la docencia propicia la creatividad de los actores, que se expresa en los estudiantes, mediante la formulación de preguntas, en la capacidad de pensar e indagar la realidad, así como de proponer objetos de estudio. Los espacios de formación como los trabajos en el laboratorio, el seguimiento de algún proyecto de investigación, las estancias en la industria, los talleres-seminarios, son situaciones de aprendizaje de intensas relaciones e intercambio de contenidos de formación entre estudiante y profesor, convirtiéndose la docencia en generadora de objetos de investigación.

 

3). La evaluación y el seguimiento de los posgrados

La evaluación como proceso participativo para la toma de decisiones permite observar en la práctica los procesos, productos y proyectos que se crean a través de la instrumentación de los programas de intervención que sustentan el trabajo académico. Esto permite que los actores identifiquen las problemáticas educativas derivadas de la operación del currículum del posgrado, así como la posibilidad de replantear y fortalecer las líneas de trabajo de la institución. Es importante explicitar una concepción ampliada de la evaluación como proceso cualitativo y cuantitativo, que se apoya en métodos y técnicas de las diversas ciencias sociales y que su intencionalidad se ubica en tomar decisiones en el momento mismo que se requiera, por lo que la autonomía relativa de los equipos académicos es fundamental.

 

4). La investigación desarrollada por equipos inter y multidisciplinarios, así como interinstitucionales

Una de las políticas para el desarrollo de los posgrados es la formación de recursos humanos a través de la investigación. Para este propósito es fundamental la creación y fortalecimiento de equipos de investigación que analicen colegiadamente problemas, avances y resultados de los proyectos institucionales. Se pretende romper con la individualización del quehacer académico, priorizando además la realización de proyectos multidisciplinarios con la participación de instituciones nacionales y extranjeras. Este es un problema de carácter estructural en las instituciones de educación superior, evidenciado por el énfasis en la docencia, la masificación de los posgrados, principalmente las maestrías, la diversidad de concepciones sobre la investigación de los profesores que participan en los programas, la ausencia de condiciones materiales para iniciar acciones de transformación, la politización de las actividades académicas, entre otros. Es necesario, por lo tanto, fortalecer la relación entre investigación y cuerpos académicos del posgrado.

 

5). La vinculación del quehacer académico de los profesores investigadores con el sector productivo

La vinculación se puede establecer mediante el desarrollo de proyectos de investigación conjuntos con una temporalidad suficiente (6 a 18 meses), que involucre estancias de los profesores investigadores en la industria o en los espacios de intervención. Por otra parte, el desarrollo de actividades tales como seminarios, conferencias, talleres, etc., representa la oportunidad para el trabajo colectivo con responsables de los diferentes sectores, mediante un puente entre la producción académica de los profesores investigadores y las líneas de trabajo de interés mutuo.

 

6). La incorporación de los estudiantes de posgrado en los proyectos de investigación y su vinculación con las problemáticas del mundo de trabajo

Los convenios de intercambio académico entre las IES y los diversos sectores productivo sociales, deben buscar preferentemente la formación de recursos humanos bajo una concepción global, que coadyuve al cumplimiento de los perfiles para la innovación tecnológica y científica a través de la vinculación como estrategia.

Los estudiantes de posgrado fortalecerán sus capacidades si su formación considera el análisis de contenidos de aprendizaje generados en la industria, y desde los procesos de docencia e investigación. En este sentido se opta por el manejo de los objetos de estudio del mundo productivo, de la realidad ocupacional en los procesos de enseñanza-aprendizaje derivados del currículum del posgrado, así como a través de estancias temporales de los estudiantes en el sector productivo.

 

7). El trabajo colegiado

Se conceptualiza al trabajo colegiado como "el espacio de análisis crítico y reflexivo de información, en donde se procesan y discuten objetivos, políticas, estrategias, directrices generales relativas a la investigación científica y a las actividades de docencia".(4)

Esta tarea se enmarca en la dinámica que generan los cuerpos colegiados que forman parte de las estructuras académicas de las instituciones, que son fundamentales, por su carácter interdisciplinario, para la consolidación de nuevos proyectos educativos, la transformación del quehacer académico y el fortalecimiento de una cultura participativa de los profesores investigadores y de su compromiso académico hacia la sociedad y su propia comunidad institucional.

 

La vinculación posgrado-investigación-mercado laboral

Los cambios socioeconómicos, que en los últimos años ha experimentado el País, se han traducido en un impulso a la competitividad del sector productivo en el contexto de la globalidad de las economías y de la formación de mano de obra calificada. Ello ha pautado a las IES, en cuanto al diseño y elaboración de planes de desarrollo académico, como una prioridad para el acceso a los procesos de modernización de sus estructuras académicas y funciones sustantivas. Para esto se sugiere la formación de cuadros científicos y tecnológicos con estudios de posgrado que sustenten su preparación en la investigación y en la vinculación con el sector productivo.

La velocidad de los cambios científico-tecnológicos requiere de la formación y fortalecimiento de equipos creativos, con la capacidad de generar innovaciones y liderazgo en los procesos de gestión y coordinación de proyectos, que se adapten y anticipen, en lo posible, a las necesidades sociales. En consecuencia, los posgrados cobran relevancia para la modernización del País.

Es innegable que las instituciones educativas están obligadas a formar recursos humanos de alto nivel y que los problemas de la producción deben abordarse e incorporarse en los contenidos de aprendizaje de los currícula del posgrado. Caben algunas reflexiones: ¿Cómo debe manejarse curricularmente la vinculación posgrado-producción?, ¿en qué actividades de aprendizaje deben integrarse los contenidos de vinculación?, ¿cómo fortalecer los equipos de profesores investigadores y promover su vinculación con el mundo del trabajo.

El perfil para la formación de los recursos humanos exige que los contenidos curriculares de los posgrados deben:

  1. Garantizar un formación básica sólida, que permita estudiar sistemáticamente los paradigmas vigentes y la lógica interna de cada disciplina, resaltando las insuficiencias conceptuales y las posibilidades de investigación, con el objetivo de lograr una amplia cultura científica.

  2. Desarrollar la capacidad para plantear y resolver problemas, a través de la investigación original de alto nivel, por lo que el conocimiento de las estrategias es fundamental.

  3. Dotar al educando de una alta eficiencia técnica y capacidad para crear y asimilar nuevas tecnologías.

  4. Establecer un sentido de responsabilidad social para que el egresado se convierta en líder del proceso de innovación".(5)

Lo anterior implica propiciar en los estudiantes una actitud crítica para innovar, capacidad de investigación básica y experimental, comprensión de los problemas de la industria para generar acciones tendientes a su solución, habilidades para el trabajo interdisciplinario, manejo de diversos procesos comunicacionales, capacidad para la transferencia tecnológica hacia y desde la industria, aptitud para analizar y evaluar sistemas productivos y plantear estrategias de desarrollo, así como para la formación de recursos humanos.

Finalmente, el desarrollo académico en los posgrados implica iniciar procesos para desestructurar prácticas académicas que no permiten la renovación de los sistemas académicos mucho menos el cambio de actitud de los actores o sujetos institucionales. Es el momento para propiciar el rompimiento de estos esquemas.

 

Notas

1. Víctor M. Rosario Muñoz, José Turrado Saucedo y Francisco Fuentes Talavera. La formación de recursos humanos para la industria de la celulosa y papel. Una experiencia de evaluación institucional. Universidad de Guadalajara, 1992. pp. 57-64.

2. Se asume implícitamente que "toda innovación comporta tanto tecnología como una práctica institucional y personal a la vez que es un proyecto social de cambio, ideológico cultural y políticamente definido y legitimado..." "...la innovación es un fenómeno de intervención sobre la realidad y por lo tanto exigirá procedimientos, métodos y estrategias, institucionales y personales, que posibiliten su ocurrencia". "...la innovación no debe reducirse a un conjunto ordenado y sistemático de prescripciones, pero tampoco puede ser una cuestión dejada al azar, a la improvisación o a la espontánea ocurrencia de acontecimientos..." "A todo ello hay que integrar el propio contexto cultural y personal de desarrollo y el político e ideológico de su justificación y legitimación, si no difícilmente podremos comprender y explicar la innovación". José Tejada Fernández. Los agentes de la innovación en los centros educativos. Ediciones Aljibe. Málaga, España. p. 60.

3. Víctor M. Rosario Muñoz. El método para transformar la práctica docente. Universidad de Guadalajara (2ª reimpresión). Guadalajara, México, 1998.

4. Díaz Barriga, Ángel. "Seis estudios sobre educación superior", en Cuaderno del CESU. UNAM. México, 1986. p. 77.

5. Abreu Luis f.; Garritz Andoni. "El posgrado y su relación con la producción de estudios de posgrado", en Omnia (núm. extraordinario). UNAM. México, Noviembre de 1995. p. 7.

 

Bibliografía

ABREU, Luis F.; Garritz Andoni. "El Posgrado y su relación con la producción de estudios de posgrado", en Omnia (núm. extraordinario). UNAM. México, noviembre de 1995.

DÍAZ Barriga, Ángel. "Seis estudios sobre educación superior", en Cuaderno del CESU. UNAM. México, 1986.

ROSARIO M., Víctor M.; José Turrado Saucedo y Francisco Fuentes Talavera. La formación de recursos humanos para la industria de la celulosa y papel. Una experiencia de evaluación institucional. Universidad de Guadalajara. Guadalajara, México, 1992

ROSARIO M., Víctor M. El método para transformar la práctica docente. Universidad de Guadalajara (2ª reimpresión). Guadalajara, México, 1998.

TEJADA Fernández, José. Los agentes de la innovación en los centros educativos. Ediciones Aljibe. Málaga, España, 1996.

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