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Guadalajara, México - Septiembre de 2000

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Tomás Fregoso Villaseñor:

50 años de magisterio

Sonia Ibarra Ibarra*

* Investigadora de El Colegio de Jalisco y del Instituto Superior de Investigación y Docencia para el Magisterio (ISIDM).

Tomás Fregoso Villaseñor

Este destacado preceptor jalisciense nació en Tenamaxtlán, Jalisco, el 17 de septiembre de 1850. Sus padres, J. Ángel Fregoso y Jacoba Villaseñor. Realizó sus estudios primarios en las escuelas del lugar, distinguiéndose notablemente por su dedicación. Su inclinación por ilustrar a sus condiscípulos, hizo que a los 18 años lograra su ingreso al personal docente de su pueblo natal, donde comenzó como maestro. Sin abandonar sus labores escolares, inició estudios formales para la carrera de preceptor bajo la asesoría de José Tomás Figueroa y Félix Garza y logró adquirir el título de "preceptor de primer orden" mediante examen de suficiencia. De Tenamaxtlán, ya titulado, pasó a dirigir una escuela en Autlán y posteriormente laboró en Juchitlán. Atendiendo a las reiteradas invitaciones de los vecinos, volvió a Tenamaxtlán, cuya escuela, que hoy lleva su nombre, adquirió fama regional.

Con Epigmenia Gil y Pimienta, formó una familia integrada por siete hijos: Cleotilde, Rosario, Filiberto, José Ángel, Miguel, Pablo y Ramón.

En 1889, el maestro Fregoso ante la necesidad de procurar a sus hijos una amplia formación cultural, se vio precisado a trasladarse a la ciudad de Guadalajara, aceptando un cargo docente en el Instituto de San Ignacio de Loyola, que funcionaba en una finca contigua al Templo de San Agustín. Posteriormente, el Gobierno del Estado le extendió nombramiento de Director del Departamento Escolar de la Escuela de Artes y Oficios del Estado y finalmente se dedicó por entero a la escuela "López Cotilla", que fundó en 1902 y que en poco tiempo congregó una numerosa y selecta población escolar.

Perdonando la expresión –decía don Tomás Fregoso–, mi escuela debería llamarse "Mesón Escolar" de esta ciudad, porque de los doscientos noventa alumnos que hasta hoy se han inscrito, solamente ciento veintiuno son originarios de Guadalajara; ciento dos son de distintas poblaciones de este estado y sesenta y siete son de varios estados de la República.

Los de los estados de Sonora, Sinaloa y Guerrero, varios del de Michoacán y muchos de las poblaciones de Jalisco, han venido exclusivamente a mi escuela con motivo de las referencias que han dado los que les han precedido; entre los que han venido hay varios de quince y hasta diecisiete años, con conocimientos muy deficientes, pero con ánimo de perfeccionarlos.

Esta escuela la atendió hasta 1927, cuando dejó dicho plantel en manos de sus discípulos Joaquín y José Paz Camacho.

Durante sus cincuenta años de magisterio, el maestro Fregoso guardó materiales debidamente preparados para resistir el paso de los años, con ánimo de dejar testimonio de su labor. Una colección valiosa por ser especializada y por el cuidado con que fue guardada. Un mueble especialmente diseñado, con la leyenda "Profr. T. F. 50 años de magisterio", abraza los documentos referidos: cuadernos de sus alumnos de las diversas escuelas en que laboró, con ejercicios caligráficos que dan cuenta de los contenidos y empeños de dicha materia, vinculada con el resto de disciplinas escolares especialmente con los valores, afirmando máximas como "Cuida tu honra tanto como tu vida" y "No hables de lo que no sepas". Impecables planas de exámenes con caligrafía gótica alemana e inglesa, dibujos, listas de asistencia, inventarios, estados de exámenes, diarios de clases, libros de texto, resúmenes, programas para los diversos grados, invitaciones a exámenes y documentos personales encontramos en este legado singular. De él nos comenta Armando Martínez Moya...

El archivo Tomás Fregoso es un caleidoscopio que puede ser mirado a través de diferentes y contrastantes ojos, puesto que la información contenida manifiesta múltiples referentes que constituyen un material idóneo para historiadores y todos aquellos interesados en conocer nuestra educación hoy, a través de la ventana de la vida pretérita...

A diferencia de los archivos educativos institucionales que privilegian números y recalcan logros, el del maestro Fregoso es un clásico archivo escolar que recoge con meticulosidad las evidencias escenificadas en la labor docente, los juicios y criterios del maestro y los materiales didácticos.

 
 

El gobernador Agustín Yáñez coloca la primera piedra del Centro Escolar Tomás Fregoso (1954)

El orden y la sistematización fueron muy importantes en su vida, guardó cuidadosamente diversos testimonios de su labor, misma que ejerció de 1868 a 1918. De esos 50 años de magisterio, hizo el maestro el siguiente recuento:

  • 11 años sin título y 39 con él. En Tenamaxtlán 26 años, 10 en escuela municipal, 7 en escuela particular, 1 en escuela parroquial y 8 en escuela oficial.

  • En Autlán, 3 años, 2 en escuela municipal y 1 en escuela particular. En Juchitlán, 2 años en escuela municipal. En Guadalajara 19 años, 1 en escuela oficial y 18 en escuela particular.

  • Al cumplir sus 50 años de magisterio contó con 3911 alumnos: 1583 en Tenamaxtlán, 303 en Autlán, 393 en Juchitlán y 1632 en Guadalajara. Refiere que entre sus alumnos había: 14 sacerdotes, 1 obispo y un canónigo, 8 abogados, 6 médicos, 7 profesores de instrucción primaria, 6 ingenieros, 6 militares graduados en el Colegio Militar de México, 4 dentistas, 4 contadores, 2 farmacéuticos y 73 maestros de escuela sin título.

La Colección Tomás Fregoso es un Archivo particular de la Biblioteca Pública, donado por el maestro Fregoso. La serie contiene 60 documentos, 6 libros y 282 cuadernos correspondientes a su ejercicio profesional, de fines del siglo XIX hasta los primeros años del siglo XX y puede consultarse, previa autorización, en la Sección de Fondos Especiales de dicha Biblioteca.

Los documentos atesorados por el profesor Fregoso representan una veta de inapreciable valor educativo para la historia de nuestra región y de México. Con ellos es más fácil construir lo que representó la labor titánica de la escuela pública elemental impulsada en años aciagos y luminosos, la estabilidad autoritaria del porfirismo y los tiempos precursores del estallido de la gran rebelión de principios del siglo XX.(1)

Murió el 14 de mayo de 1941. Ahora la Escuela Secundaria de Tenamaxtlán lleva su nombre, el Círculo Cultural Tenamaxtlense mantiene vivo su recuerdo y la Muestra Museográfica "Con olor a lápiz" del ISIDM en su tercer capítulo este año, dio a conocer su importante labor.

 

Notas

1. Armando Martínez Moya, en Tomás Fregoso, 50 años de magisterio, Muestra Museográfica "Con olor a lápiz" ISIDM, mayo de 2000.

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