
Evolución de la
producción escrita de los alumnos de la maestría en Ciencias de la Educación del ISIDM:
un acercamiento semiótico
María Luisa Gómez García*
I. Sobre el objeto de estudio
El tema de interés a trabajar en mi proyecto de investigación el doctorado en
Educación se originó en dos experiencias concretas: mi participación como asesora en el
Taller de desarrollo de procesos comunicativos y en el Taller de producción de textos,
ambos en la maestría en Ciencias de la Educación del Instituto Superior de
Investigación y Docencia para el Magisterio (ISIDM).
El Programa para el curso propedéutico a la maestría se desarrolló,
atendiendo a la diversidad de trayectorias académicas de los alumnos que acuden al ISIDM,
orientando al estudiante sobre el estado actual del campo de la educación,
familiarizándolo con su terminología especializada y promoviendo el desarrollo de una
serie de habilidades, 1 que si bien no son
específicas del nivel de posgrado, se podrían consolidar como herramientas útiles
durante su formación, al estar orientadas por dos principios: activación y
diferenciación. 2
En el Taller de desarrollo de procesos comunicativos que forma parte
del curso propedéutico para ingresar a la maestría, se pretendía impulsar una serie de
activaciones tales como la lectura de comprensión, la toma de apuntes a partir de
conferencias, videos, cátedras, la exposición oral y la preparación de trabajos
escritos. En el desarrollo de estas habilidades de comunicación, a partir de un diálogo
con las diversas modalidades de información con las que se encontraba el alumno, se iba
construyendo, desde el principio, un conjunto de argumentos, de ideas y de puntos de vista
propios. Se trataba de comprender lo leído, comprender lo dicho y comprender lo
escuchado, para luego de haber activado y diferenciado cada una de ellas, llegar a la
producción del texto.
Más tarde, en mayo de 1999, se integró el segundo Taller como una
nueva materia optativa en el plan de estudios de la maestría. En él se pretende dar
continuidad al trabajo desarrollado durante el Taller de desarrollo de procesos
comunicativos del curso propedéutico a la maestría. Su propósito es conformar un
espacio curricular destinado a desarrollar procesos de comunicación escrita y un mayor
sentido del rigor, la autocrítica y la calidad en la producción de textos.
Ambos Talleres son la fuente de información empírica en la que se
basa la aproximación a mi objeto de estudio, son el espacio donde se generó mi inquietud
por identificar y comprender la transformación que se opera en el desarrollo de
habilidades comunicativas y cognitivas de los alumnos del ISIDM, durante su formación en
la maestría en Ciencias de la Educación, a través del análisis de su producción
escrita. Es decir, había un preocupación por el análisis de la escritura. Me
interesaba, sobretodo, estudiar cómo se manifiesta el desarrollo de habilidades
cognitivas en el discurso argumentativo.
En relación con esto, tanto el Taller de desarrollo de procesos
comunicativos como el Taller de producción de textos académicos, pretenden impulsar la
activación y diferenciación de formas de razonamiento deductivo e inductivo y su
aplicación consciente en la resolución de problemas que requieren comprender la
aseveración, el análisis, la construcción y la evaluación de argumentos lógicos y
convincentes. Por lo que consideré de particular interés analizar lo referente a la
organización y evolución del discurso argumentativo de los alumnos que estudian la
maestría en Ciencias de la Educación del ISIDM.
Posteriormente, me di cuenta que debía tomar en cuenta en mi
descripción de cómo se operaba esa evolución del discurso, aquellos enfoques que
conciben la escritura como una práctica social, la escritura como el lugar donde se
recogen varias voces. Es decir, que era necesario considerar también la historicidad de
la producción escrita analizada.
Ello me condujo a modificar mi objeto de estudio inicial y a
interesarme por analizar la escritura de los alumnos del ISIDM que se desempeñan
profesionalmente como docentes, para comprender su manera de apropiarse de nuevos bagajes
intelectuales, su forma de dar sentido a las acciones, y la manera de conformar su
identidad docente. Lo que significó complementar con estos elementos mi estudio de lo que
sucedía con el desarrollo de sus habilidades cognitivas durante su formación en la
maestría en Ciencias de la Educación.
Para aproximarme a este nuevo objeto de estudio fue imprescindible
recuperar principios teóricos sobre la naturaleza de la vida humana cotidiana,
aplicándolos a la experiencia educativa. Así mismo, creí conveniente enfatizar la idea
original de evolución, asociándola al concepto saussureano de diacronía; es decir
estudiar la escritura como un fenómeno dinámico, en proceso de cambio.
El universo de estudio lo conforman dos tipos de textos susceptibles de
ser analizados: 1. Los trabajos de orden académico que elaboraron alumnos pertenecientes
a la Generación 1998-2000 durante el curso propedéutico de la maestría en Ciencias de
la Educación y, 2. Los textos narrativos de sus historias de vida que elaboren 5 ó 6
alumnos en el Taller de producción de textos, durante el quinto cuatrimestre de la
maestría.
II. El Enfoque teórico
Por lo que toca al enfoque teórico, debo decir que desde un principio me atrajo la
perspectiva semiótica, dado que me interesaba analizar la lengua escrita; sin embargo, mi
proceso de formación en el doctorado, me ha llevado a complementar el enfoque, al tiempo
que, tal como comenté, el objeto de estudio fue cambiando.
Así, en el trabajo de investigación inicial juzgué conveniente
sistematizar las aportaciones teóricas de la semiótica de la Escuela de París,
concretamente del modelo semiótico de A. J. Greimas, pero también las que me permitieran
analizar el discurso argumentativo, como el análisis discursivo de Teun Van Dijk.
Cuando pasó el tiempo, comprendí que trabajar con la escritura
implicaba abordar el problema desde varias dimensiones. Especialmente, si me interesaba la
escritura como una práctica social requería de un enfoque interpretativo, tal cual era
mi interés original, pero además, incorporar otros caminos.
El primero de ellos consistió en abrirme a una metodología
cualitativa fundamentada en la perspectiva fenomenológica (Alfred Schutz y Berger y
Luckmann) para la construcción de un marco filosófico general en el que se encuentran
como dimensiones fundamentales los elementos del mundo social, el mundo intersubjetivo de
la vida cotidiana, los postulados de la construcción social del conocimiento, la
primacía de la experiencia subjetiva inmediata como base del conocimiento y, sobre todo,
el interés por conocer cómo las personas experimentan e interpretan el mundo social que
construyen en interacción.
Además, la perspectiva fenomenológica concibe la realidad al
igual que la semiótica como constituida no sólo por hechos observables y externos,
sino también por significados que el sujeto construye en su interacción con los demás,
y postula que los fenómenos sociales entre ellos la educación son
simbólicos y significativos.
Resultó entonces que las coincidencias entre fenomenología y teorías
de la interpretación eran significativas y que existían interconexiones entre ellas. Fue
cuando empecé a prefigurar un paradigma que podría denominarse: "fenomenología del
sentido".
Actualmente, sigo trabajando en esta línea incorporando nuevas
lecturas de nuestros seminarios, tales como los enfoques antropológicos que
estudian al hombre desde una dimensión simbólica. Recuerdo especialmente a Clifford
Geertz con su Antropología del sentido y a Erving Goffmann con su propuesta
interaccionista simbólica.
Por otra parte, hoy día centré mi trabajo sobre el estado del
conocimiento en el área de la investigación semiótica, en el intento de establecer un
panorama de las tendencias que se han dado en el campo de la investigación semiótica
durante los últimos años.
Aquí, la semiótica es concebida como el estudio de fenómenos
sociales sujetos a cambios y reestructuraciones (Umberto Eco); es decir, desde una
perspectiva que trate la relación entre discurso y contexto, dado que en su origen mismo
la semiótica entiende que la significación presupone una relación entre lenguaje y
condición de vida en el mundo, que los significados están predeterminados por las formas
de vida. Para llegar a esta concepción fue necesario remontarnos al origen mismo de la
semiótica.
II. 1. Estado del Conocimiento
II. 1. 1. Antecedentes
La semiótica se ocupa, como lo indica la etimología del vocablo, del estudio de los
signos. En un sentido muy general, bajo este término se unifican toda una serie de
orientaciones y acercamientos al análisis de la cultura. Su dominio es vasto y en él
confluyen diversas perspectivas. Aún no se ha consolidado como una disciplina que posea
modelos teóricos unitarios.
Según afirma Xavier Gómez Robledo, 3 la palabra semiótica fue utilizada en una de sus acepciones más
antiguas en el terreno de la medicina. Semiología era el término empleado para
designar el estudio e interpretación de los signos de las enfermedades.
En el siglo XVIII, el inglés John Looke utilizó el término griego semeiotiké
como sinónimo de lo que podría estimarse como "filosofía del lenguaje"
(como la ciencia que estudia la naturaleza esencial de los signos).
Como se puede observar, la denominación de este campo de estudio ha
mantenido a lo largo de la historia una doble vertiente: Por un lado, aparece con el
nombre de semiología; por el otro, con el de semiótica. El primero será
incluido en los trabajos del lingüista ginebrino Ferdinand de Saussure (1857-1913), el
segundo, por el filósofo norteamericano Charles Sanders Peirce (1839-1914). Precisamente
a estos dos pensadores se les considera los "padres fundadores" de la semiótica
en su acepción moderna.
Ferdinand de Saussure, a partir de un enfoque lingüístico, predijo el
surgimiento de una ciencia que estudiara los signos:
"La lengua es un sistema de signos que expresan ideas y, por esa razón, es comparable con la escritura, el alfabeto de los sordomudos, los ritos simbólicos, las formas de cortesía, las señales militares, etc. Simplemente es el más importante de dichos sistemas. Así, pues, podemos concebir una ciencia que estudie la vida de los signos en el marco de la vida social; podría formar parte de la Psicología social y, por consiguiente, de la Psicología general; nosotros vamos a llamarla Semiología (del griego semeion=signo). Podría decirnos en qué consisten los signos, qué leyes los regulan. Como todavía no existe no podemos decir cómo será; no obstante, tiene derecho a existir y su lugar está determinado de antemano. La Lingüística no es más que una parte de esta ciencia general".
4Por su parte, Charles S. Peirce manifestó:
"Que yo sepa, soy un pionero, o, mejor, un explorador, en la actividad de aclarar e iniciar lo que llamo Semiótica, es decir, la doctrina de la naturaleza esencial y de las variedades fundamentales de cualquier clase posible de Semiosis. Por Semiosis entiendo una acción, una influencia que sea, o suponga, una cooperación de tres sujetos, como por ejemplo, un signo, su objeto y su interpretante, influencia tri-relativa que en ningún caso puede acabar en una acción entre parejas".
5 Después de la segunda guerra mundial se hicieron
esfuerzos para reunir y coordinar estas dos tradiciones diferentes, sobre todo en Estados
Unidos, la Unión Soviética y Francia.
En Norteamérica, la descripción de los sistemas simbólicos no
lingüísticos (los gestos, la zoosemiótica) sigue habitualmente los procedimientos de la
lingüística descriptiva. En la URSS, a partir de la década del sesenta se desarrolló
una intensa actividad semiótica bajo el influjo de la cibernética y de la teoría de la
información.
En Francia, por impulso de Claude Lévi-Strauss, R. Barthes y A. J.
Greimas, la semiología se orientó sobre todo hacia el estudio de las formas sociales que
funciona "a la manera de un lenguaje" (sistemas de parentesco, mitos, moda,
etc.) y hacia el estudio del lenguaje literario. En 1969 se conforma la Asociación
Internacional de Semiótica, con la Revista Semiótica como órgano de difusión. A
partir de este momento, los estudiosos convienen emplear este término y abandonar el de
semiología.
En 1976 fue fundada la Semiotic Society of America. Es una sociedad de
profesionistas de múltiples disciplinas que tienen en común el interés por estudiar los
signos y los sistemas de signos. Así, vinculan el enfoque semiótico con las bellas
artes, la crítica literaria, lingüística, comunicación, pedagogía, filosofía,
matemáticas, derecho, ciencias humanas y sociales y disciplinas tecnológicas. Sus
órganos de difusión son The American Journal of Semiotics y Semiotic Scene.
La sede está en la Universidad Estatal de Kent, en Ohio.
En 1987 se fundó la Nordic Association for Semiotic Studies que retoma
las aportaciones de Hjelmslev, Bröndal y Malmberg. Esta asociación es dirigida por el
Departamento de Cultura Semiótica de la Universidad de Lund en Suecia.
II. 1. 2. El dominio de la semiótica
La dificultad de exponer el estado actual del conocimiento, obedece al carácter
extensivo de la materia: todo es signo y, en consecuencia, todo puede someterse a un
análisis semiológico. De hecho, actualmente no existe una sola teoría semiótica, sino
que son diversas las escuelas que la representan y cada una define su objeto de estudio y
cómo se puede comprender y explicar.
En esas condiciones, se hace evidente lo complicado que es tratar de
dibujar un panorama de lo que actualmente abarca la semiótica. En realidad, no hay
coincidencia en lo que respecta a su dominio: algunos la consideran como el estudio de los
sistemas de comunicación por medio de señales no lingüísticas (la señalización vial,
el alfabeto de los sordomudos, las insignias).
Otros, como Roland Barthes y Umberto Eco estudian también como formas
de comunicación social fenómenos culturales (el arte, los ritos, los comportamientos,
las ceremonias, la moda, los juegos, las fiestas, etc.).
Al respecto, Umberto Eco afirma:
"(...) muchas zonas de investigación pueden considerarse hoy dentro del dominio semiótico, ya sea porque se refieran a los procesos más aparentemente naturales o porque llegan a estudiar procesos comúnmente adscritos a la zona de los fenómenos culturales complejos".
6Ante esta diversidad de centros de interés, es necesario reconocer dos tipos de límites:
7 límites políticos y límites naturales."... si en los años sesenta se podía pensar en vincular los miembros desperdigados de muchas investigaciones semióticas para intentar una summa, hoy en día su área se ha extendido tanto que (mezclándose con la de diversas ciencias cognitivas) cualquier sistematización nueva resultaría precipitada. Estamos ante una galaxia en expansión, y no ante un sistema planetario cuyas ecuaciones fundamentales se puedan dar. Lo cual me parece una señal de éxito y de salud: la interrogación sobre la semiosis se ha vuelto central en muchísimas disciplinas, incluso por parte de los que no pensaban, o no sabían, o incluso no querían hacer semiótica".
9 Pareciera que hoy, tanto los límites políticos
como los límites naturales se han borrado.
De tal manera que encontramos que otras disciplinas, traspasando los
límites políticos, han desarrollado investigación sobre temas que la semiótica
reconoce como propios, tal es el caso de la antropología cultural, la antropología del
sentido o el interaccionismo simbólico, por ejemplo.
Igualmente, se han establecido sistemas de cooperación, se han
retomado y compartido principios y categorías propios de las semiótica. Es lo que hacen
actualmente las sociedades y los centros de investigación que promueven la investigación
y la discusión interdisciplinaria en los campos de las ciencias cognitivas, psicología,
psicolingüística, filosofía e inteligencia artificial, tratando de establecer
relaciones con la tradición semiótica.
Finalmente, se han rebasado también los límites naturales, aquellos
que la semiótica no podía traspasar: se ha hecho extensiva al estudio de los fenómenos
culturales.
En conclusión, en los inicios del año 2000 y a casi cien años de las
predicciones hechas por Saussure y los trabajos pioneros de Ch. Sanders Peirce, la
semiótica es todavía un proyecto científico en construcción cuyo objetivo central
actual es dar cuenta de cómo se produce la significación en diversos objetos culturales.
Las fronteras se han diluido y ya no podemos hablar efectivamente de límites, sino de
umbrales, de entradas, de puertas abiertas a nuevos campos de investigación o a otras
áreas del conocimiento.
III. Acercamiento metodológico
Debido a la complejidad del objeto de estudio, no existe una metodología
predeterminada y asumo que habrá de construirse a lo largo de este proceso de
investigación. Por el momento, quiero reconocer como central el concepto de diacronía
introducido por Ferdinand de Saussure.
La lingüística diacrónica, describe el encadenamiento de las
transformaciones que sufre una lengua durante su evolución. La lingüística sincrónica,
por el contrario, es una lingüística descriptiva de una fase de la lengua, de un estado
del sistema, sin atender a su carácter evolutivo.
He elegido el enfoque que plantea la primera de ellas, dado que me es
útil para establecer mi recorte metodológico, pues me interesa analizar la escritura
como un hecho observado desde el punto de vista de su evolución a través del tiempo.
Ello será posible a partir de un análisis de dos aspectos: 1. El
estudio de la lógica interna del discurso mismo; 2. El estudio de las interacciones que
se dan entre el discurso y otras dimensiones de la vida del docente, como su trayectoria
de formación, su proyecto de vida y los factores situacionales e histórico-sociales que
confluyen en una representación social del "ser docente".
Los materiales de estudio:
El universo de estudio lo conformarán dos tipos de expresiones escritas:
1). Los textos académicos de los dos talleres.
2). Las narraciones de historias de vida.
De los textos académicos se tiene un total de 31 trabajos elaborados
por alumnos del Taller de desarrollo de procesos comunicativos, en el curso propedéutico
de la novena generación de la maestría en Ciencias de la Educación, 1998-2000
(elaborados en julio-agosto de 1998).
Así mismo, con base en el concepto de diacronía y para estudiar la
evolución que ha tenido la escritura de los alumnos, se hará el acopio de otros trabajos
académicos.
En el proceso de focalización se eligieron sólo los trabajos que
realizaron alumnos que participaron en el Taller del propedéutico y que, ahora, son
alumnos en el Taller de producción de textos.
A estos mismos alumnos se les pidió que elaboraran, por escrito,
narraciones de su historia de vida. Se ha seleccionado este género de producción
escrita, por su capacidad de reproducir las expresiones de la vida cotidiana, tanto
personal, como social, en una forma relevante y llena de sentido.
El interés de la narrativa como vía de conocimiento ha encontrado
recientemente aplicación en el campo educativo. Fundamentalmente se ha utilizado en dos
áreas, ambas vinculadas con la acción de "contarle algo a alguien": La primera
está referida a la enseñanza de los contenidos, en ella la narrativa se convierte en una
estructura organizativa que los maestros emplean para comunicar su conocimiento a los
alumnos y para explicarles los contenidos del programa. En la segunda área: aplicación
en la investigación educativa, se ubican tres tipos de narrativa: la narrativa en el
currículum; la narrativa en la vida de los maestros (que es el objeto de nuestro
interés); y la narrativa de los investigadores, acerca de las otras dos.10
Finalmente, se realizarán entrevistas a los alumnos que participaron
del Taller de producción de textos. Los guiones de entrevista se elaboraron para cada
persona, con la finalidad de complementar la información obtenida en las narraciones.
Cómo se realizará el análisis de los textos:
Para el análisis de la lógica interna de las narraciones, una de las opciones
metodológicas, en el dominio semiótico, es la Gramática narrativa.
El desarrollo de esta teoría estructural de la narrativa11 se dio gracias al trabajo de investigadores como
Todorov, Greimas y Bremond quienes se inspiraron tanto en Lévi-Strauss como en los
trabajos del formalista ruso Vladimir Propp. Pronto este análisis de la narrativa se
realizó en un marco semiótico más amplio dentro del cual, simultáneamente, cobró
importancia el análisis del cine y se hizo patente la creciente influencia de la
lingüística. Asimismo, Greimas y otros intentaron hacer un análisis semiótico de las
categorías narrativas descubiertas en el estudio estructural del cuento.
Este modelo semiótico permite:
Indagar el sentido de los textos analizados y describir cómo se
va conformando, desde su manifestación en la superficie del discurso hasta llegar al
nivel profundo.
Precisar cómo se organiza el texto, cuál es el esquema básico
de significación que ha de reproducirse en sus diversos niveles.
Localizar los códigos predominantes, las connotaciones, las
unidades, las prácticas discursivas dominantes, etc.
Sin embargo, dado que este modelo semiótico se sustenta en el
análisis inmanente del texto,12 deja de lado la
descripción de las relaciones que éste puede guardar con referentes externos; es decir,
no considera el análisis del contexto social que lo genera.
Por estas razones, he decidido complementar el análisis de las
narraciones y analizar los textos académicos, con otra opción metodológica: la Gramática
textual, de Teun Van Dijk.
El trabajo de Van Dijk en el terreno de la gramática del texto ha
buscado integrar varios métodos y resultados, con una orientación interdisciplinaria.
Comenzó con el estudio de propiedades semánticas de la poesía, pasó a la lingüística
y a la lingüística del texto (primero dentro del marco del estructuralismo francés y
luego dentro de la rama de la semántica generativa del paradigma de la gramática
transformacional), y luego a la semántica formal (lógica) y a la pragmática.
Este modelo de análisis "...es una base más adecuada para una
relación sistemática con otras teorías del estudio del discurso, como la estilística,
la retórica, la poética, el estudio de la narrativa, etc."13, dado que permite analizar el discurso en el contexto social
interaccional, a través de la elaboración de modelos cognoscitivos que explican su
producción y su desarrollo.
Se trata también de un estudio inmerso en el dominio semiótico, pero
en este caso, enfatiza el estudio de las relaciones de coherencia lógico-formal del
discurso, poniendo en evidencia las articulaciones que, desde el punto de vista de la
argumentación y del razonamiento, fundamentan esta coherencia.14
Se fundamenta, además, en el principio de que las propiedades del
discurso están fuertemente relacionadas con las cogniciones sociales subyacentes, puesto
que la producción del discurso tiene lugar en situaciones sociales concretas.
Notas
1.
Las habilidades no son métodos de instrucción, sino procesos complejos que utilizan los
estudiantes en la transformación de conocimientos y comprensiones con el propósito de
solucionar problemas. (Carlos M. García. Curso propedeútico, ISIDM, p. 1).
2. Se
trata de dos principios teóricos relacionados: La comprensión de la información es un
proceso de diferenciación-activación. El concepto de activación alude, en este caso, no
sólo a la cantidad de energía personal que tiene que invertir quien se forma en un
proceso de desarrollo de habilidades, sino también a que su trabajo tiene un propósito,
una intención y la búsqueda de un sentido. El concepto de diferenciación se refiere a
la necesidad de distinguir entre procesos cognitivos, tipos de lecturas, intenciones,
ideas centrales de secundarias, etc. Ambos términos fueron retomados de B. Honoré.
"La actividad formativa" en Para una teoría de la formación, Narcea,
Madrid, 1980. pp. 137-156.
3. Los
caminos de la semiótica (ortodoxos y liberales), ITESO, Revista Huella, No. 15
(2a edición). Guadalajara, 1990. p. 10.
4.
Ferdinand de Saussure. Curso de lingüística general. Ed. Nuevo Mar. México,
1982. pp. 42-43
5.
Citado por Umberto Eco en Tratado de semiótica general. Ed. Nueva Imagen/Lumen.
México, 1980. p. 45.
6.
Eco, Umberto. Tratado de semiótica general. Editorial Lumen. Barcelona. p. 32.
7.
Eco preferiría llamarlos "Umbrales" por considerarlos más bien como entradas o
puertas hacia donde puede avanzar el dominio de la Semiótica.
8.
Realizada concretamente a partir de la búsqueda en Internet.
9.
Eco, Umberto. Kant y el ornitorrinco. Editorial Lumen. Barcelona, 1999. p. 8.
10.
Gudmundsdottir, Sigrun. "La naturaleza narrativa del saber pedagógico sobre los
contenidos", en Hunter McEvan y Kieran Egan: La narrativa en la enseñanza, el
aprendizaje y la investigación. Amorrortu. [Colección Agenda Educativa].
1998. p. 55.
11.
Roland Barthes, Umberto Eco, Tzvetan Todorov (Et al) Análisis estructural del
relato. Ediciones Coyoacán. México, 1996. (Título original: Lanalyse
du récit, Communications, No. 8, Editions du Seuil).
12.
Se dice que se efectúa un análisis inmanente porque se estudian las condiciones internas
que generan el sentido del texto. (Grupo de Entrevernes, Análisis semiótico de los
textos. Ediciones Cristiandad. Huesca, Madrid, 1988).
13.
Van Dijk, Teun. Estructuras y funciones del discurso. Siglo Veintiuno
Editores. México, 1989. p. 19.
14.
En este sentido esta metodología para el análisis de los textos puede aportar también
indicadores evaluativos que quizá, más tarde, den pie a un proceso de retroalimentación
con los sujetos en una posible intervención pedagógica.
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