Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación

No.

12

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nosotros los profes

Guadalajara, México - Febrero de 2000

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La maestra Braulia

Sonia Ibarra Ibarra*

* Investigadora del Instituto Superior de Investigación y Docencia para el Magisterio (ISIDM) y de El Colegio de Jalisco.

Braulia Maciel Calatayud

En el gremio magisterial de Jalisco hay olvidos significativos, no obstante que la gran mayoría de maestros son del sexo femenino, los biógrafos han dedicado escasas líneas a las maestras. En su libro Educadores Jaliscienses, Ramón García Ruiz únicamente contempla a Aurelia Guevara en un listado de diecinueve mentores destacados de Jalisco. Gabriel García de Alba en Jalisco y sus hombres nos habla de cuatro mujeres en una lista de veinticinco profesores. Ramón Mata Torres, por su parte, en Personajes ilustres de Jalisco, considera a cuatro maestras en un listado de once profesores. Eso nos permite reflexionar en torno a que, o han escaseado las maestras destacadas, o si se han dado, su labor ha sido sumamente callada y poco valorada por los demás. Resulta significativo que ninguna maestra haya sido merecedora del máximo cargo del gremio: la Dirección de Educación en el estado. En un grupo donde predominan las mujeres, resulta difícil entender la ausencia de nombres femeninos.

Un nombre cubierto por el polvo ha sido Braulia Maciel, destacada profesora que participó activamente, sobre todo en el plano político, en una época de gran efervescencia para el magisterio jalisciense.

Braulia pertenece al grupo de docentes nacido en el siglo XIX, a quienes sorprendió la revolución en plena práctica educativa. Les tocó recibir la Escuela de la Revolución, laica, con pretensiones de obligatoriedad y gratuidad. Individuos que pudieron tener acceso a la educación, formarse como docentes y adquirir un título, lo que les aseguró rápidos ascensos, considerando el escaso número de maestros titulados y a la vez, experimentar las vicisitudes e injusticias propias de un periodo de soledad gremial. Sin embargo, el esfuerzo individual fue importante y ellos se encargaron de dibujar la imagen docente que luego Vasconcelos fijaría: una simbiosis de preceptores y revolucionarios.

Originaria de Teocuitatlán de Corona, Braulia Maciel Calatayud nació el 27 de marzo de 1886. Adquirió el título de maestra en la Escuela Normal para Profesoras, el 17 de mayo de 1909, y se desempeñó como profesora en diversas escuelas: recién titulada, en la escuela de 2a. Clase de Teocuitatlán de Corona; en 1914, en la Escuela Elemental No. 9 en Guadalajara, plantel que posteriormente fue designado con el número 25 y que estaba ubicado en la calle Antonio Rosales No. 91.

Fue víctima de la inseguridad laboral de esa etapa, pues en julio de 1919 se le otorgó, "sin haberlo pedido y debiéndolo tan sólo a envidias de compañeras que me formaron insana atmósfera",(1) un cambio de nombramiento a Encarnación de Díaz. Aunque solicitó insistentemente se le devolviera su empleo en la capital del estado, obtuvo sólo negativas.

Tras ganar la dirección de la Escuela Superior de Encarnación de Díaz, en septiembre de 1919, inexplicablemente al mes siguiente se le nombró como directora de la Escuela Elemental de dicha localidad, lo que significaba un retroceso en su movilidad profesional y Braulia lo explicó así: "el descenso de mi nombramiento de escuela Superior a Elemental, así como el de mi salida a servir en la Escuela Foránea, no lo considero como castigo, porque creo no haber dado motivo a ello".(2)

Posteriormente, en enero de 1921, obtuvo el puesto de maestra de grupo en la Escuela Elemental de Guadalajara, durante la gestión de Aurelio Ortega como director de Educación en el estado. Fue ascendida a maestra de grupo superior en 1924.

El 1º de septiembre de ese mismo año, fue nombrada maestra de grupo en la Escuela Superior No. 3 para niños de la ciudad de Guadalajara y al año siguiente se desempeñó como maestra de 1a. clase en la dirección de la Escuela Elemental No. 38. Para esa época, Diego Huízar refiere la Liga de Resistencia de Maestros de Jalisco adherida a la CROM, como primer núcleo revolucionario creada por el magisterio de la entidad, gracias a los esfuerzos de las profesoras Josefina Ortiz Mariotte, Natalia Cedano y Braulia Maciel.

Junto con Elías Medina de la Torre, escribió una Zarzuela infantil titulada "En mi Huerta", con ánimo de contribuir al "engrandecimiento y fácil inteligencia" de la Escuela de la Acción, obra impresa que ofrecieron a la Dirección de Educación a cambio de la reparación de un piano de la Escuela Normal para Señoritas, sin embargo, "por las condiciones del erario" no fue posible tal trato.

En agosto de 1926, al dar respuesta a la circular 13134 dirigida por las autoridades educativas a fin de confirmar la filiación de los maestros, Braulia en una amplia carta expresaba entre otros puntos, lo siguiente:

...Hasta donde he podido me siento libre de prejuicios religiosos y políticos y consciente de mis actos procuraré, como siempre he procurado, arrancar los errores y poner en lugar de cada uno el conocimiento respectivo; he procurado, arrancar los errores y poner en lugar de cada uno el conocimiento respectivo; he procurado poner a mis educandos en el medio de laborar por sí solos y de fortificar su voluntad, para que sepan enfrentarse a las vicisitudes de la vida, destruyendo el apocamiento propio de las almas débiles; en una palabra, creo haber cumplido y cumpliré siempre con mi deber.

En tal virtud, no pudiendo caber en mí la mentira, me manifiesto tal cual soy, para que se juzgue si he engañado a la sociedad, contraviniendo los sagrados principios de nuestra Constitución.

La autoridad, a cargo entonces de Adolfo Contreras, respondió al elocuente comunicado, con una nueva indicación: "que conteste categóricamente como pide la circular que se refiere".(3)

En su labor política fue secretaria general del Grupo de Maestras Revolucionarias (GMR), adherido a la Federación de Grupos Anticlericales y Antirreligiosos de Jalisco, dependiente de la Sección Femenil del Partido Nacional Revolucionario. Participó en la Federación de Grupos Magisteriales en 1932 y fue delegada por el GMR al Gran Congreso de Unificación Magisterial que se efectuó en Querétaro del 7 al 14 de febrero de 1937, del que surgió la Federación Mexicana de Trabajadores de la Enseñanza (FMTE).

Dirigió la Escuela Primaria Urbana No. 49, de agosto de 1939 a julio de 1949.

Laboró durante 41 años en el sistema educativo estatal, siete como maestra de grupo y 34 como directora. Una de sus normas en el servicio fue la de "procurar formar hombres fuertes levantando el ánimo de los espíritus apocados y que hubieron manifestado imposibilidad para hacer determinado trabajo y emprender determinada obra, acabando con ese complejo de inferioridad que llega a crear a los inútiles. Traté siempre de formar un criterio libre de todo prejuicio religioso para que tanto el hombre como la mujer sepan conducirse por sí solos guiándose por la razón propia logrando así ser los árbitros y únicos responsables de sus acciones".(4)

En 1950, al retirarse del servicio educativo, escribió un mensaje al profesor Francisco Rodríguez Gómez, jefe del Departamento Cultural en el estado, donde hacía un breve inventario de su labor, y algunas reflexiones en torno a la importante función del maestro en la sociedad, despidiéndose del gremio con las siguientes palabras:

¡Ciudadanos que formáis la corporación de las distintas dependencias de educación! Os ruego aceptéis mi reconocimiento por las atenciones que me habéis dispensado y sabed que me retiro pero no me alejo porque mis pensamientos más sanos y mis mejores deseos estarán siempre con vosotros que formáis parte de ese conglomerado mental en el que sin duda viven todos mis compañeros de labor que ocuparán siempre un lugar distinguido.(5)

Definitivamente, los grandes maestros "se retiran pero no se alejan", pues dejan una huella profunda que no puede pasar inadvertida a pesar de los más oficiales "olvidos".

Ninguna escuela, ni aula ni calle lleva ahora el nombre de Braulia Maciel, pero ya es tiempo que las maestras jaliscienses recuperen su lugar en la memoria colectiva.

Ojalá que en Teocuitatlán de Corona, en Encarnación de Díaz y en Guadalajara, podamos en justa reciprocidad, otorgar ese lugar distinguido al recuerdo de... la maestra Braulia.

 

Notas

1. Archivo de Instrucción Pública, maestros fuera de servicio.

2. Ídem.

3. Ídem.

4. Ídem.

5. Ídem.

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