
Célestin Freinet:Célestin Freinet nace en los Alpes Marítimos, Francia, en
1896. Estudia en la Escuela Normal y al terminar, se enrola en el ejército para
participar en la Primera Guerra Mundial. Herido en un pulmón, queda inválido pero no
acepta la pensión. En 1926, contrae matrimonio con Elise quien le acompañará y apoyará
en sus tareas y penalidades. En ese año también, publica su primer libro: La
imprenta en la escuela.
Buscando soluciones nuevas al trabajo docente, visita escuelas
anarquistas, que no le convencen. En 1924, asiste al Congreso Internacional para la Nueva
Educación. Encuentra que las propuestas no están al alcance de las escuelas públicas
pequeñas. Participa activamente en la vida sindical y es secretario pedagógico de su
Departamento.
Con ayuda
de colaboradores, empieza a editar un boletín. A través de él, lanza una encuesta sobre
el uso de la imprenta. Todo ello le origina deudas. Durante la Segunda Guerra Mundial, es
acusado de espionaje y terrorismo e internado en un campo de concentración. Las protestas
de sindicatos, organizaciones políticas y embajadas, logran que sea trasladado a un
hospital y luego al campo de Saint Sulpice. Ahí escribe su libro La educación del
trabajo, prepara dos más, organiza cursos, conferencias, alfabetiza y publica un
periódico.
Freinet, quien aboga por el respeto y la libertad a la que tiene
derecho todo niño; forma cooperativas de maestros imbuido por el movimiento socialista;
considera a lo biológico como identidad funcional y a la Psicología como una ciencia que
puede resolver problemas más trascendentales que los del contexto inmediato de la época.
Para este educador, la educación debería estar basada en los
intereses de los niños, en su libertad de acción y vinculada con el medio ambiente que
le rodea.
Todas sus ideas las concibe y hace realidad durante su vida como
docente, la búsqueda de nuevas soluciones para lograr el interés de sus alumnos, que
muestran aburrimiento en las clases tradicionales, le lleva a buscar nuevos
procedimientos. Alguno de los pedagogos que lee son Kerchesteiner, Claparede, Decroly,
Montessori, Dewey y Ferriére.
No sólo introduce nuevas prácticas en su clase, sino que organiza a
la población con algunas cooperativas. En 1930, escribe frecuentemente acerca de la
importancia que tiene para el desarrollo de la personalidad del niño, el que se le
permita expresarse libremente. Su libro Técnicas Freinet de la escuela moderna, se
publica en francés en 1964. Es hasta 1969, que Los dichos de Mateo, son escritos
durante un largo período en dos revistas.
Está en contra del escolasticismo. Tiene una gran fe y convicción en
trabajar. Propone las relaciones entre adultos y niños sobre la base del trabajo, que es
el que "puede dar las condiciones optimas para el equilibrio individual y
social". En esta idea recibe gran influencia de Ferriére, quien considera que
"la verdadera significación de esta palabra, corresponde a una actividad espontánea
e inteligente, que se ejerce de dentro hacia fuera".
En realidad, las ideas de Freinet surgen del trabajo cotidiano y no son
producto de una teoría formalizada al margen de la realidad. Mas no por ello dejan de
estar estructuradas en una concepción teórica sólida. Reconoce que la escuela no ha
evolucionado al ritmo de la ciencia, la tecnología y sociedad en general; recalcando,
además, la necesidad de derribar los muros entre la escuela y la vida.
En su propuesta didáctica, los instrumentos y los medios son
importantes para propiciar participación o interés. Son, además, mediadores
profilácticos para que no se rechace el trabajo, para que liberen e inciten al trabajo.
La experiencia es la posibilidad para que el niño llegue al conocimiento. De ahí que
deba ser lo más exitosa posible, aunque el tanteo experimental no debe excluirse. Así,
creación, trabajo y experiencia, por su acción conjunta, dan como resultado el
aprendizaje.
En un orden más general, Freinet entiende a la educación como un
proceso dinámico que cambia con el tiempo y está determinado por las condiciones
sociales. Es pues, necesario, transformar la escuela para adaptarla a la vida, para
readaptarla al medio. Corresponde esta tarea al maestro, quien la logra cuando toma
conciencia de que la educación es una necesidad, una realidad. Concuerda así con las
ideas de Ricardo Nassif, quien señala que "la educación no puede definirse en
abstracto, sino en referencia a lo que constituye la realidad del hombre".
En resumen, Freinet está consciente del poder transformador de la
educación. Por ello aboga por una pedagogía de búsqueda y experiencias que eduque
profundamente. Le da al niño un papel activo de acuerdo con sus intereses. El trabajo es
algo que debe valorarse y practicarse cotidianamente. La educación es una preparación
para la vida social, de ahí su afán en el trabajo cooperativo como vía para transformar
la sociedad. La naturaleza y la sociedad son los objetivos y, a la vez, los contenidos de
estudio.
Para su época, es uno de los más entusiastas y fervientes innovadores
e introductores de la tecnología que entonces estaba disponible para apoyar las tareas
educativas. Algunos de sus aportes prácticos a la escuela son: la imprenta escolar, el
uso del texto libre, la correspondencia escolar, el fichero autocorrectivo, la
incorporación del cinematógrafo, y como base de las actividades generales, la gestión
cooperativa.
Freinet muere en Vence, en 1966.
Para quien se interese por conocer más sobre Freinet, se recomienda
leer sus textos: La escuela activa, La formación de la infancia y la juventud,
Técnicas Freinet de la escuela moderna. Para conocer sobre sus técnicas de
trabajo en vivo, se pueden visitar algunas de las escuelas de San Andrés Tuxtla, Ver. Y
para leer un análisis de sus ideas pedagógicas se recomienda leer el libro de Fernando
Jiménez: Freinet, una pedagogía de sentido común.