
La audioconferencia, un apoyo para el aprendizaje
Elba Patricia Alatorre Rojo*
En la actualidad, las instituciones educativas utilizan una gran
variedad de recursos para apoyar el aprendizaje, esto es más apreciado cuando se trata de
la educación en modalidades no convencionales, que se operan cada vez con mayor
frecuencia; ello ha posibilitado el atender a un creciente número de estudiantes que
anteriormente no tenían acceso a la educación presencial.
Al hablar de modalidades no convencionales, nos referiremos en
particular a la educación a distancia, la cual ha permitido una mayor cobertura
educativa, frente a la alarmante carencia de espacios áulicos.
Tradicionalmente, en educación se requería plena coincidencia
espacio-temporal de profesor, alumno y contenido. En el contexto actual, las modalidades
de educación abierta y a distancia se han constituido en una innovación en
las que esta coincidencia no es indispensable, ya que ésta puede ser sólo espacial o
sólo temporal, o incluso puede no haber coincidencia espacio-temporal.
La educación a distancia se caracteriza por la separación
geográfica, la no coincidencia espacial (o sea la no presencialidad de quienes participan
en el proceso de enseñanza-aprendizaje), por lo que el uso de los medios de comunicación
y los avances tecnológicos cobran una importancia vital como recursos en esta modalidad
educativa.
El tipo de medio depende, por lo general, de los recursos de que
disponga la institución y la capacitación que para su uso tengan sus docentes. No es
difícil encontrarnos, en los planteles escolares, con tecnologías subutilizadas por
falta de interés del personal o falta de entrenamiento para su adecuado uso; por ello,
deben buscarse recursos educativos tecnológicos que estén al alcance de los presupuestos
y que no impliquen adiestramientos prolongados.
Es importante tener presente que el proceso enseñanza-aprendizaje
puede perder su carácter interpersonal cuando la relación maestro-alumno se hace débil,
al utilizarse medios electrónicos para lograr una educación masificada o masificadora,
en la que el estudiante es sólo un código, un número... y que recibe una instrucción
basada en sistemas mecanizados de enseñanza, que no responden a la necesidad que tienen
los individuos de comunicar sus dudas y recibir sugerencias que posibiliten la reflexión
sobre soluciones posibles.
Al seleccionar el o los medios con que se apoyará la educación en
modalidades no convencionales, debe tenerse en cuenta no sólo los avances recientes de la
tecnología, sino también los avances en materia pedagógica y de comunicación
educativa, ya que la llegada de videograbadoras, videocintas o incluso computadoras de
precios accesibles han facilitado su uso con fines pedagógicos, aunque no siempre se ha
cuidado la interacción que el medio puede lograr, siendo tan importante en el proceso de
construcción del aprendizaje.
El uso de los medios como recurso educativo ha sido muy debatido
últimamente ya que a veces se da la extrapolación, al caer, por un lado, en el abuso, lo
que el Dr. Michael Moore llama "lujuria por la tecnología",1 calificativo que da a la acción de los educadores que buscan nuevos y
atractivos medios, que mientras más sofisticados les son más atrayentes, basando su
enseñanza en el uso de estos, relegando el modelo pedagógico que subyace en toda
enseñanza, dándose así la tecnofilia. Por otro lado, se presenta también la tecnofobia,
presente cuando el docente se niega a todo tipo de apoyo tecnológico, ya sea por temor a
sentirse desplazado por los medios o por desconfiar del potencial que de ellos puede
obtener.
En esta modalidad, el docente debe tener conciencia de que el
estudiante ya tiene la información, bien sea en sus textos, o en la bibliografía que se
le presente; la función del docente consiste en dar pistas metodológicas, propiciar el
razonamiento, fomentar la creatividad y orientar al alumno hacia el logro de los objetivos
planeados, en esto el uso de medios no es la base, ya que el medio sólo potencia las
capacidades humanas.
El uso del recurso adecuado puede contribuir al éxito de la educación
a distancia; numerosos estudios han comprobado que esta modalidad puede ser tan eficiente
como la presencial tradicional, aunque también es aceptado que el grado de interacción
estudiante-estudiante, estudiante-profesor y la selección de ejemplos con contenidos
adecuados, es más difícil en esta modalidad.
El uso de recursos en educación a distancia tiene como objetivo
superar el espacio físico entre los participantes del proceso enseñanza-aprendizaje. Un
recurso utilizado con frecuencia en educación a distancia es la teleconferencia entendiendo
ésta como "un enlace interactivo para un fin común entre varios individuos y grupos
en distintas localidades por medio de una o varias líneas telefónicas o canales de
microondas, que soportan voz, y/o datos y/o imágenes".2
Las teleconferencias presentan como características comunes el
facilitar la interacción entre los participantes al posibilitar procesos comunicativos
bidireccionales, permitiendo el intercambio de ideas, experiencias y conocimientos de
manera sincrónica, es decir, en tiempo real.
Estos recursos pueden clasificarse de acuerdo con el medio que se
utiliza para establecer la comunicación de la siguiente forma:
Conferencia por computadora: se realiza mediante el enlace de
dos o más computadoras. Puede ser audiográfica o multimedia; en la primera se combina la
voz con datos y gráficas hechas en la computadora; la segunda integra video, animación,
audio y texto, todos en forma digital.
Videoconferencia o videoteleconferencia: transmisión
televisiva a través de alguna red o de un canal satelital.
Audioconferencia o audioteleconferencia: se transmite la
voz a través de una línea telefónica amplificándola en los lugares de reunión.
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La audioconferencia es la modalidad más antigua y
sencilla de teleconferencia, sin que esto se interprete como la de mayor facilidad en su
uso o la menos tecnificada. Su uso se ha extendido para diversos fines que van desde el
ámbito de los negocios hasta la educación. Es un sistema sincrónico, interactivo, es
decir, los participantes coinciden en tiempo real y se adecuan a una programación de
horario; en forma planeada admite el apoyo de imágenes para optimizar el logro de
objetivos, aunque generalmente se realiza sin estímulos visuales, mediante la
comunicación oral; requiere tecnología común, de fácil acceso, es flexible en su
calendarización y planeación; posibilita la conexión de varias sedes. De entre los
medios que favorecen la interacción en vivo, es la de menor costo.
Se dan varios tipos de audioconferencia de acuerdo al número de sedes
que intervengan en la teleconferencia, pudiendo ser:
Para realizar una audioconferencia se requiere:
Acceso a toma de corriente eléctrica.
Línea telefónica, de preferencia directa.
Aparato telefónico con amplificador de voz.
El uso de la audioconferencia presenta, entre otras ventajas, el
posibilitar la interacción entre individuos ubicados físicamente en lugares distantes,
requiere tecnología de fácil acceso, permite una mayor cobertura, no se necesita un
espacio especialmente diseñado para su uso y su montaje es menos complicado que el de
cualquier otro tipo de teleconferencia.
Podemos observar también ciertas desventajas: existe incredulidad
sobre la eficacia de este recurso al darse la ausencia del contacto visual, el uso del
medio tecnológico puede cohibir la participación de los estudiantes, propicia que se
monopolice el uso de la palabra, se da cierta dependencia de la tecnología y requiere
personal capacitado en cada sede participante.
Al realizar audioconferencias, el responsable debe cuidar que la
conexión telefónica se realice en el horario previamente acordado, verificar que el
volumen de voz de los participantes sea el adecuado así como sus intervenciones, ya que
éstas deben ser oportunas, tener contenido y evitar la trivialidad.
Algo prioritario al utilizar esta modalidad de teleconferencia, y en
general al usar cualquier medio como recurso con fines educativos, es no perder de vista
que son sólo un apoyo al aprendizaje, lo central es el contenido y el modelo pedagógico
presente en las acciones del docente, sin descuidar las dimensiones del aprendizaje
(perceptual, cognitiva, emocional y social), todo debe girar en torno de este propósito,
no depender de la tecnología ni hacer derroche en el uso de medios por el hecho de
tenerlos o por conocer la técnica de su uso.
Cabe hacer la precisión de que no debe confundirse el uso del audio
como recurso educativo con la teleaudioconferencia. El utilizar un audio para presentar
una conferencia previamente grabada, presupone que la interacción se dará
posteriormente, al trabajar con los contenidos abordados. En una audioteleconferencia, en
cambio, la interacción es en el momento, y la construcción de aprendizajes es apoyada al
usar el medio, lo que permite que profesor y estudiante estén físicamente distantes o
que el profesor utilice la intervención de algún experto para profundizar cierto
contenido temático.
La audioconferencia es útil para la realización de asesorías, ésto
sin perder de vista que no debe caerse en la sola exposición magistral, el medio debe
aprovecharse al máximo para lograr la interacción con personas entre las que media una
distancia, sirviendo así para salvar obstáculos y no para apoyar vicios de los que
adolece la educación, como el protagonismo y la conducción unilateral en el proceso
enseñanza-aprendizaje.
Notas
1.
Moore, Michael. "Los siete pecados capitales en la educación a distancia".
Ponencia presentada en el 2º Encuentro Internacional de la Educación a Distancia (U. de
G). Guadalajara, Jal., 1995.
2.
Chaupart, Jean Michel. "Metodología de la audioconferencia". Ediciones UIS
(Universidad Industrial de Santander). Bucaramanga, 1993. p. 8.
Fuentes:
CHAUPART, Jean Michel. Metodología de la
audioconferencia. Ediciones UIS (Universidad Industrial de Santander). Bucaramanga,
1993.
FAINHOLC, Beatriz. "Una vez mas cómo la tecnología educativa apropiada puede
mejorar la educación", en: Memoria del Seminario Internacional "Tecnología
educativa en el contexto latinoamericano". ILCE. México, 1994.
MEDRANO Basanta, Gemma. Las tecnologías en la formación. Ediciones de la
Universidad Complutense. Madrid, 1993.
MOORE, Michael. "Los siete pecados capitales en la educación a distancia",
ponencia presentada en el 2º Encuentro Internacional de la Educación a Distancia (U. de
G). Guadalajara, Jal., 1995.