
Los paquetes didácticos en el curso extraescolar de la Escuela Normal Superior de Jalisco: una experiencia de investigación
Benito Navarro Robles*
Como es sabido, la Escuela Normal Superior de Jalisco (ENSJ) es una
institución formadora de docentes para la educación media, inició sus labores en 1974
ofreciendo licenciaturas en la modalidad académica de curso ordinario, con cuatro años
de duración; fue en 1980 cuando abrió la opción académica intensiva, en la que las
mismas licenciaturas se cursarían en seis veranos, esto es, en el periodo de julio y
agosto. En esencia, desde sus inicios, esta modalidad de estudios se ha atenido a una
racionalidad más administrativa que académica, diferenciándose del curso ordinario
principalmente en duración, ya que en lugar de cuatro años se prolonga a seis y de ocho
semestres a doce; así como en los periodos de atención presencial, que darían pie a
llamarle de manera indistinta, curso intensivo o curso de verano.
En años posteriores, paulatinamente, se han venido gestando ciertas
iniciativas que, sin inscribirse en un proyecto claramente definido en sus partes y
elementos, han acercado a dicho curso a la concepción pedagógica de la educación
abierta y a distancia; así en las reuniones de planeación de la Fase intensiva de
1988 se determinó institucionalmente la necesidad de extender los estudios de las
licenciaturas a todo el ciclo lectivo, y para ello se formalizó la modalidad con el
nombre de Curso extraescolar, compuesto de la Fase abierta, de septiembre a
junio, y la Fase directa o intensiva, durante las cuatro semanas de julio y las dos
primeras de agosto. Un componente medular de la formalización mencionada fue la
preparación, análisis y difusión de un documento interno de trabajo, que exponía los
referentes teóricos y operatividad de la modalidad, en sus momentos de estudio,
asesoría, y presentación de resultados como materia prima para la interacción grupal,
en donde se debería hacer evidente la integración personal de experiencias,
conocimientos, habilidades y destrezas incorporadas a lo largo de la fase; y, así mismo,
se apoyó, por vez primera, al estudiante con una guía para la elaboración de sus
productos durante la fase abierta, al que se llamó paquete didáctico. En su estructura
formal, dicho documento no difería mucho de lo que en tecnología educativa se llama
carta descriptiva, mismo que, a diferencia de los paquetes autosuficientes, se le
clasifica en el tipo de paquetes "...referidos a materiales externos"1 y que consistía, básicamente, en un documento de
unas dos o tres hojas, en las que se hacía una exposición de los objetivos del curso y
las unidades programáticas; de los contenidos y de las actividades de aprendizaje; así
como la indicación de las fuentes de consulta bibliográfica y de los productos que
debería presentar el estudiante en las dos sesiones de asesoría de la Fase abierta
y en las primeras sesiones de la Fase directa, con las cuales se daba, y aún se
da, por concluido el primer semestre.
Entre los objetivos que la institución se propuso lograr con el
sistema de paquetes didácticos, se encontraban: "Dosificar en la Fase abierta
el trabajo que hasta entonces se había acumulado en la Fase directa";
"promover la recuperación de la práctica docente del maestro alumno, en el contexto
mismo donde se realiza, los problemas que enfrenta y las soluciones que implementa";
y, asimismo, propiciar las condiciones para que los productos obtenidos por el alumno en
la Fase abierta se constituyeran en "...materia prima para el análisis y
discusión", con que se intentara en la Fase directa "...evidenciar la
praxis personal resultado del proceso práctica-teoría-práctica".2
Con estos paquetes didácticos se habían sentado ciertas bases que
orientaban al estudiante sobre su estudio, aprendizaje y elaboración de productos que al
ser presentados con oportunidad, y como resultado de un esfuerzo personal propio, le
aseguraban un 20% del valor de acreditación del curso. Sin embargo, al transcurrir cada
ciclo del Curso extraescolar se fue haciendo evidente que la medida institucional
tomada era insuficiente, desde el punto de vista académico y pedagógico. La elaboración
de productos por el alumno siguió siendo escasa e irregular en las distintas
especialidades, en particular en la que alude la experiencia de investigación de quien
esto escribe, la licenciatura en Pedagogía; aduciéndose justificaciones de la más
diversa índole, entre las que figuraban no haber encontrado la bibliografía en las
librerías, no haber tenido tiempo para consulta en bibliotecas, trabajar en lugares
distantes a la ciudad, no haber recogido a tiempo sus paquetes e, incluso, no tener la
posibilidad económica de comprar libros; por lo que persistía la actitud de asistir a
las dos reuniones de asesoría, programadas respectivamente en diciembre y en marzo, sin
dudas que plantear y sólo como si su asistencia fuera un requisito institucional más, de
corte administrativo, que llamaba al simple hecho de "cumplir", esperando,
según se intuye, que las sesiones derivaran en clases tradicionales, expositivas, a cargo
del "asesor", y que en la fase directa se desarrollara la mayor parte o la
totalidad de los contenidos de aprendizaje del programa.
En realidad, lo expuesto no es privativo de un momento histórico de la
vida institucional de la escuela de referencia, representa más bien un recorte de toda
una tradición, según coincidencia de lo expuesto con los resultados de una indagatoria
posterior,3 que da cuenta de los siguientes
factores como obstáculos a la calidad académica en dicha modalidad de estudios
profesionales:
No existe en la institución claridad pedagógica y decisión
política para la instauración de "...prácticas de educación abierta y a
distancia".
Entre el 60 y 70% de los estudiantes no realizan las actividades
sugeridas, ni generan los productos esperados "...debido a su actitud y tradición de
hacer las cosas junto con el maestro".
Se han encontrado evidencias de un alto número de docentes
"asesores", que muestran una marcada resistencia a asumir el proceso de
asesoría con apego a sus características teórico metodológicas.
La elaboración de los paquetes didácticos por los docentes, en
muchos casos no han cumplido adecuadamente con los criterios pedagógicos necesarios.
No ha existido en la institución un organismo colegiado que
haya dado seguimiento y sistematicidad a las experiencias de trabajo en la modalidad en
cuestión.
Queda sentado, entonces, que la promoción en el estudiante del
aprendizaje autodidacta y de ahí hacía el aprendizaje participativo grupal, como era el
propósito explícito de los referidos paquetes didácticos, no se logra con la mera
elaboración de actividades y productos, siguiendo el señuelo administrativo de una
calificación. Por eso, con base en experiencias de trabajo docente enmarcadas en la
concepción y estrategia de "grupo operativo", a partir del curso extraescolar
de 1990-91 quien esto escribe, inició el desarrollo de un proyecto de investigación
acción, cuyo tema fue: "Análisis, evaluación y propuesta de elaboración de
paquetes didácticos alternativos de la asignatura teoría educativa, correspondiente a la
licenciatura en Pedagogía de la Escuela Normal Superior de Jalisco".4 Las primeras experiencias arrojaron los datos del diagnóstico
expuesto; apuntaban también hacia una asesoría deficitaria e incongruente, en relación
con acuerdos iniciales y las exigencias finales, debido, en ocasiones, a cambios
imprevistos de asesores; e, igualmente, lejos se estaba de concebir al paquete didáctico
como un recurso que opera no en función de la tradicional cátedra, sino ligado a la
asesoría entendida como un proceso docente para el aprendizaje significativo, en el que
mediante la intervención pedagógica de las actitudes del estudiante y la aplicación
sistemática de estrategias de aprendizaje, se lleva a la apropiación intelectual,
paulatina, de cierto nivel en las capacidades de análisis, síntesis y juicio crítico; y
en la que en momentos posteriores, o de manera simultánea, se crean ambientes propicios
de integración e interacción grupal, en círculos de estudios autogestionarios y/o de
trabajo en el aula, para la construcción colectiva de los aprendizajes.
La escasa elaboración de productos, en las distintas asignaturas, la
asumimos en la investigación más como un problema de actitudes, de falta de compromiso
para el estudio independiente; debido a factores personales subyacentes y a los inherentes
al peso de toda una tradición escolar que no ha favorecido la interiorización de
habilidades, actitudes y valores para el estudio autodidacta; ya que ha hecho al alumno
muy dependiente del maestro, al sostener estereotipos como la consabida idea que el
aprendizaje depende de una eficiente enseñanza, como un mero acto de mostrar el
conocimiento, a quien en la quietud intelectual supuestamente aprende. Por eso, el
conjunto de reflexiones, la búsqueda de explicaciones al problema y la definición de
criterios para la elaboración de los paquetes didácticos alternativos, y su puesta a
prueba, se orientaron por interrogantes como:
¿Se promueven durante la Fase Directa o Intensiva
las condiciones didácticas para el aprendizaje participativo, que lleven al alumno a un
paulatino compromiso hacia el autodidactismo?
¿Se propicia una paulatina y mejor inducción al
autodidactismo, con paquetes didácticos diseñados bajo una concepción diferente a los
actuales?
¿Tal como están diseñados los paquetes vigentes corresponden
a las características de aprendizaje del estudiante adulto y a la necesidad de propiciar
rupturas con concepciones teóricas y operativas contrarias al autodidactismo?
El proceso de investigación y de elaboración de la propuesta de
paquetes didácticos, para los seis cursos que constituyen la serie de la asignatura teoría
educativa (epistemología, sociología, metodología, axiología, teleología y
antropología pedagógica), se asumió en la perspectiva de la "didáctica
crítica", en la que se reconoce en la educación un carácter marcadamente
ideológico y político, y el ejercicio didáctico del docente implica a la vez
"...una combinación de los niveles teórico, metodológico, técnico e instrumental
de la ciencia, en el análisis y elaboración de los problemas de su ámbito; lo que
supone una interrelación permanente entre la indagación teórica y la práctica
educativa".5 Las principales categorías de
análisis utilizadas fueron, por tanto, las de conocimiento visto como un proceso de
modificación recíproca sujeto-objeto y de interacción social; aprendizaje grupal, en el
sentido psicoanalítico de modificación de pautas de conducta subyacentes, en su
significación molar, es decir, total; asimismo, consideramos pertinente, a nuestro objeto
de estudio, las nociones de aprendizaje significativo y de organizador previo, en la
concepción cognoscitivista de David Ausubel; los postulados del aprendizaje significativo
propuestos por la UNESCO, dentro del concepto de educación permanente, como son: aprender
a aprender, aprender a ser y aprender a hacer; así como la noción de
módulo, correspondiente a la teoría y diseño curricular modular por problemas objeto de
transformación.
Sin ser aquí exhaustivos, en nuestras explicaciones teóricas del
proyecto, consideramos la existencia de una relación estrecha entre los conceptos de
conocimiento y aprendizaje, concibiendo a este último, primero, como un proceso de
sucesivas reestructuraciones de los esquemas internos del sujeto, esto es, el alumno al
constituir sus esquemas de acción, mediante la interacción con los materiales de
lectura, y otros objetos de la realidad, se ve precisado a actualizar ciertos esquemas
previos y a confrontarlos con una nueva información (asimilación) y, por tanto, a
modificar su esquema en el proceso de construcción de uno diferente (acomodación); por
otra parte, y de manera complementaria, consideramos que el aprendizaje grupal se produce
cuando el sujeto modifica sus pautas de conducta, mediante interpretaciones interventoras
del asesor, en su carácter de coordinador didáctico, pues en cada nueva relación que el
sujeto estructura, incluida su situación en el aula, "...transfiere [...] todas
aquellas ansiedades, deseos de complacer, de engañar, de recibir, de reivindicar, de
evadir, etc., que en una ocasión experimentó en relación con sus objetos primarios y
que ahora, colocado en una situación idéntica, automáticamente repite".6 Para que se produzca el aprendizaje en el alumno,
se le debe llevar a confrontar no sólo los elementos racionales, sino también los
irracionales de su esquema referencial; entendiendo que existe aprendizaje grupal desde el
momento en que estamos concibiendo al docente y al alumno como seres sociales que buscan
el abordaje y la transformación del conocimiento desde una perspectiva de grupo, y se
valora la importancia de la interacción con los objetos de conocimiento y con los demás
participantes.
En la concepción cognoscitivista de Ausubel, el aprendizaje deviene en
significativo cuando los nuevos contenidos de estudio pueden relacionarse, de modo no
arbitrario y sustancial con lo que el alumno ya sabe, y si éste adopta la actitud
correspondiente para hacerlo así. Una manera de lograr este tipo de aprendizaje, asevera,7 es el uso de organizadores previos, es decir,
"...materiales introductorios presentados a un nivel más elevado de abstracción,
generalidad e inclusividad que el nuevo material de aprendizaje".
En la otra concepción de aprendizaje significativo, de inspiración
humanista y reformulada por la UNESCO en 1972, dentro del movimiento pedagógico de la
educación permanente, que engloba la formación inicial de jóvenes y la formación
continua de adultos, aprender a hacer se refiere a los aprendizajes necesarios para
un quehacer profesional determinado (conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes); aprender
a aprender consiste en la interiorización de capacidades para resolver problemas,
para encontrar por cuenta propia soluciones y alternativas, para investigar situaciones y
crear innovaciones. Se considera, entonces, como indispensables el cultivo de las
capacidades intelectuales de interpretación, análisis, creatividad y juicio crítico, y
el desarrollo afectivo en cuanto intereses, actitudes y valores. Aprender a ser,
por su parte, abarca aquellos aprendizajes relativos al desarrollo de las capacidades y
valores humanos necesarios para una participación consciente y crítica en las
transformaciones de la vida social; por eso:
...El problema de la significatividad hace referencia al psiquismo del sujeto como también al sistema social y, dependiendo de sus condiciones concretas de existencia podrá tener o adoptar tales o cuales representaciones de la realidad.
8 Además del enfoque teórico expuesto, el trabajo se
guió, entre otros, por los siguientes objetivos:
Analizar la relación de los paquetes didácticos entonces
vigentes, con la fundamentación pedagógica del plan y programas de estudios, e
identificar la pertinencia de dicha fundamentación para la recuperación y explicación
de la práctica educativa y docente.
Analizar curricularmente, los paquetes didácticos de teoría
educativa, en relación con los programas y plan de estudios del que forman parte, en
cuanto actividades, metodología, criterios de evaluación y grado de actualización y
pertinencia de los contenidos y su bibliografía.
Evaluar el grado en que se produjeron las transformaciones, con
las categorías de análisis expuestas y mediante la promoción de la reflexión
individual y grupal, dentro de un proceso didáctico de "grupo operativo"; en la
Fase directa o intensiva.
En general, la investigación para el desarrollo de la propuesta
tendió también a rechazar el presupuesto optimista, implícito en los paquetes
didácticos vigentes entonces en la institución, "actualizados" en cartas
descriptivas, que daban por sentado que el alumno, formado en una tradición académica de
no apoyo, e incluso contraria, al autodidactismo, sería capaz de desarrollar habilidades
y estrategias para plantear responsablemente su estudio; se suponía que el alumno
espontáneamente sería capaz de identificar las ideas más importantes de un texto, y a
la vez revisar y controlar sus niveles de comprensión, organizar eficientemente la
información y tenerla disponible en el momento y situación en que le fueran requeridos.
Sin embargo, nos encontramos con que un gran número de estudiantes:
... Desconocen y/o no saben utilizar las habilidades y estrategias más eficientes y efectivas para extraer información, organizar el contenido temático, ni para controlar y revisar sus funciones cognoscitivas y afectivas que les permitan tener control sobre su aprendizaje...
9Los momentos de análisis curricular, de elaboración de paquetes didácticos alternativos, de su evaluación en el aula y del rediseño de la propuesta concreta, en uno de los cursos de teoría educativa; se basó en una construcción metodológica, a partir de los criterios que para la elaboración e interpretación de programas de estudios proponen, respectivamente, Azucena Rodríguez
10 y Angel Díaz Barriga,11 así como en una adaptación de las fases que para la investigación acción en la docencia proponen Anita Barabtarlo y Margarita Theesz.12...a pesar de que el eje estructurante, es decir, el elemento en función del cual está organizado el plan de estudios, resulta ser los objetivos; el análisis de la congruencia interna a partir de los contenidos, ha demostrado una mayor significatividad para aquellos que realizan el análisis y para los que lo van retomando en el proceso.
13 Fase 2: Programación y diagnóstico del
grupo (elaboración de un programa analítico).
Fase 3: Interpretación metodológica del programa analítico
(paquetes didácticos alternativos).
Caracterizada la investigación acción por partir de situaciones
problema, elaborar hipótesis, definir conceptos, analizar elementos involucrados,
proponer alternativas y evaluar resultados; en nuestro proceso de trabajo se tradujo en
los siguientes momentos o fases:
1. Elaboración del marco teórico y referencial.
2. Elaboración de paquetes didácticos "muestra",
alternativos.
3. Investigación de resultados parciales.
4. Confrontación de resultados con el marco teórico y referencial.
5. Rediseño y entrega de paquetes didácticos alternativos.
6. Evaluación de resultados y procesos.
7. Elaboración de paquetes y "propuesta final".
Los elementos centrales considerados en el rediseño fueron los de
"organizador previo" o avanzado, como también se le conoce; así como la
teoría curricular modular por problemas objeto de transformación, a fin de promover el
aprendizaje significativo tomando en cuenta que el módulo es un programa de
investigación, que comprende:
...La generación formativa de conocimientos y una acción de servicio, es decir, la aplicación de esos conocimientos sobre un problema concreto de la realidad que hace posible la articulación de conceptos, métodos y técnicas que forman parte de la preparación profesional del estudiante...
14 El paquete didáctico de Teoría Educativa III
(metodología), formalmente se hizo constar de apartados, tales como: una presentación
general, explicitación de la estructura del curso en la modalidad extraescolar; programa
sintético, que actualizaba al programa oficial; la propuesta de plan de trabajo; tres
unidades, cada una con su enunciado: propósito de aprendizaje, la exposición de sus
nociones básicas en un nivel general y elevado de abstracción, en el sentido de
organizador previo; lecturas lógicamente organizadas, sobre la constitución de la
ciencia y la metodología, como intermediación entre la teoría y la actitud concreta del
investigador, y su expresión en las corrientes pedagógicas contemporáneas. Después de
las tres unidades, una cuarta sección del paquete la conformó un módulo, al que,
además de lo dicho, se le concibió como unidad de enseñanza-aprendizaje centrada en la
investigación de problemas educativos, para cuya solución concurre la contribución de
varias disciplinas y una acción comprometida de servicio; y el cual al denominarlo
"módulo de investigación-docencia-servicio", se le pensó como una posibilidad
de habilitación, de acercamiento, a la prestación del servicio social del maestro
alumno; y el apartado final del paquete autodidacta lo constituyó el plan de evaluación
y de acreditación del aprendizaje, mismo que en la perspectiva de la "didáctica
crítica" refiere la primera a una actividad de análisis y de reflexión orientada a
llevar a nivel personal consciente, las condiciones que hayan estado afectando el proceso
de aprendizaje; y la acreditación a un proceso de elaboración paulatina de productos que
reflejan un alto nivel de integración de los contenidos fundamentales de un curso, para
la asignación de una calificación que cumpla con la función institucional de
certificación académica y administrativa.
Tanto en un extenso documento de fundamentación pedagógica, como en
el paquete diseñado como obra propuesta, se previeron criterios orientadores y secuencias
operativas, de aplicación, para instaurar procesos de aprendizaje grupal, en la fase
intensiva, y de sistematización de la experiencia, para generar rupturas epistémicas,
durante la llamada, en 1992, fase semiescolarizada, atendiendo al supuesto acerca de que
los materiales de estudio, en si mismos, son sólo un medio de apoyo; siendo lo
fundamental, en el caso que sostenemos, una práctica docente problematizadora, que
favorezca la interacción, en el doble sentido antes indicado.
Se consideró que la experiencia de investigación, de planeación y de
rediseño de paquetes de la asignatura referida, se podría "fácilmente"
transferir a esfuerzos similares por docentes de otras asignaturas y especialidades; con
base en un cierto nivel de voluntad política y sensibilidad pedagógica para implementar
acciones académicas, más allá de lo rutinario. Sin embargo, siguiendo la tónica de
nuestra política educativa, todavía no se hacía una evaluación institucional de los
paquetes vigentes, y menos aún de la experiencia marginal aquí expuesta, cuando
iniciaron los cambios a la deriva; a partir de julio de 1992, la noción de paquete fue
sustituida abiertamente por la convencional carta descriptiva, que debería anexarse a la
antología de cada asignatura; pero una decisión administrativa, aún no analizada
pedagógicamente, dio por terminado el uso institucional de tal recurso.
Resta tan sólo invitar a la reflexión, al análisis y evaluación de
las experiencias, para darle a la modalidad académica extraescolar una
racionalidad pedagógica que, aunada a otros apoyos, permita encauzarla como sistema de
educación abierta y a distancia.
Notas
1. Méndez Martínez, Jorge. Unidades de autoenseñanza;
revisión y modelos y una propuesta. CISE-UNAM (Serie: Sobre la Universidad, número
5). México, 1988.
2. DEP-Escuela Normal Superior de Jalisco.
Documento interno: "Material de apoyo". Verano de 1988. (Mimeograma).
3. Macías Comparán, Susana y Félix Jiménez Torres.
"Evaluación de los aprendizajes en educación a distancia en la ENSJ"; en Memoria
del III Encuentro Internacional de Educación a Distancia... una visión crítica hacia el
siglo XXI. Universidad de Guadalajara. Diciembre de 1995.
4. La elaboración del proyecto y su desarrollo fueron
asesorados por la Mtra. Clemencia Isaura Castillo Pérez, docente asesora de la Unidad UPN
141, Guadalajara.
5. Eldestein, Gloria y Azucena Rodríguez. "El
método: Factor definitorio y unificador de la instrumentación didáctica"; en Revista
de Ciencias de la Educación, año IV, núm. 12. Buenos Aires, septiembre de 1974.
6. Díaz Barriga, Angel. Ensayos sobre la
problemática curricular. Ed. Trillas. México, 1984. p. 24.
7. Ausubel, David P. y otros. Psicología Educativa:
Un punto de vista cognoscitivo. Ed. Trillas, 2da. Edición. México, 1983. p. 157.
8. Arredondo, Martiniano y otros "Notas para un
modelo de docencia"; en Perfiles Educativos, núm. 3, enero-marzo, 1979.
9. Zendejas Frutos, Laura. "Estrategias
psicopedagógicas para el uso del texto instruccional"; en revista Pedagogía,
vol. 4, núm. 11. México, julio-septiembre de 1987.
10. Rodríguez Ousset, Azucena. "El programa como
instrumento de trabajo" (versión mimeográfica). CCH. México, septiembre de 1979.
11. Díaz Barriga, Angel. Didáctica y Curriculum.
Editorial Nuevomar. México, 1984.
12. Barabtarlo y Zedansky, Anita y Margarita Theesz.
"La investigación participativa en la docencia; dos estudios de caso"; en Perfiles
Educativos, núm. 2. UNAM/CISE. México, 1983.
13. De Alba, Alicia. "Evaluación de planes de
estudio"; en Memoria del Encuentro sobre Diseño Curricular. ENEP Aragón.
México, 1982. p. 87.
14. Universidad Autónoma de Sinaloa. "El sistema
modular de la Escuela de Medicina, Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de
Sinaloa"; en Foro Universitario, núm. 9. STUNAM. México, agosto de 1981.