
Las nuevas tecnologías y la educación a distancia
Elba Patricia Alatorre Rojo*
* Asesora de la Universidad Pedagógica Nacional (Unidad Tlaquepaque) y de la
Coordinación de Educación Continua, Abierta y a Distancia (CECAD) de la UDG.
Es de sobra conocido que nuestro sistema educativo se plantea el
problema de atender la compleja demanda de servicios educativos y la optimización de la
calidad de estos, problemática ante la cual los esquemas escolares tradicionales no
siempre plantean las respuestas más adecuadas, de ahí la necesidad de buscar opciones
acordes a los cambios y requerimientos de la sociedad.
Tradicionalmente la educación se ha realizado en forma presencial y
escolarizada, dándose el primer intento de innovación con la educación semiescolarizada
que libera al estudiante de ciertas normas como la asistencia diaria a las aulas, esta
modalidad plantea un determinado equilibrio entre el trabajo individual y el grupal. Una
innovación se presenta con el desarrollo de las modalidades abierta y a distancia, al
posibilitarse el estudio a un mayor número de individuos, planteando diversas formas de
lograr aprendizajes y la certificación de estos.
El desarrollo de los sistemas abiertos y a distancia en México, es el
resultado de la imposibilidad de satisfacer en su totalidad , con los sistemas
tradicionales, las demandas de educación de la población; el reconocimiento del
autodidactismo y la autogestión como elementos importantes en el proceso de aprendizaje y
el apoyo que brinda a la educación el avance tecnológico actual.
Al hablar de educación abierta y a distancia no se plantean dos
modalidades esencialmente distintas, sino complementarias y en ocasiones fundidas en
propósitos similares, ya que la apertura alcanza una mayor potencialidad cuando se apoya
en medios para realizarse a distancia y estos, a su vez, cobran mayor significado y
utilidad en la educación abierta.1
En nuestros días, cada vez es más frecuente escuchar comentarios
sobre la educación abierta y la educación a distancia; estas modalidades educativas van
tomando impulso y se presentan como proyectos innovadores alternativos a los sistemas
tradicionales en todos los niveles educativos; sin embargo, debe reconocerse que realizar
educación abierta o a distancia no es cosa fácil para quien aprende ni para quien apoya
el proceso de aprendizaje, menos aún si estos actores no están convencidos de las
bondades de estas modalidades, desconocen sus metodologías específicas y no están
conscientes de las dificultades que deben salvarse.
Con base en la experiencia, podemos decir que no existe en nuestro
país una cultura adecuada para optimizar estas modalidades educativas; la presencia
física del asesor se considera en muchos casos indispensable para realizar las
asesorías; si bien la asesoría como apoyo al aprendizaje es ya una actividad novedosa,
lo es más cuando los involucrados en ella se encuentran en espacios físicos distantes.
Por otro lado, la libertad que se da al estudiante para el abordaje
curricular y para el avance en los cursos respetando sus tiempos y ritmos, lleva con
frecuencia, ante la falta de un seguimiento continuo por parte de tutores o asesores, en
el abandono del estudio por desidia, falta de motivación o bien por la fuerza del
sentimiento de aislamiento que se da en el estudiante.
Como resultado de lo anterior se llega a la conclusión de que la
práctica asesorial, en estas modalidades, enfrenta una serie de dificultades para su
desarrollo en las que se involucran los momentos de asesoría, los roles de los
participantes y los medios utilizados como recursos.
En lo que respecta a los recursos utilizados en educación a distancia,
debe estudiarse el complejo fenómeno propiciado por el uso generalizado de las nuevas
tecnologías de la información, integradas por el uso de la informática, la
microelectrónica y las telecomunicaciones que ayudan a procesar, almacenar, recuperar y
transmitir la información en forma de imágenes, texto, voz o números.
El uso de la tecnología en educación ha sido clave para el desarrollo
de la educación a distancia y la creación de tecnologías educativas para el uso
cotidiano en las aulas, sin embargo, este desarrollo ha sido desigual entre instituciones.
La implementación de nuevas tecnologías se desarrolla en paralelo con
los cambios en los métodos de enseñanza e incluso con la forma de concebir el
aprendizaje y la enseñanza, donde cada vez más es el propio alumno quien toma el control
del proceso y los materiales y recursos se adaptan a sus requerimientos y posibilidades.
Durante mucho tiempo, la incorporación de recursos en educación tuvo como objetivo
principal apoyar al profesor en su tarea, quien progresivamente fue disponiendo de más
medios, mientras que el alumno tenía como soporte únicamente su libro de texto y las
conferencias del profesor.
En cierta medida, los medios tecnológicos son un apoyo sólido para el
cambio al facilitar la enseñanza individualizada del aprendizaje interactivo, de la
formación a distancia y de nuevas metodologías como la enseñanza apoyada por
computadora, lo que ocasiona una verdadera transformación en el proceso de enseñanza
aprendizaje al ceder el papel protagónico al alumno.
Cuando al término tecnología se le añade el calificativo de
"formativa", se está hablando de "todos aquellos equipos técnicos que
sirven de soporte a los contenidos de la formación y siempre están en función de unos
objetivos a alcanzar y de las características de los alumnos a los que van
destinados".2
No todos los profesores han acogido de la misma manera la entrada de
las tecnologías de punta a las aulas, hecho que presupone un cambio en su desempeño, sin
embargo, en los últimos años ha sido tan vertiginosa su entrada al contexto de los
estudiantes, que ha rebasado la formación requerida de quienes las utilizarán, tanto
profesores como estudiantes.
Las nuevas tecnologías producen un modelo nuevo de formación,
caracterizado por el paso de una comunicación unidireccional a un modelo más abierto que
posibilita la interacción, la diversificación de los soportes de la información y el
autoaprendizaje.3
La incorporación de nuevas tecnologías transformará los modelos
educativos existentes en los siguientes puntos de vista: Final del monopolio del material
impreso como única fuente de información; redescubrimiento de los contenidos
procedimentales, potenciando la incorporación de actividades múltiples y diversas;
modificación del entorno de aprendizaje del alumno; redefinición de la figura y
funciones del tutor y, por último, lograr una gestión y administración ágil del
sistema en su conjunto.4
Al plantearse soluciones para los problemas educativos se presentan
alternativas relacionadas con las nuevas tecnologías, lo que puede caer en uno de los
así llamados por el Dr. Michael Moore "Pecados capitales de la educación a
distancia",5 nos referimos a la lujuria por la
tecnología. Este, a decir del Dr. Moore, es el pecado que lleva a los educadores a desear
los nuevos y atractivos medios haciendo dependiente el aprendizaje del uso de medios cada
vez más sofisticados. Como saben los educadores a distancia experimentados, "diez
centavos de buen diseño son más valiosos que un dólar completo de nueva
tecnología".6
Es preciso estar alerta y no caer en esa enloquecida lujuria por la
compra de tecnología, sin tener el respaldo metodológico suficiente para su
implementación en educación y más aún, sin contar con la planta de asesores que puedan
apoyar los aprendizajes y el logro de objetivos que se propone.
La informática en la enseñanza puede entenderse como un instrumento,
una herramienta que permite trabajar mejor o al menos en forma diferente los contenidos de
enseñanza. El uso para fines educativos que comúnmente se ha dado a la computadora, ha
sido para el desarrollo de tutoriales, simuladores, programas multimedia, y acceder a
bancos de información a nivel mundial; es decir, actividades unidireccionales, que si
bien son supervisadas, solicitadas o sugeridas por los asesores, desarrollan habilidades
que en el mejor de los casos son para la búsqueda de información, pudiendo también
limitarse al seguimiento de instrucciones.
El "software" es caro, y en ocasiones, las instituciones
prefieren comprar esa tecnología y no invertir en diseño y desarrollo de cursos que con
seguridad responderán mejor a los objetivos curriculares que se han propuesto.
Para lograr el aprendizaje se hace necesaria la interacción
posibilitando ésta la confrontación y socialización del conocimiento, el intercambio de
ideas, el cuestionamiento y la aclaración de dudas que enriquecen al que aprende y al que
apoya dicho aprendizaje. Tomando la interacción como la acción de socializar ideas y
compartir con los demás puntos de vista, conocimientos y posturas con respecto a un
objeto de estudio, y partiendo de que esto sólo se da entre personas porque implica una
influencia recíproca, podemos afirmar que el aprendizaje tendrá como apoyo y se servirá
de la tecnología como medio para lograr la interacción; sin embargo, son más
importantes los compañeros y los asesores que los más sofisticados programas de computo.
Partiendo y aceptando de que la educación es, ante todo, una relación
entre personas y sobre todo un hecho social, los adelantos deben darse en esta relación.
Las innovaciones educativas deben consistir en la renovación de los ambientes de
aprendizaje, en los cuales un elemento serán los avances de la tecnología mas no el
único ni el más importante.
Notas:
1. Moreno Castañeda, Manuel.
"Generalidades de la educación abierta y a distancia", CECAD-UDG (1992).
[Documento de trabajo].
2. Medrano Basanta, Gemma. "Nuevas tecnologías en
la formación", Ediciones de la Universidad Complutense. Madrid, 1993.
3. Ibid.
4. Luna Lombardi, Raúl y Antonio Pérez Sánchez.
"El papel de las nuevas tecnologías en la educación a distancia", en: RED
Revista de Educación a Distancia, No. 3. Madrid, 1992.
5. Moore, Michael, "Los siete pecados capitales en
la educación a distancia", ponencia presentada en el II Encuentro Internacional de
Educación a Distancia. Guadalajara, Jalisco, noviembre de 1993.
6. Ibid.
Bibliografía
LUNA Lombardi, Raúl, y Antonio Pérez Sánchez. El papel de las nuevas
tecnologías en la educación a distancia, en: RED Revista de Educación a
distancia, No 3. Madrid, 1992.
MEDRANO Basanta, Gemma. Nuevas tecnologías en la formación. Ediciones de la
Universidad Complutense. Madrid, 1993.
MOORE, Michael. "Los siete pecados capitales en la educación a distancia", ponencia
presentada en el II Encuentro Internacional de Educación a Distancia. Guadalajara,
Jalisco. Noviembre de 1993.
MORENO Castañeda, Manuel. Generalidades de la educación abierta y a distancia.
CECAD-UDG, 1992. [Documento de trabajo].