
María Guadalupe García Alcaraz*
Introducción
Dentro de las acciones que el Gobierno del Estado de Jalisco concretó con el afán de
modernizar el sistema educativo estatal está la creación de las unidades de
investigación en las instituciones formadoras de docentes. De este modo, la UDI-ISIDM se
definió como un cuerpo académico cuyo trabajo central es la generación y consecución
de proyectos de investigación que aporten elementos para la comprensión, explicación,
análisis, definición e innovación de los hechos y fenómenos educativos; a la par se
articula con las otras dos áreas sustantivas de la institución, la extensión, la
difusión y la docencia, en tanto órgano activo y propositivo para la implementación de
estrategias que permitan el desarrollo académico y coadyuven a elevar la calidad de los
servicios de posgrado que ofrece la institución.
De acuerdo a lo anterior, en este informe se da cuenta de las acciones,
logros, problemas y perspectivas que enfrenta esta unidad , con el ánimo de hacer un alto
en el trabajo cotidiano y tener un documento que nos permita la reflexión, la
reorientación y la toma de decisiones sobre el rumbo que habrá de tomar nuestra unidad.
Los integrantes y sus proyectos
En enero de 1995 cuando asumí la coordinación de la UDI, ésta estaba integrada por
seis investigadores y dos auxiliares. Los primeros seis con una carga horaria de entre
tres cuartos y medio tiempo, y categorías que iban de asociado "A" hasta
titular "C". Paulatinamente y gracias a la gestión de la Mtra. Alicia
Velasco se fueron incorporando nuevos compañeros hasta llegar a conformar un equipo
numeroso y diverso, el cual en la actualidad cuenta con 19 miembros; de ellos, 16 son
investigadores y tres cumplen funciones como auxiliares de investigación. De acuerdo a
las temáticas desarrolladas en los proyectos de investigación, a partir de mayo del
presente año, nos organizamos en equipos temáticos: historia de la educación, procesos
de enseñanza y aprendizaje, análisis de las instituciones educativas, procesos de
evaluación y gestión educativa.
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Los proyectos citados son los que permanecen vigentes, a los cuales habría que agregar tres que fueron concluidos en el período que comprende el informe, los cuales recibieron apoyo de SEP y/o CONACYT. Estos fueron: "La Unión Nacional de Padres de Familia, 1917-1962"; "Materiales y estrategias para mejorar la calidad de la lectura en la escuela primaria" y, "Propuesta para la enseñanza de los productos notables en la educación secundaria".
La producción y la participación
Productos parciales y avances de investigación han sido presentados en los siguientes
foros académicos:
Además de la presentación de ponencias los integrantes de la UDI
hemos colaborado como moderadores, relatores y comentaristas en estos foros académicos y
en los tres coloquios de presentación de avances de investigación de los estudiantes de
la Maestría en Ciencias de la Educación del ISIDM. Cabe destacar también la destacada
participación del ISIDM como coordinador general del V Encuentro Nacional y II
Internacional de Historia de la Educación, celebrado en Guadalajara en el mes de
noviembre de 1996.
Publicaciones
Algunos de los productos generados por los investigadores de la UDI han encontrado un
espacio para su difusión en revistas y periódicos que se editan en la ciudad: la
tarea, con por lo menos ocho artículos; Educar, en su segunda época,
con dos; La Gaceta Municipal, con dos; el número uno de los Cuadernos
del ISIDM, con cuatro artículos; El Occidental, en su página
educativa, con artículos de difusión. Las ponencias presentadas en el Encuentro
Estatal de Investigación Educativa y en el V Encuentro de Historia de la
Educación, fueron incluidas en las respectivas memorias; algunas otras, en
publicaciones de El Colegio de Jalisco y un artículo en la Revista Mexicana de
Investigación Educativa del CMIE. El libro de texto coordinado por el Mtro. Enrique Mata,
Historia y Geografía de Jalisco, para el nivel secundaria fue publicado por la
Editorial Castillo.
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El trabajo colegiado
De manera recurrente los integrantes de la UDI hemos manifestado nuestro interés por
avanzar en el desarrollo personal del proyecto y crear espacios internos que nos permitan
el intercambio, el apoyo académico, la crítica y la ayuda mutua, es decir, el trabajo
colegiado. Para este fin hemos ensayado de manera clara y definida por lo menos dos
propuestas: una fue el Seminario de Presentación de Avances y Productos de
Investigación, el cual funcionó durante 15 meses, desde mediados de 1995 hasta los
primeros meses de 1997. A través de él cumplimos una ronda de presentaciones, cada
investigador dio a conocer su proyecto o avance de investigación en una ocasión. Los
resultados de este seminario fueron diversos: en ocasiones sí se logró el propósito
inicial; en otros casos sirvió como presión para que algunos investigadores
sistematizaran su trabajo y poder exponer el avance; también significó cierta coerción,
lo que finalmente nos llevó a discutir y replantear el sentido del seminario. De esta
puesta en común pasamos a la segunda alternativa de trabajo colegiado.
La segunda opción consiste en la organización de equipos temáticos y
en la realización de reuniones periódicas (quincenales o mensuales), en las que los
equipos revisan materiales, comentan sus dudas, intercambian información, presentan
avances, etc. Actualmente el equipo de Historia de la Educación ha realizado dos
reuniones en una de ellas se leyeron y discutieron materiales referidos a la historia
regional y a la historia regional de la educación; en la segunda se invitó al Mtro.
Alberto Soberanis para que nos presentara sus experiencias como historiador. Los equipos
de Procesos de Enseñanza-Aprendizaje y de Análisis de las Instituciones,
decidieron ensayar una primer etapa de trabajo común leyendo materiales relacionados con
informes de expertos sobre el sistema educativo nacional (OCDE, evaluadores internos,
UNESCO). Por último el equipo de Evaluación y Gestión decidió articularse, en
esta fase, a este equipo, en tanto los materiales de lectura les proporcionan elementos
también para el desarrollo de sus proyectos. Para dar cuenta de los avances logrados, al
interior del colectivo se propuso la celebración de un foro interno en el mes de
diciembre pasado, en el que cada uno de nosotros presentara su producción.
La docencia, la extensión y la difusión
Si bien el trabajo de la Unidad se debe centrar en la investigación, los compañeros
que la integran, de manera recurrente y de acuerdo con su formación, habilidades y
destrezas apoyan estas funciones sustantivas de la institución. Aquellos que cuentan con
el grado y las competencias necesarias para fungir como docentes en el programa de
posgrado que se imparte en ISIDM, desarrollan cursos de acuerdo a su experiencia
profesional en las áreas de Pedagogía, Sociología, Historia de la Educación y
Planeación; actualizan los programas de las materias; recopilan materiales actualizados
para elaborar las antologías respectivas; dirigen las tesis de los egresados; proponen y
generan alternativas para eficientar los procesos de formación que se gestan en la
Maestría en Ciencias de la Educación... Por lo que respecta a la extensión y difusión,
proponen, orientan y apoyan la adquisición de materiales para la biblioteca; colaboran en
eventos específicos y en las propuestas editoriales que se generan, como: Cuadernos
del ISIDM, folletos, trípticos informativos, boletines, etc.
De este modo, se tejen redes de apoyo y de vinculación entre la
subdirección académica, la coordinación de extensión y difusión, la coordinación de
titulación y, por supuesto, con la subdirección administrativa y la dirección de la
institución.
Los problemas y las perspectivas
Los problemas que enfrenta la UDI se pueden ubicar en tres grandes bloques: el
primero, infraestructura y apoyos; el segundo, formación; y el tercero, producción.
a). Infraestructura y apoyos. Una queja constante de los
investigadores se refiere a la falta de apoyos de diverso tipo: materiales de papelería,
fotocopias, acceso a equipo de cómputo con base de datos e Internet, prestadores de
servicio social para el trabajo de campo, apoyo económico para el desarrollo de los
proyectos y apoyos para asistir a foros académicos especializados. En este punto, todos
coincidimos y reconocemos el esfuerzo realizado por la dirección del ISIDM, para
proporcionarnos, hasta donde sus recursos lo permiten, apoyos materiales y brindarnos un
espacio de trabajo digno a pesar de las limitaciones con las que, en este sentido,
la institución desarrolla sus labores académicas. Sin embargo, sería deseable que
las dotaciones de materiales de papelería se actualizaran cada cuatrimestre y que se
otorgaran recursos mínimos a cada investigador; de manera similar, esperamos contar en un
futuro próximo con un equipo de cómputo asignado a la Unidad, el cual se administraría
conforme a una bitácora de tiempos y usos. Por lo que respecta al apoyo de los
prestadores de servicio social, sabemos que la subdirección administrativa ya inició las
gestiones en la UDG y en la ENSJ. Existe también el compromiso de la Mtra. Alicia Velasco
para apoyar los rubros de viáticos e inscripción de aquellos compañeros que participen
en foros académicos de calidad, como ponentes o conferencistas. Por parte de los
investigadores está el reto y el compromiso ético de mejorar, cuantitativa y
cualitativamente, nuestra producción, de tal modo que estemos en posibilidades de
participar y competir en las convocatorias nacionales para la asignación de apoyos
económicos a los proyectos, así también, la necesidad de articularnos a las redes
académicas especializadas e interinstitucionales relacionadas con la temática que
desarrollamos en los proyectos.
b). Formación. Los integrantes de la UDI poseen experiencias
normativas desiguales y, a la vez, competencias en investigación dispares. A lo anterior
se suma la desigual carga horaria y las diferentes categorías que se tienen en la
institución. De manera somera podemos señalar que los integrantes de la UDI poseen, en
general, estudios de maestría, teniendo pendiente, por lo menos en cinco casos, el
proceso de titulación. Seis más realizan estudios de doctorado con distinto grado de
avance. Hasta aquí, me parece importante señalar la urgente necesidad individual,
colectiva e institucional de completar, avanzar y apoyar, según el caso estos
estudios; también habremos de reconocer un problema más de fondo, relacionado con el
hecho de que las habilidades, destrezas y competencias en investigación, no se adquieren
necesariamente en los estudios de posgrado. Investigar en educación implica un cierto
bagaje teórico; conocimientos básicos sobre el sistema educativo nacional; haber
desarrollado un pensamiento lógico y cierto nivel de abstracción; ser creativo y hasta
intuitivo; estar familiarizado con la producción en los distintos campos; estar enterado
y manejar con destreza las discusiones y las producciones en el campo temático en el que
se investiga; conocer y acceder a las bibliotecas y hemerotecas especializadas; a las
bases de datos sobre educación y, por supuesto, tener ciertas habilidades para manejar
equipos de cómputo. Estos constitutivos ideales y reales del investigador en educación
se convierten en necesidades y retos individuales que cada uno de nosotros deberá asumir
con honestidad, para buscar, junto con el apoyo de otros y de la institución
siempre abierta en este sentido, mecanismos que nos permitan profesionalizar
nuestro trabajo y retribuir, al sistema educativo y a la sociedad en general, nuestra
producción. Parte de estas necesidades quedaron expresadas y concretadas en objetivos y
acciones en el Plan de Trabajo de la UDI, 1997-1998.
c). Producción. De la producción realizada por la UDI en los
últimos dos años se desprenden las siguientes reflexiones: I). Cuantitavamente el mayor
número de ponencias y artículos se concentra en el equipo de Historia de la Educación.
Situación que en parte, es producto de la experiencia previa de quienes integran el
equipo, es decir, son investigadores cuya experiencia en investigación se remonta a
algunos años previos al nacimiento de las UDIs. Lo anterior indica la necesidad de apoyar
los procesos formativos, los proyectos de los otros equipos y dar seguimiento y evaluar
los procesos, sin menoscabo del apoyo que se pueda dar a los historiadores de la
educación. II). De manera similar, las publicaciones y las ponencias se concentran en la
mitad de los investigadores, lo cual se debe, en algunos casos, a la poca producción y a
que no se logra avanzar en los proyectos y, en otros, a la reciente incorporación de
elementos jóvenes a la UDI, los cuales se hayan en la fase de elaboración de proyectos.
De cualquier manera es necesario reconocer que la mayoría de las publicaciones aparecen
en revistas locales y las ponencias presentadas se concentran en los foros realizados en
la ciudad de Guadalajara. Un reto en este sentido sería el mejorar la cantidad, pero
sobre todo la calidad de los productos, de tal modo que puedan ser difundidos en revistas
de circulación nacional y/o que cuenten con arbitraje. Por lo que respecta a las
ponencias, el solicitar y lograr apoyo para acudir a presentarlas a eventos especializados
a nivel nacional e internacional, va aparejado a la mejora de nuestra producción. Es
decir, el nudo se tiene que desatar por uno de los extremos, para recibir apoyo o mejorar
éste es necesario que también los investigadores tengamos no sólo cosas que decir, sino
cosas relevantes, aportativas y de calidad.
Abordar los problemas reseñados significará avanzar en la concreción
de un equipo de especialistas que realizará mejores y sustanciales aportaciones a los
programas de formación y a las actividades de extensión y difusión que realiza el
ISIDM.
Estas tres dimensiones de los problemas, retos y perspectivas que
enfrenta la UDI-ISIDM, están planteadas en el Plan de Trabajo 1997-1998, documento
elaborado con base en los resultados de las discusiones internas, las sugerencias y
necesidades de la institución, así como en los informes entregados por los
investigadores en el año 1995 y 1996, y en los planes de trabajo individuales para el
período 1997-1998. A manera de colofón aquí solo mencionaré el objetivo planteado:
mejorar las condiciones académicas y materiales para el desarrollo de la investigación y
así avanzar en la institucionalización y profesionalización del trabajo y en la
consolidación del equipo de investigación. Lo anterior a través de procesos formativos
individuales y colegiados, de la participación en foros académicos internos y externos,
y dando a conocer los productos y avances de investigación mediante su publicación.
Finalmente quiero disculparme por los posibles errores que pudiera
haber cometido en la coordinación de la Unidad, todos ellos involuntarios, y agradecer,
además, a los compañeros de la Unidad su participación en las actividades emprendidas.
En especial, hacer público mi reconocimiento y estimación a la Mtra. Alicia Velasco, al
Mtro. Enrique Mata y al Mtro. Max; hoy como hace ocho años, cuando emprendí la aventura
de pasar de maestra rural a homus citadino, al iniciar una maestría en la ciudad
de México, me dan y refrendan su confianza y apoyo en los estudios de doctorado. Para
María Luisa Gómez y su equipo administrativo, un profundo agradecimiento por la fineza
de sus atenciones. Para todos ustedes, mil gracias por su atención.