Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación

No. 10

(diez)

SECCIÓN

páginas

de la 109 a la 110 de 112

documentos

Guadalajara, México - Octubre de 1998

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El sindicalismo magisterial:

Sus retos en la actual coyuntura

Daviel Trujillo Cuevas*

Introducción

El propósito del presente documento, es plantear una serie de reflexiones acerca del papel que ha cumplido y debe cumplir el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), en la actual coyuntura en el contexto nacional, en donde una sociedad más escolarizada y, al mismo tiempo, con mayor exigencia de acceso a la educación, enfrenta los retos de procesos de globalización e integración más dinámicos y complejos.

De manera general, se analizan los principales cambios que se han dado en el snte y los retos a los que se enfrenta.

 

El movimiento sindical al interior del snte

A inicios de la segunda mitad de la década de los noventa, el snte, a pesar de seguir siendo parte integrante del Congreso del Trabajo (ct), fue uno de los principales impulsores del grupo de sindicatos foristas, pero que, ante la inminente creación de la Unión Nacional de Trabajadores (unt), decidió mantenerse al margen de este proceso por considerar que no existían las condiciones necesarias para su creación y que, por el contrario, hacia falta continuar los esfuerzos para la construcción de un movimiento sindical alternativo, incluyente, propositivo y más amplio.

Para el snte, la dinámica transformadora vivida en el conjunto de organizaciones sindicales no fue ajena al mismo, que en la primavera de 1989 inicia un nuevo proceso de transformación sindical, en el cual se dio la puja porque estuvieran representadas las voces del conjunto de los trabajadores de la educación en una organización sindical cada vez más compleja y amplia, para que ya no se dieran casos en los que, en aras de una pretendida representación de las mayorías, se dejara de lado a importantes segmentos de la organización sindical.

La concentración en la toma de decisiones al interior del snte, descansaba en una estructura piramidal que obstaculizaba no solamente la participación activa de los trabajadores en los asuntos de su incumbencia, si no el simple flujo de información entre dirigentes y la base trabajadora.

Por lo que respecta al corporativismo al interior del snte, de todos es conocida la relación casi orgánica que existía entre el snte y el entonces partido gobernante, el Partido Revolucionario Institucional (pri), de tal forma que la cúpula dirigente del snte fue beneficiaria de una serie de diputaciones, senadurías, presidencias municipales y hasta gubernaturas, a cambio de mantener un control férreo sobre los trabajadores de la educación y que impedía, o al menos limitaba, las aspiraciones democráticas del gremio.

Esta situación, en una sociedad en continua y constante transformación, constituía la sobrevivencia de un estado de cosas que poco favorecía al sindicalismo magisterial. Por lo que, con la participación de los trabajadores, se dieron importantes procesos de reforma, entre los que podemos mencionar:

  1. Reformas estatutarias. En que se establecieron condiciones más equitativas para la participación de los trabajadores en la dirección y en la vida sindical, revalorando el papel del trabajador de la educación y de las asambleas en la toma de decisiones: entre estas reformas destacan de manera significativa el establecimiento del voto nominal y secreto para las elecciones de comités ejecutivos y de delegados a los distintos congresos y el principio de representación proporcional para la integración de los comités ejecutivos, en donde se asegura la participación de representantes de las planillas perdedoras en las contiendas para los órganos de gobierno.

Estas reformas han permitido que expresiones distintas a la institucional, tengan la representación formal en las secciones 7 (Chiapas), 9 (Distrito Federal), 18 (Michoacán) y 22 (Oaxaca), así como en el cen del snte y en la mayor parte de las secciones del país.

  1. Libertad de participación política. Con este principio se asegura el reconocimiento real y formal de los miembros del snte, de participar por el partido político de su preferencia. En este marco se crea la Comisión Nacional de Acción Política (cnap) del snte, en donde participan destacados miembros del sindicato con reconocida militancia y presencia en partidos políticos diversos, que entre las funciones de la cnap está el apoyar materialmente (con carteles, volantes, plásticos, etc.) a los trabajadores de la educación que participen en procesos de elección popular por cualquier partido político, además de entrevistarse con los candidatos a puestos de elección popular por todos los partidos, con el propósito de dar a conocer los planteamientos del SNTE en materia económica, social, cultural y educativa, así como el socializar las propuestas que en ese terreno tiene el mismo sindicato. Entre paréntesis, es importante destacar que el Snte fue el único organismo de cualquier tipo, que se entrevistó con los 8 candidatos a la presidencia de la República de los 7 partidos políticos con registro en 1994.1

  2. Preocupación por la política educativa. Ante la gravísima y lamentable omisión del Snte por preocuparse de manera más profunda por la materia de trabajo de los maestros y maestras de México, se instituye la figura de los Congresos de Educación como órganos estatutarios del sindicato, además de crearse la Fundación SNTE para la cultura del maestro mexicano y de una amplia gama de publicaciones, entre las que destacan: Voces mayores, Quehacer de maestra y Básica.

El snte ha estado históricamente comprometido con la defensa irrestricta de la educación pública de calidad. Dicho compromiso ha sido refrendado en el II Congreso Nacional de Educación, celebrado en octubre de 1997 en Veracruz, y en el XVI Congreso Nacional Ordinario de abril de 1998 en Mérida, Yucatán. Sin embargo, los embates hacia la educación pública por parte del esquema neoliberal, hacen que dicho compromiso se tenga que reafirmar en los hechos y en la lucha de todos los días.

 

Los retos del snte

En algunas ocasiones se ha criticado al snte de no rebasar su ámbito de acción y guarecerse en su ámbito gremialista, independientemente de ello el snte no puede dejar de lado la conquista de una serie de demandas de tipo laboral y profesional: un salario digno, equivalente a seis salarios mínimos, que sea suficiente para satisfacer las demandas más elementales de los trabajadores de la educación y su familia: jubilación dinámica: 90 días de aguinaldo, revisión del esquema de carrera magisterial y del esquema de federalización educativa, etcétera.

En el ámbito social, es importante destacar que el snte es uno de los sindicatos, si no el principal, que tienen un mayor arraigo y presencia con la sociedad, en ese sentido, las demandas de tipo social que enarbola el sindicato: dotación de libros de texto gratuitos para educación secundaria, desayunos escolares, entre otras, si bien se han dado importantes avances en las respuestas a estos planteamientos, se debe profundizar y estrechar el vínculo que tenemos con la sociedad, ampliando la cobertura de estas prestaciones a una mayor cantidad de niños y jóvenes mexicanos.

Por lo que respecta a la generación de propuestas educativas, es necesario atacar una serie de vicios e inercias, entre las que se encuentra el excesivo centralismo que prevalece en materia de investigación y cultura que se genera en el snte. Es necesario descentralizar la Fundación snte para la cultura del maestro mexicano, creando un organismo de este tipo en cada uno de los estados del país y una revista cultural y pedagógica en cada una de las secciones. La revista la tarea de la Sección 47 es un ejemplo de ello.

Una tarea pendiente e inaplazable, es incidir de manera más profunda en materia de política educativa: en los últimos años se ha dado, como lo señalan algunos analistas educativos, una mayor participación de los maestros y maestras, aunque todavía no la deseada, en esta materia, quienes hemos transitado de ser meros objetos a sujetos que incidimos en el rumbo de la educación en nuestro país; sin embargo, el reto aún no termina.

El snte también tiene que preocuparse por constituirse  en un agente que promueva la discusión y el diagnóstico de las condiciones en que se desarrolla el quehacer docente (contenidos de aprendizaje, metodologías, incorporación de nuevos contenidos, evaluación escolar, etc.), para la presentación de propuestas y alternativas de solución a los problemas y rezagos que padece el sistema educativo nacional.

Una asignatura pendiente es que se evalúen los alcances y limitaciones que ha tenido la aplicación del Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica, para que a partir de dicha evaluación, se tomen las medidas conducentes para refrendar el carácter unitario y nacional del snte y se asegure la participación económica de los gobiernos de los estados en el sostenimiento del gasto educativo.

 

A manera de conclusión

Los tiempos actuales son de enormes retos, es necesario profundizar y consolidar las transformaciones democráticas al interior del snte, ampliar la participación directa de los trabajadores, desde la base misma, en la toma de decisiones y construir un nuevo pacto entre todas las expresiones al interior de nuestro sindicato, para continuar defendiéndolo y reforzándolo como el único y legítimo instrumento de lucha y defensa de los trabajadores. Este nuevo pacto se tiene que fundar con base a la unidad, pero no concebida en términos monolíticos, sino como parte del reconocimiento pleno de las coincidencias pero también de las diferencias, es decir, del reconocimiento de la pluralidad y la diversidad en el ámbito sindical.

 

Nota

1. Recuérdese que el pri tuvo dos candidatos a la presidencia de la República en ese período: el extinto Luis Donaldo Colosio Murrieta y Ernesto Zedillo Ponce de León.

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