Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación

No.

10

(diez)

SECCIÓN

páginas

de la 13 a la 20 de 112

el rollo

Guadalajara, México - Octubre de 1998

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Conformación del campo problemático de la investigación educativa

en el ámbito de la educación pública en Jalisco: situación actual y prospectiva

Juan Campechano Covarrubias, Francisco Rafael Millán Vega y Miguel Ángel Pérez Reynoso*

* Coordinadores de éste número (10) de la tarea.

Introducción

Las visiones que se puedan ofrecer de un futuro posible, dependen de los elementos de diagnóstico que se puedan hacer en el presente. Lo que se expondrá a continuación, viene siendo un conjunto de reflexiones tanto de la situación actual como del futuro de la investigación educativa (IE) en las instituciones de educación pública en Jalisco. Este trabajo no pretende abarcar todos los espacios de la IE, sino básicamente a la que se realiza en el nivel superior en las instituciones formadoras y actualizadoras de docentes, y en menor medida a las instituciones de educación privada y del nivel básico del sistema educativo de nuestra entidad.

Poco más de treinta años, reconoce Pablo Latapí (1996:7-8) al inicio de la IE en nuestro país, identificando a la fundación del Centro de Estudios Educativos, A. C. (CEE) en 1963, en la ciudad de México como uno de los hechos precursores.(1)

En Jalisco podemos verificar dos eventos precursores de la IE: el Premio Jalisco que otorgó el gobierno del estado en el año de 1967 al Instituto de Psicopedagogía, dependencia del Departamento de Educación Pública, por sus trabajos de investigación(2) y la fundación en la Universidad de Guadalajara (U. de G.) del Centro de Investigaciones Educativas (CIE) en el año de 1984. Sin embargo, no es sino hasta el curso de los noventa, cuando se da un pequeño "boom" que inicia al crearse las unidades de investigación (UDI), al interior de las distintas escuelas Normales estatales en 1993 y suscitarse cierta movilización académica en torno a la IE.

El propósito del presente ensayo está encaminado a identificar algunos de los elementos detonadores del mencionado auge de la IE en Jalisco, sus promotores y autores individuales e institucionales, así como de ponderar el peso de lo político en lo conformación del campo y más adelante se trata también de analizar, de manera genérica, la producción difundida para finalmente con todo ello, plantear una mirada prospectiva.

 

1. Los antecedentes de la investigación educativa en Jalisco

Interesante resulta lo que observan Pérez y Millán (1994), en relación a lo que los profesores entienden por investigar, diferenciando al respecto cuatro niveles de conceptualización, los cuales podemos identificar a su vez con distintos momentos históricos de las reformas escolares institucionales. Dicha aproximación es la siguiente:

  • Como un concepto ajeno a lo educativo propio del trabajo de inventores en laboratorios científicos. Esta visión se refuerza en la reforma educativa de los años ‘70 con la propuesta de la asignatura de Ciencias naturales y el uso del llamado "método científico" y sus pasos para hacer "experimentos".

  • También en los años ‘70 pero desde la perspectiva social y literaria (Ciencias Sociales y Español) se concibe a la investigación como la consulta y transcripción de textos y un tanto con el uso de encuestas o tests y casi siempre a partir del seguimiento –tipo recetario– de una serie de pasos previa y universalmente establecidos.

  • Los cuestionamientos a una práctica sin teoría y sobre todo el requerimiento formal de ella, en casi toda labor de asesoría de tesis, metió a muchos en la necesidad de desarrollar un marco teórico. Aunque en la mayoría de los casos, dicha parte teórica, en los hechos estaba desvinculada de los otros aspectos de la investigación, como son los del problema y la metodología.

  • En cuanto al nivel del concepto de lo que es investigar, se identifica como un proceso sistemático de comprensión y reflexión con algún grado de involucramiento o militancia teórica del sujeto investigador, de ahí podría explicarse la relevancia de algunas modas como la etnografía, la investigación participativa, la investigación acción y sobre todo la necesidad de investigar la propia práctica docente o educativa.

Desde la diversa literatura que la reforma educativa de los años ‘70 llevó a cabo la SEP en el sistema educativo, empiezan a aparecer como asesores, colaboradores o autores de textos, personas o instancias ligadas a centros dedicados a la investigación científica y humanística, tal es el caso del Colegio de México, el departamento de Investigaciones Educativas (DIE), del Centro de Investigaciones y Estudios Avanzados (CINVESTAV) del Instituto Politécnico Nacional (IPN) destacando de esta última institución, los apoyos al programa de Ciencias Naturales, de Matemática Educativa y más adelante difundiéndose en materiales de dependencias de la SEP, como el caso del Programa de Actividades Culturales para la Educación Primaria (PACAEP) y de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), una serie de textos, productos y reportes de investigación educativa, con visiones principalmente antropológicas del trabajo educativo en México.

La reforma de la educación Normal, llevada a cabo en 1984 por decreto del presidente de la república en turno, conocida por disponer que el bachillerato y ya no sólo la secundaria fueran el antecedente escolar obligatorio para acceder a la carrera de profesor normalista. Tal situación ubicó formalmente a las escuelas Normales como instituciones de educación superior; las cuales tuvieron que someterse al dilema, de pensarse en las labores de investigación y difusión como parte de sus funciones sustantivas, y ya no sólo reducir la tarea y hacer depender a la institución de las labores de docencia.

Otro elemento antecedente relevante se observa desde la década de los ‘70, continua a todo lo largo de los ‘80 y lo que llevamos de los ‘90 y se ha dado en el flujo y reflujo de profesores normalistas y académicos universitarios o con sujetos que reunían la doble formación y/o compartieran las dos labores quienes en un principio se destacaron en el apoyo a tareas de capacitación pedagógica e incorporados sobre todo en los últimos años, en tareas de investigación y mas recientemente con la creación de los posgrados en educación y centros de investigación, tanto en la U. de G., como en el sistema educativo estatal.(3)

En el nuevo Programa de Educación Normal (licenciatura, 1984), además de existir un curso de Investigación Educativa, como una materia claramente definida, se mencionaba a esta actividad como uno de los ejes curriculares y estrategia didáctica privilegiada del nuevo programa de estudios, al concebirla como una acción clave, en los llamados Laboratorios de Docencia, que vinieron a sustituir a las asignaturas de Didáctica, que a su vez había sustituido a los cursos de Técnica de Enseñanza.

La descarga de horas frente a grupo que permitió la dramática baja de solicitudes de ingreso a las Normales, movió a los directivos a "asignar tiempos" para trabajo de investigación, o adscribirlos en forma exclusiva, a algunos docentes como responsables o miembros de dichos equipos, a los cuales se les llamó Unidades de Investigación.

Todos los elementos anteriormente descritos sobre todo los programas de maestría y doctorado principalmente implementados en las universidades públicas y privadas, fueron formando poco a poco una idea, una necesidad, una demanda y un espacio para el trabajo de investigación en el sistema de educación pública del estado de Jalisco. A partir de ello, podríamos sintetizar dicho proceso en dos grandes rubros, la formación de sujetos o profesionales para la investigación y las producciones o los trabajos que han concretizado dicha actividad investigativa.(4)

 

2. Política educativa, "políticos" e investigación educativa en el ámbito de la educación pública jalisciense

Los lineamientos trazados en política educativa tanto a nivel nacional como estatal aún no priorizan la tarea investigativa en educación cuando menos no en los textos de sus planes de desarrollo, ni tampoco en los programas sectoriales; en el Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000 se hacen vagas menciones, como la de alentar "las transformaciones de la estructura académica vinculando la docencia, la investigación y la difusión" (1995:88).(5)

Puede decirse que es más bien a nivel de acciones de gobierno coyunturales como se han dado algunos pasos y avances. Mencionamos parte de dicho proceso:

De 1992 a 1995, en el marco de la descentralización de la educación, ocupa el cargo de secretario de educación, el Lic. Eugenio Ruiz Orozco, fuerte aspirante (se pensaba en aquel entonces) y a la postre candidato perdedor por el PRI, para ocupar la gubernatura de Jalisco. Dentro de su gestión –una auténtica precampaña–, creó la plaza de subdirector de investigación y otros nombramientos para investigadores, de igual manera dentro de la Dirección General de Educación Normal y Mejoramiento Profesional del Magisterio se creó la Dirección de Investigación y Posgrado.

Los "Reportes de Investigación Educativa. Proyectos Seleccionados 1994" (SEP, 1997), recogen 27 avances de investigación de los que sólo uno (Ledezma, Moisés: "Apoyos didácticos para la enseñanza de la factorización algebraica"), inserto en la línea de "Didáctica y Currículum", es de Jalisco.

En los ciclos escolares 1992-1993 y 1993-1994, la Secretaría de Educación de la entidad convocó a varios premios, uno de ellos, el de investigación educativa "Manuel López Cotilla".(6) Desafortunadamente estos reconocimientos ya no siguieron efectuándose ni fueron retomados en 1995 por la nueva administración panista.

En el año de 1989 se creó el Centro de Investigaciones Pedagógicas y Sociales (CIPS), y en 1990 el Instituto Superior de Investigación y Docencia para el Magisterio (ISIDM), los cuales desde un principio crearon posgrados (especializaciones y maestrías) y muy lentamente han ido desarrollando tareas de investigación y difusión.

Para 1992 en un documentado diagnóstico, Zataráin (1993) identificaba algunas situaciones de interés, queremos reproducir aquí algunas de ellas:

  • La confusión de la IE con la innovación, los sondeos, la evaluación o las rutinas institucionales.

  • Poca productividad y bajo porcentaje en relación a investigadores y unidades de investigación con respecto a la media nacional.

  • Que se ubica en cantidad en el sistema de Instituciones Formadoras y Actualizadoras de Docentes (IFAD).

  • Nivel académico promedio entre normalistas, licenciaturas y especialidades; pocos de maestría y nada de doctorado.

  • El advenimiento de una posible cualificación por las maestrías.

  • Ausencia de investigadores independientes no institucionales (libres, solitarios).

  • Muchas expectativas, pero poca carga curricular ligada a la IE (30%), en las maestrías no acorde con la expectativa de "estarse formando para ser investigador".

  • Un total de 84 investigadores educativos registrados, incluyendo universitarios y personajes ajenos a las IFAD.

En la definición de las políticas institucionales en este ámbito, aparecen los actores clásicos de la política educativa en México, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), con sus lineamientos nacionales y sus dos secciones locales (16 y 47) y los funcionarios de la Secretaria de Educación, también en sus dos vertientes los del antiguo sistema federal (recién integrado), en el llamado Organismo para la Integración de los Servicios Educativos de Educación Básica y Normal de Jalisco (OSEJ), y sus correspondientes homólogos del viejo sistema estatal. Al respecto tenemos que Zataráin (1993), documenta el crecimiento de 1989 a 1992 de la IE en Jalisco, encontrando en 1989, 11 de las 12 UDIs en el sistema de educación pública (siete de ellas en Normales) llegando a 24 en 1992 y siendo 12 de ellas de las IFAD.

Un producto acabado de este binomio en los procesos de política educativa, lo fue el Sistema de Superación Magisterial (SISUMA), creado en 1994, "por demanda sindical para ofrecer opciones de posgrado para el magisterio de base, y con opciones no selectivas",(7) a partir de su creación se desprendieron varios y ambiciosos proyectos concretizándose todavía pocos, uno de ellos, es la creación de doce módulos en el estado (seis para cada subsistema), de la llamada Maestría en Educación con Intervención de la Práctica Educativa (MEIPE), la cual con una estrategia que no queda del todo bien precisada, se plantea la figura del profesor-investigador de su propia práctica con la intención de renovarla.

Personas, grupos o instituciones aisladas también participan o sufren la ausencia o los errores de una política educativa poco clara como es el caso de la Dirección de Psicopedagogía perteneciente a la SE, aislada en el ámbito de la educación básica; sucede lo mismo con los académicos de la Universidad Pedagógica Nacional quienes se debaten entre férreos controles, a partir de la vigencia o hegemonía de una racionalidad político-sindical patrimonialista y la desesperante desatención de las autoridades locales y nacionales para dicha institución, en donde por una parte, se denuncia por las autoridades cercanas la no producción y por la otra parte los académicos –incluso investigadores con reconocimiento nacional– se quejan de vetos y campañas de desprestigio en su contra.

 

3. Los sujetos y los espacios de la investigación educativa en Jalisco

Espacios relativamente consolidados de producción alrededor del campo de la investigación educativa lo conforman las instancias universitarias: una pública y la otra privada. En dichos espacios tenemos, al Departamento de Estudios Educativos de la Universidad de Guadalajara (DEEDUG) antes centro de Investigaciones Educativas (CIE), el cual cuenta con la Maestría en Investigación en Ciencias de la Educación, y cuya intención institucional es la de formar investigadores con el viejo pero efectivo –dicen– método de la "talacha", al convertirse los aspirantes a investigadores en "auxiliares" de los investigadores titulares, al alimentar su trabajo y su línea de investigación y quienes a su vez fungen como docentes, algunos de ellos, incluso son miembros del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

Tenemos el caso del Departamento de Educación del ITESO, donde anteriormente funcionaba la Maestría en Educación, la cual desapareció quedando aún dos licenciaturas: en Pedagogía y en Ciencias de la Educación; y la especialidad en Desarrollo Cognoscitivo. El trabajo de investigación y difusión del ITESO, se ve plasmado en parte en la realización de un evento anual llamado "Simpósium en Ciencias de la Educación" y la edición semestral de la revista Sinéctica.

En el campo de la educación pública, los estudios de maestría siguen poniendo en la reflexión de sus destinatarios, los profesores en servicio, la necesidad de la investigación educativa (IE); ello como una mezcla de culto, un tanto acrítico, a la IE y el "ser investigador", entrelazado con la inicial pretensión de superación "ser mejor docente", y con la "huida" del aula de educación básica, para buscar otra actividad: "ser comisionado", ser docente en Normales o en Maestría o la cada vez más alimentada idea de estar recibiendo formación para la investigación.

También la necesidad de capacitación en la tarea de investigación ha propiciado la asistencia a diversos encuentros, ciclos de conferencias, talleres, foros, congresos de investigación, etc. Aun cuando predomine la participación solo como asistente.

En lo que corresponde al SNTE, en su ámbito nacional, a partir de la reforma estatutaria de 1992, comprendió la creación de una o varias (por niveles educativos) Secretarías de Investigación y Capacitación Educativa que aunque no le conceden gran peso político habla de una necesidad desde la dirigencia del gremio más numeroso de Latinoamérica de atender un espacio que cada vez se consolida más y se va tornando importante. Incluso, a nivel nacional, se creó un centro de investigaciones con cierto grado de autonomía y con investigadores de prestigio en su dirección "La Fundación SNTE para la Cultura del Maestro Mexicano", el que como órgano descentralizado del SNTE hace investigación y apoya técnicamente los eventos que de tipo académico ha organizado el sindicato de los maestros, o sus instancias respectivas. Dentro de los trabajos y las producciones que le han correspondido, se encuentran los documentos básicos, para la celebración del primero y segundo congreso de educación que ha organizado dicho sindicato (1994 y 1997 respectivamente) elaborados con base en productos de investigación y que desafortunadamente no ha contado con la creación de instancias estatales que hagan las mismas funciones y sostengan los mismos compromisos de elaboración de trabajos y estudios, en torno de los sujetos docentes y su cultura. Todo ha quedado en colaboraciones aisladas de carácter individual, donde se les reconoce el papel de investigadores pero su acción se queda en la revisión o redacción de documentos técnicos, o también el prestar asesorías en eventos político-académicos, como ha sido el caso del primero y segundo congresos educativos del SNTE.

 

4. La producción investigativa

Elemento importante en cualquier actividad humana y académica, son los procesos, además de los productos que genera. Juzgar a la actividad investigativa por los productos de investigación, que ha elaborado al interior del campo, puede ser pertinente, pero también prematuro, ya que no hay que negar que pueden existir otros elementos de producción que pudieran ponderarse (como eventos realizados, numero de investigadores pertenecientes al SNI, uso de los productos para otros actores del campo educativo, etc.). Intentaremos anotar, parte de las producciones que se han generado ya sea a través de tesis, reportes o avances de investigación, veamos:

Hecho importante fue la celebración del "Primer Encuentro Estatal de Investigación Educativa", promovido por la Secretaria de Educación en julio de 1994, el cual contó con la participación de las distintas estructuras administrativas que guardaban alguna relación con la labor de IE en ambos sistemas educativos que integran las IFAD (académicos estatales y federalizados), con las dificultades naturales que implica la organización conjunta. Según el programa inicial se presentaron 49 trabajos pero conforme iba avanzando el evento se presentaron muchos más. De los trabajos presentados, 33 fueron de las IFAD; 5, de la Dirección de Psicopedagogía; y los restantes, de diversas universidades e instituciones de salud. Cabe señalar que la mayoría de los 33 trabajos acreditados a las IFAD, fueron presentados por alumnos de una maestría, mismos que, en su mayoría, a partir de la revisión de sus contenidos, eran apenas incipientes preproyectos con fines de titulación. Las flamantes unidades de investigación del sistema estatal, en su mayoría presentaron trabajos.

En el IV Congreso Nacional de IE celebrado en la ciudad de Mérida, Yucatán, en el mes de octubre de 1997, aparecieron en el programa académico 524 participantes, 17 de ellos, eran de las IFADs jaliscienses, además de algunos participantes universitarios de nuestra entidad. Ahí se presentaron seis avances de investigación y se participó por investigadores de Jalisco en tres mesas redondas.

Juárez y Plascencia (CIPS, 1994), reportan en un amplio estudio sobre la producción investigativa de Jalisco a partir de sus escuelas Normales de educación primaria y preescolar, federales y estatales, que:

  • La investigación educativa que se lleva a cabo en las escuelas Normales del estado de Jalisco se ve afectada por las condiciones propias del campo de la IE que se encuentra en proceso de constitución.

  • Entre esas condiciones destacan el escaso prestigio científico, la débil estructuración interna y la baja autonomía relativa que afectan directamente la práctica de los investigadores, la situación institucional y los productos.

    • La investigación educativa como práctica, tiene poco tiempo de haberse iniciado en las escuelas normales.

    • En estas instituciones la actividad prioritaria es la docencia.

    • La formación de los docentes no está orientada a la IE, el no tener la formación y la experiencia en este campo ocasiona que la consideren ajena a su práctica docente.

    • No puede darse la articulación docencia e investigación sin una especificación clara de cada ámbito y sin señalar cuáles serán los obstáculos de la relación y formas posibles de solución.

    • Los docentes-investigadores no conforman una comunidad científica.

    • El sistema educativo no ha creado las estructuras académicas y administrativas para llevar a cabo la IE.

    • Los productos que se han obtenido forman parte de esfuerzos aislados y personales.

    • En los productos predomina el ensayo y el desarrollo (incorporaciones teóricas a un trabajo).

    • Los productos que se obtienen no son de investigación por lo que no aportan al campo de la IE, ni propician el cambio en la realidad educativa por lo tanto no son innovadores.

  • A últimas fechas (1994) se ha incrementado considerablemente el interés por la IE en las escuelas normales, por lo que es posible superar la situación de la IE en un futuro si se continúan las acciones.

En el mismo trabajo, (Juárez y Plascencia, (CIPS, 1994), proponen las siguientes líneas de investigación:

  • Promover una investigación participativa, para que los profesores influyan positivamente en el desarrollo de la IE en las escuelas normales.

  • Indagar para encontrar una explicación amplia acerca de la relación que existe entre el estado, el campo de la IE y la situación de la IE en las escuelas normales.

  • Buscar las razones por las cuales no existe una relación entre la IE y la práctica docente en los diferentes niveles educativos.

  • Investigar las características en la relación entre docencia e investigación.

  • Investigar si el actual plan de estudios de la licenciatura está encaminado a formar en la IE.

  • Promover la formación en investigación de los docentes de la escuelas normales.

Este recuento termina con una especie de vacío, tanto de apoyos, producciones, como realización de eventos para dar a conocer los productos de los últimos dos años.

 

5. Juicio crítico acerca del desarrollo de la IE en el sistema educativo jalisciense

Hemos intentado presentar un recuento de manera descriptiva de los aspectos más significativos que desde nuestro punto de vista es posible enumerar con respecto al desarrollo de la IE en nuestra entidad. Sin embargo, aún con el riesgo de abusar de especulativos al aventurar juicios, antes de pasar al apartado de prospectiva, es importante problematizar la realidad y cuestionarse acerca del por qué de la situación actual –avance y retroceso– del mismo.

Habría que cuestionarse acerca del descuido que desde la lógica institucional ha tenido la formación y sobre todo los apoyos para las tareas de investigación. Asimismo, tenemos que la producción investigativa, no siempre se ha vinculado a la toma de decisiones que le corresponde a los políticos y administradores, el círculo vicioso consiste en que los administradores no leen reportes de investigación, y los investigadores no se han preocupado por hacer trascender mas allá de los círculos académicos los trabajos, reportes y productos de investigación. Es necesario hacer dialogar de mejor manera los hallazgos que se desprenden de los diversos estudios realizados, con las estrategias y las decisiones de intervención que se tomen.

No podemos decir que en nuestro medio la investigación educativa esté vinculada al desarrollo, y a la estructuración y difusión de políticas educativas que se vinculen al sistema en su estructura y en sus prácticas.

Parece ser que no hemos de trascender las cuestiones de las modas: la moda del paradigma cualitativo, de la etnografía, de aprenderse y repetir discursos a modo de "cliché" en donde la contribución real es mínima.

El enlace con la prospectiva del campo y de la actividad investigativa en nuestro medio sería con el siguiente juicio: más que insistir en tratar de realizar investigaciones para aportar conocimientos "nuevos". Previamente habría que sistematizar lo ya realizado a partir de realizar estudios sobre algún tópico en específico, desprejuiciando los grupos o el origen de la producción.

Tratando de hacer un recuento de los factores que dificultan el avance de la investigación educativa en nuestra entidad, podríamos mencionar los siguientes:

  • Falta de formación para la investigación de profesores con descarga horaria o con nombramientos para realizar dicha tarea.

  • No existe un mecanismo permanente y expedito para asignar apoyos de financiamiento encaminados a la realización de proyectos de investigación.

  • En la mayoría de los casos la problemática abordada, las áreas y líneas de investigación se deciden de manera personal o en el mejor de los casos institucionalmente; pero no existen políticas estatales que orienten la realización de la investigación educativa.

  • En muchos de los casos el tiempo y el personal que debe dedicarse a las tareas de investigación, es absorbido por otras actividades al interior de las instituciones (cátedra, titulación, seguridad, emergencia escolar, docencia, actividades de apoyo, etc.).

  • Hacen falta más espacios de discusión e intercambio de experiencias de productos de investigación, no sólo los congresos o foros, son importantes, sino que se requiere la realización de actividades sistemáticas como seminarios o talleres, en donde exista la continuidad y los compromisos permanentes de los sujetos y las instituciones involucradas.

  • En el caso de varios de los posgrados que funcionan en nuestro medio, no existe una vinculación de la docencia con la investigación.

  • Hace falta estimular la producción de investigadores, ya que algunos premios para productos de investigación que se dieron en 1993 y 1994 ya no continuaron.

  • A pesar de que existen algunas revistas como La Tarea, Educar y Sinéctica, que difunden algunos trabajos, puede considerarse que aún es insuficiente la difusión de productos de investigación a través de los medios impresos.

 

6. La prospectiva del campo de la investigación

En este apartado final queremos plantear los siguientes elementos. Reconocemos que existen diversos factores que influirán para el desarrollo de la investigación educativa en nuestro estado, entre otros cabe señalar que el actual Gobierno del Estado, tiene como una de las principales aspiraciones de política educativa hacia la educación, la integración operativa y administrativa del sistema educativo en Jalisco. Este propósito ha contado con la objeción y oposición de la dirigencia de la Sección 16 del SNTE, de lo que considera que han sido afectados los intereses de sus agremiados. Otros grupos al interior de esa misma sección, consideran estas acciones como un mecanismo de presión para preservar privilegios y posiciones políticas al interior de la administración educativa. La red de relaciones de poder que permea actualmente la estructura educativa, posibilita que esa influencia ayude o limite las acciones en los procesos educativos que están por venir. Para ello, consideramos que es deseable que se llegue a acuerdos de carácter político que permitan orientar los esfuerzos tanto de las autoridades educativas y sindicales, como de las diversas comunidades académicas existentes en nuestro medio, con la finalidad de mejorar el trabajo educativo, incluyendo con ello a la investigación. Otro factor que es importante considerar es el económico, ya que durante los últimos dos años la situación laboral y el bienestar social de los trabajadores de la educación y personal académico, se ha visto afectado por la crisis posterior a la devaluación de 1994. Una mejor situación económica, permitiría mayor gasto del erario hacia la educación y también por consiguiente a las tareas que se desprenden de la investigación educativa. De forma sucinta, se pueden señalar los siguientes puntos que a modo de escenario consideramos definirán el rumbo de la investigación educativa, en el sistema de educación Jalisco para el siguiente periodo.

  • A pesar de las limitaciones de recursos, se puede esperar un incremento importante en los productos de la investigación que se generen tanto en forma institucional como individual.

  • Es realista pensar que para principios del próximo siglo (y milenio), será importante, en número, el conjunto de investigadores en educación que posean una sólida formación científica y humanística, (habrá, aproximadamente, 500 investigadores).

  • Las comunidades científicas encargadas de realizar investigación educativa en nuestro medio, habrán desarrollado una cultura que les permita obtener apoyos financieros y materiales para realizar sus estudios y desarrollar sus proyectos de investigación.

  • En las autoridades educativas existirá mayor comprensión de lo que implica realizar investigación educativa, de tal forma que no se vea a la IE como un gasto inútil, sino como una buena inversión para el futuro.

  • Se puede considerar que se formarán nuevos centros de investigación educativa tanto con financiamiento público como el proveniente de inversión privada.

  • Los docentes estudiantes de posgrado, recibirán más apoyos para realizar trabajos de investigación, a la vez que los docentes de programas de posgrado, realizarán sus propias investigaciones articulados al programa en donde estén inscritos.

  • A partir de los diferentes productos y la actividad académica de los investigadores, se irán definiendo y estableciendo líneas y áreas prioritarias de IE que conformen un Plan Maestro de Investigación Educativa para el sistema educativo de Jalisco.

  • Se incrementará la realización de foros, congresos, seminarios y otro tipo de espacios académicos donde se den a conocer avances, reportes y productos de la actividad de la IE en nuestra entidad.

  • Existirán más espacios y medios que difundan la actividad de la IE en revistas, libros, TV y radio.

  • Las bases físicas y materiales con que se realiza la investigación educativa, contarán con equipos técnicos de punta (biblioteca, sistemas de computo, mobiliario adecuado para realizar los estudios). Y a partir de su especialización, serán fuente de consulta y apoyo para todos los interesados y estudiosos de la realidad educativa de Jalisco.

  • Habrá mayor vinculación de los resultados de la IE con los usuarios y con quienes tomen las decisiones de trazar los lineamientos de política educativa.

  • Las autoridades administrativas y los dirigentes sindicales se pondrán de acuerdo en los perfiles básicos para que lleguen a ocupar las plazas de investigadores quienes reúnan dichos requisitos, enfatizando la capacidad de producción y el desarrollo académico.

  • Existirá una comunidad académica que sancione y apoye las actividades de investigación que generen conocimientos relevantes para mejorar la calidad de la educación.

  • Es probable que exista un mayor número de investigadores que en su origen fueron profesores de educación básica y que formen parte del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

Las Instituciones Formadoras y Actualizadoras de Docentes (IFAD), por su dinámica histórica se han centrado en la docencia y en un camino difícil de transitar al intentar cambiar las prácticas institucionales, las mentalidades, es por ello que podemos afirmar, que cada vez es posible observar como cada día hay más interesados en involucrarse en las actividades de investigación educativa. Al principio como tantas otras cosas, los primeros requieren realizar el doble de esfuerzo para ir abriendo espacios pero a fin de cuentas estarán conformando el futuro.

 

Notas:

1. Pablo Latapí. La investigación educativa en México. Fondo de Cultura Económica. México, 1994. pp. 7-8.

2. Aunque poco difundido, en 1967 el antes llamado Instituto de Psicopedagogía (hoy Dirección de...) obtuvo el Premio Jalisco, como producto de la realización de una serie de estudios e investigaciones de corte psicopedagógico en el campo educativo.

3. Aquí podrían destacarse apellidos como Bitzer, Ramírez, Moncayo, Mora Morán, Ayón Zester, Martínez Moya, Moreno Castañeda, González, Campechano, Pérez Reynoso, Sañudo, Rosario, Castañeda, García, Peredo Merlo, Chavoya, Caamaño, Bazdresch, Minakata, entre otros muchos, figuran en este inventario, de sujetos, personajes, competencias, estatus y prácticas.

4. Para profundizar en este aspecto, se recomienda consultar el trabajo de la maestra Sonia Reynaga, "Las maestrías..."

5. Gobierno de la República. Plan Nacional de Desarrollo. p. 88.

6. Se otorgaron premios a Directivo, Profesor y Alumno del mes, de material didáctico así como el ya mencionado de IE. Dicho premio consistió en la entrega de diez mil, cinco mil y dos mil pesos, además de un diploma, y para el primer lugar también la publicación de la obra.

7. Dicho precepto estuvo presente como mecanismo de validación tanto en el espacio sindical como en el institucional, para darle cobertura y respaldo legal a dicho proyecto.

 

Bibliografía consultada

CONSEJO Mexicano de Investigación Educativa, (COMIE) y Universidad Autónoma de Yucatán. "Programa Académico. IV Congreso Nacional de Investigación Educativa". Mérida, octubre de 1997. [116 pp].

GOBIERNO de la República. Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000.

JUÁREZ R, Julia Adriana y Plascencia, Beatriz. "La investigación educativa en las escuelas normales del estado de Jalisco". (Tesis de maestría en Investigación Educativa). Centro de Investigaciones Pedagógicas y Sociales (CIPS), Guadalajara, 1994. [175 pp].

LATAPÍ, Pablo. La investigación educativa en México. Fondo de Cultura Económica. México, 1996. [196 pp].

MILLÁN Vega, Francisco Rafael y Pérez Reynoso, Miguel Ángel. "Niveles de conceptualización de los docentes acerca de la labor de investigación en y para trabajo recepcionales". (Mecanograma). Universidad Pedagógica Nacional (Unidad 142). Tlaquepaque, 1994. [86 pp].

SECRETARÍA de Educación Pública, (SEP). Programa de Apoyos a Proyectos de Investigación Educativa. "Reportes de investigación educativa. Proyectos seleccionados, 1994. II Didáctica y currículum". México, 1997. [240 pp].

SECRETARÍA de Educación Jalisco, (SEJ). SISUMA. "Encuentro estatal de investigación educativa" (Programa). Guadalajara, 1994. [82 pp].

UNIVERSIDAD Pedagógica Nacional, (UPN). "Talleres Regionales de Investigación Educativa". Sede Jalisco. Guadalajara, 1993. Documento de Trabajo. [63 pp].

ZATARÁIN, Rubén. "Diagnóstico de la Investigación Educativa en Jalisco, 1992". (Tesis de maestría en Educación Preescolar y Primaria). Universidad Pedagógica Nacional (UPN). Guadalajara, 1993. [350 pp].

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