
Aprendiendo a
recuperar la práctica docente
El entrenamiento en la elaboración de
registros
Adriana Piedad García
Herrera*
* Catedrática
de la Benemérita y Centenaria Escuela Normal de Jalisco y Asesora externa de la
Línea de Instrumentación Metodológica de la Maestría en Educación con
Intervención en la Práctica Educativa. Subsistema Estatal. Educación
Jalisco.
Introducción
El docente que intenta conocer su práctica
y, eventualmente, transformarla, se enfrenta a la necesidad de "verse", de
fijarse en las acciones que realiza para poder distinguir cuáles son educativas
y cuáles no, lo que posteriormente le permitirá reorientar su tarea
educativa.
El levantamiento de la información
La primera etapa
del trabajo de recuperación de la práctica docente, llamada levantamiento,
consiste en obtener "datos", esto es, tomar de la realidad observada elementos
que den cuenta de las acciones realizadas. Sin embargo, como en este tipo de
trabajos no se puede confiar la información a la memoria, ya que con el paso del
tiempo los datos se pueden distorsionar, es necesario congelar el evento y para
ello hay que usar algún sistema de registro.
El levantamiento se puede realizar a través de:
•
Notas: Como lo señalan Hammersley y Atkinson (1994: 165) "la mayoría de las
notas de campo [...] son apuntes recogidos al vuelo en el transcurso de la
interacción observada". Estas notas tienen el objetivo de desencadenar la
evocación de las imágenes observadas y permitirnos así la reconstrucción del
evento. (Las notas son esenciales para hacer un registro, pero en sí mismas no
lo constituyen).
• Grabaciones: Las sesiones de clase se pueden
recuperar grabándolas, ya sea en audio o en video. El cassette a la mano no se
considera aún dato, se tiene que obtener la información que éste contiene por
medio de la transcripción o de la elaboración de matrices de organización de la
información.
• Papelotes, materiales gráficos o escritos: Otra
herramienta importante es el material que se produce en las mismas sesiones de
clase. Es importante guardarlo, transcribirlo cuando sea necesario y anexarlo al
registro (como por ejemplo copias fotostáticas de los cuadernos de los niños con
los que se trabaja).
Los datos obtenidos en el
levantamiento presentan la información en bruto,1
esto implica que después se tienen que organizar para que empiecen a "decir"
algo relativo al evento estudiado.
Escribir el registro
La principal regla que se tiene
que cumplir en el proceso de registro es no interpretar; esto es, se tienen que
dar cuenta sólo de los hechos, de lo que ha pasado en la sesión de clase. Esta
descripción no es fácil al principio, pues en general estamos cargados de
prenociones que nos orientan más a evaluar las situaciones que a describirlas.
Sin embargo es necesario ir logrando poco a poco describir sólo los hechos, ya
que en un momento posterior sí será posible interpretar, pero eso se hará en el
proceso del análisis. Rockwell (1987: 16, subrayado del texto) señala "a
toda descripción le antecede ya una conceptualización, algún nivel de
interpretación", por lo que es importante reconocer que van implicadas
prenociones, o preocupaciones, que orientan a ver el hecho de cierta
manera.
Las primeras versiones de los registros, que son
realmente la recuperación de la práctica, habrá que someterlas a los siguientes
criterios:
1. ¿Describen y no evalúan o
interpretan?
2. ¿Rescatan diálogos?
3. ¿Señalan acciones?
4. ¿Hacen un "retrato" del
evento?
El registro tiene dos versiones, la primera es la
versión simple que se hace inmediatamente después de haber hecho el
levantamiento, y la versión ampliada, que también se hace inmediatamente después
de haber terminado el registro simple. Me referiré a las dos versiones en lo que
sigue:
Registro simple
Después
de haber hecho el levantamiento se procede a pasar en limpio las notas, pero en
realidad es más que eso, es hacer la descripción del evento, reconstruir, a
partir de las notas que se tomaron en el campo y de las imágenes que se
despiertan al leerlas, se tiene que dar cuenta de lo que pasó en el momento de
hacer la observación.
|
De las notas de campo y en un plazo no mayor de 24 horas a
partir del momento de la observación, tendrá que hacerse un registro que dé
cuenta de lo que pasó en la sesión, integrando datos derivados de las notas de
campo, de las observaciones registradas sólo en la memoria, de otro tipo de
información adicional como comentarios informales durante los recesos,
etcétera.
Sin que sea la estructura única de elaboración,
del registro simple se puede elaborar cuidando que estén presentes tres
elementos:
1. Ubicación. En esta parte se señalan las
condiciones en las que se realiza el registro, pensando que cualquier persona
que lo lea debe saber de qué se trata lo que está leyendo. El objetivo de este
apartado es poner en contexto los hechos de la práctica.
Como aspectos importantes conviene anotar (si se refiere a una sesión de clase):
el grupo del que se trata, la asignatura en la que se trabaja, fecha, nombre del
docente, nombre de la escuela, el nivel en el que se trabaja, el número de
participantes, el periodo de tiempo que abarca la sesión, la agenda, los
propósitos, el proceso en general, un croquis con la distribución de los
participantes, etcétera.
2. Los hechos de la práctica. Se
refiere a las actividades realizadas durante la sesión, tratando de recuperar
todo lo sucedido. Esta parte del registro es la que da cuenta,
propiamente dicha, de las acciones educativas, o no educativas, que se van
presentando en las sesiones de clase. De aquí, igualmente, se harán análisis
detallados de las interacciones entre los participantes, para posteriormente
poder pasar a interpretar los hechos observados y proceder a hacer las
transformaciones pertinentes de la práctica educativa.
En
esta parte es importante recuperar los diálogos de las acciones y sus acciones,
o sea darle un contexto a lo que se dice. Conveniente señalar también los
tiempos en los que se realizan las actividades (señalar de cuando en cuando la
hora), los movimientos de los participantes del grupo (si se mantienen sentados,
si se levantan), los silencios, los murmullos, las discusiones (cuando hablan
varios a la vez). De igual manera es importante rescatar los contenidos de los
carteles o los esquemas que se hagan durante la sesión, así como el contenido de
lo que se escriba en el pizarrón.
3. Reflexión. Después
de haber hecho el levantamiento y de escribir los hechos de la práctica docente,
por lo general se han despertado algunos pensamientos y reflexiones acerca del
evento, de tal manera que conviene anotarlos porque esa es información muy
valiosa que puede orientar en el momento del análisis.
Este apartado estrictamente no forma parte del registro, así que se pueden
anotar apreciaciones finales, preguntas, un acercamiento que se hace al análisis
de la sesión, la referencia a construcciones teóricas que ayuden a entender lo
que pasa.
Registro ampliado
En
este registro es donde se construye el dato a partir del registro simple. Se
inicia con la organización dentro de un formato y con la utilización de símbolos
para identificar los hechos.
El registro se tiene que acompañar
de símbolos que señalen qué tipo de dato es el que estamos presentando. En el
contexto de la recuperación de la práctica docente se puede utilizar la
simbología que fue tomada originalmente del texto de Rockwell y Mercado (1980),
como se observa más arriba en la tabla.
Después de
completar el registro con la simbología correspondiente se tiene que presentar
en un formato de dos columnas. La primera es el registro de los hechos y la
segunda es la columna en donde se hace el trabajo de análisis e interpretación.
Como ejemplo en la estructura se puede pensar en el siguiente cuadro:
|
Una vez que
terminamos la columna izquierda tenemos un registro realmente y estamos listos
para contestar a la pregunta ¿qué está sucediendo aquí?, en términos de Erickson
(1989), para empezar a hacer afirmaciones o preguntas sobre los hechos, en la
columna derecha.
La elaboración del registro ampliado en
dos columnas obedece a la necesidad de distinguir los hechos de la
interpretación que se hace de ellos, esto es, la evidencia y la ubicación
inmediata de la afirmación que se hace a partir de ella, incluso desde una
visión rápida al escrito se pueden identificar las conexiones elaboradas y
fundamentadas.
Woods (1987: 64) señala que hacer un
registro "se trata de una tarea diaria y de jornada completa, que requiere una
concentración sostenida, energías indivisas y la renuncia a otros placeres y
actividades mientras se procede a redactar las notas de campo. No obstante, todo
ello tendrá su compensación, pues el análisis y la presentación posteriores se
harán con mayor holgura. Pero su calidad dependerá siempre de los
datos".
El recorte en la
observación
Con el registro ampliado se intenta recuperar todo lo que
pasó en el evento observado, ya que cuando se empieza a estudiar la práctica
docente es necesario, pero conforme se va avanzando en la investigación se
tienen que ir haciendo registros intencionados.2
Un registro intencionado permite hacer un recorte en la observación y en la
recuperación de la práctica docente.
Este recorte se hará
una vez que hemos aprendido a observar la práctica docente, con la intención de
que se vea lo que se tiene que ver, dependiendo del aspecto de la
práctica docente en la que vamos a focalizar,3
tal como lo señalan Hammersley y Atkinson (1994: 171-172) "cuanto más nos
aproximamos a este ideal [la focalización], más restringimos el alcance de las
notas".
Comentario final
Hacer
un registro quiere decir tomar notas en el campo, pasarlas en limpio y
presentarlas con simbología específica dentro de un formato, este registro dista
mucho de las "anotaciones" o relatorías a las que me refería al inicio de este
trabajo y a las que en ocasiones se les llama "registro".
El conjunto de información que contienen ambas columnas del cuadro presentado
arriba es lo que constituye un registro ampliado, un registro al que nos
referimos de manera tan sencilla en pláticas y sesiones sobre la recuperación de
la práctica.
Aprender a recuperar la práctica docente
requiere, por ende, aprender a registrarla, enfrentarse a la ardua tarea de
reconstruir los hechos observados. Sin embargo este trabajo, difícil y de muchas
horas de dedicación, se verá recompensado en la medida en que brinde al docente
que pretende transformar su práctica docente, líneas de análisis y reflexión y
la posibilidad de transformar su práctica educativa a través de ir intencionando
sus acciones.
Notas
1.
Sobre el dato en bruto y la necesidad de construirlo se puede revisar el
capítulo 1 "Acercamiento al concepto de dato" de Gil Flores
(1994).
2.
Por ahora no me referiré a los registros intencionados y a las herramientas o
instrumentos que se pueden utilizar en esta tarea. En otro escrito
lo trataré con detalle.
3.
Al respecto se pueden ver los textos de Erickson (1989), Hammersley y Atkinson
(1994) y Rockwell (1987).
Bibliografía
citada
ERICKSON, Frederick
(1989). "Métodos cualitativos de investigación sobre la enseñanza". En Wittrock,
Merlin C. La investigación de la enseñanza II. Métodos cualitativos y de
observación, Paidós, España, pp. 195-301. (Paidós Educador, No.
88).
GOETZ, J. P. y M. D. LeCompte (1988). Etnografía y diseño cualitativo
en investigación educativa, Morata, Madrid. (Colección Pedagogía.
Manuales).
GIL Flores, Javier (1994). Análisis de datos cualitativos.
Aplicaciones a la investigación educativa, Promociones y Publicaciones
Universitarias, Barcelona.
HAMMERSLEY, Martyn y Paul Atkinson (1994).
Etnografía. Métodos de investigación, Paidós, España. (Paidós básica No.
69).
ROCKWELL, Elsie (1987). "Reflexiones sobre el proceso etnográfico
(1982-1985)", Documentos DIE, DIE-CINVESTAV-IPN, México.
ROCKWELL,
Elsie y Ruth Mercado (1980). La práctica docente y su contexto
institucional. Documentos metodológicos No. 2, DIE-CINVESTAV-IPN,
México.
WOODS, Peter (1987). La escuela por dentro. La etnografía en la
investigación educativa, Paidós/MEC, España. (Temas de educación,
2).